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<channel><title><![CDATA[Wilfrido Terrazas - Blog]]></title><link><![CDATA[https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog]]></link><description><![CDATA[Blog]]></description><pubDate>Sat, 12 Sep 2026 12:29:50 -0700</pubDate><generator>Weebly</generator><item><title><![CDATA[Esther Gámez Rubio: Germinar desde la voluntad]]></title><link><![CDATA[https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/esther-gamez-rubio-germinar-desde-la-voluntad]]></link><comments><![CDATA[https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/esther-gamez-rubio-germinar-desde-la-voluntad#comments]]></comments><pubDate>Sat, 08 Jun 2024 23:45:30 GMT</pubDate><category><![CDATA[Uncategorized]]></category><guid isPermaLink="false">https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/esther-gamez-rubio-germinar-desde-la-voluntad</guid><description><![CDATA[(Escrib&iacute; el siguiente texto de sala para acompa&ntilde;ar la exposici&oacute;n individual "Rituales para habitar un cuerpo", de Esther G&aacute;mez Rubio, en el CEART Rosarito, Baja California, en el oto&ntilde;o de 2023. Salvo por su utilizaci&oacute;n en la exposici&oacute;n, el texto permanece in&eacute;dito, por lo que me parece pertinente publicarlo aqu&iacute;).ESTHER G&Aacute;MEZ RUBIO. GERMINAR DESDE LA VOLUNTAD.&nbsp;Wilfrido Terrazas&nbsp;&nbsp;Pareciera que todo cabe en el gene [...] ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div class="paragraph"><strong>(Escrib&iacute; el siguiente texto de sala para acompa&ntilde;ar la exposici&oacute;n individual "Rituales para habitar un cuerpo", de Esther G&aacute;mez Rubio, en el CEART Rosarito, Baja California, en el oto&ntilde;o de 2023. Salvo por su utilizaci&oacute;n en la exposici&oacute;n, el texto permanece in&eacute;dito, por lo que me parece pertinente publicarlo aqu&iacute;).<br /><br />ESTHER G&Aacute;MEZ RUBIO. GERMINAR DESDE LA VOLUNTAD.</strong><br />&nbsp;<br /><strong>Wilfrido Terrazas</strong><br />&nbsp;<br />&nbsp;<br />Pareciera que todo cabe en el generoso universo creativo de Esther G&aacute;mez Rubio (Hermosillo, 1980). El emerger y florecer de la vida, s&iacute;, pero tambi&eacute;n su decaimiento, la descomposici&oacute;n de las materias org&aacute;nicas que alguna vez fueron admirados, amados y vigorosos cuerpos humanos, animales, vegetales. La cultura absurda del desecho y la obsolescencia. La invenci&oacute;n y sostenimiento arbitrarios del g&eacute;nero y sus inequidades mezquinas. Las resistencias y transformaciones a las que estos invitan. El desierto, el mar. La flora, la fauna. La complejidad de la lucha humana, en especial, de las mujeres. La abstracci&oacute;n quiz&aacute; otrora s&oacute;lo propia de la m&uacute;sica. Todo se descubre como palpablemente bello en la obra de esta renuente chamana de lo cotidiano, bruja de lo mundano, testigo y traductora de los ciclos de la vida, a la vez permanentes y transitorios.<br />&nbsp;<br />Ante todo, Esther se reconoce como una artista que trabaja desde un lugar en particular. Un lugar que <em>ella</em> eligi&oacute;, y nadie m&aacute;s, ni siquiera las circunstancias. Este ejercicio de la voluntad permea toda su obra. Esther es una artista necesaria, anclada hasta la ra&iacute;z, en el que yo llamo el pueblo m&aacute;s raro de M&eacute;xico. La Esther creativa no establece separaci&oacute;n con la activista (de temas de g&eacute;nero y ecol&oacute;gicos, sobre todo) ni con la gestora cultural (liderando proyectos vitales como La Covacha Colectivo o YerbaMala Arte y Gr&aacute;fica). La simbi&oacute;tica relaci&oacute;n que Esther guarda con Ensenada, sin embargo, se muestra elocuente sobre todo en el f&eacute;rtil proceso de expansi&oacute;n que su obra ha experimentado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os.<br />&nbsp;<br />Si bien su formaci&oacute;n en las artes pl&aacute;sticas podr&iacute;a describirse como convencional, orientada hacia el establecimiento de un &ldquo;oficio&rdquo; s&oacute;lido (y de ello dan cuenta su maestr&iacute;a en el dibujo, el grabado y el mural), el c&uacute;mulo de experiencias que pueblan la memoria e imaginaci&oacute;n de Esther est&aacute; claramente ligado a una corporeidad vital, a una necesidad y preferencia por la acci&oacute;n, que sobrepasa los linderos establecidos de su disciplina. Esta inclinaci&oacute;n por el despliegue de una fisicidad casi compulsiva est&aacute; seguramente vinculada a la pr&aacute;ctica de la danza, expresi&oacute;n a la que Esther dedic&oacute; mucho tiempo en otras &eacute;pocas de su vida. En los a&ntilde;os m&aacute;s recientes, la artista ha expandido su pr&aacute;ctica hacia medios menos convencionales, como el tatuaje, el bordado, la instalaci&oacute;n y, quiz&aacute; de manera m&aacute;s relevante, la proyecci&oacute;n de visuales generados en vivo en colaboraci&oacute;n con artistas de otras disciplinas, notoriamente m&uacute;sicos. Es justamente su encuentro con la m&uacute;sica, y a trav&eacute;s de ella, con la improvisaci&oacute;n, lo que abri&oacute; nuevos caminos para Esther. Cultivar la improvisaci&oacute;n la reconect&oacute; con la fuerza de su corporeidad creativa. Al colaborar en vivo con m&uacute;sicos, Esther se vio obligada a desarrollar un nuevo &ldquo;oficio&rdquo;, uno que no cuenta con el cobijo de la tradici&oacute;n disciplinar, pero que, en cambio, la orill&oacute; de nuevo a crecer desde la voluntad creativa que rige su esp&iacute;ritu. De sorprendentes maneras, la artista teje m&uacute;sicas visuales que dialogan, se interpenetran (&iquest;se dan sentido, se edifican mutuamente?), con las m&uacute;sicas sonoras de sus colaboradores. Dicho en otras palabras, en su obra improvisatoria, Esther habita y construye, simult&aacute;nea y parad&oacute;jicamente, cual proverbial gato de Schr&ouml;dinger, los discursos del tiempo y del espacio.<br />&nbsp;<br />La fluida versatilidad que ha marcado su obra reciente refrenda la presencia imprescindible de Esther G&aacute;mez Rubio en su lugar y su tiempo. Su germinar en ellos, fruto de su denodada voluntad, nos invita a la acci&oacute;n, a ver y escuchar con el cuerpo, a ser semillas una y otra vez.&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;</div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Ítaca. Dos notas breves para el disco (2019)]]></title><link><![CDATA[https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/itaca-dos-notas-breves-para-el-disco-2019]]></link><comments><![CDATA[https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/itaca-dos-notas-breves-para-el-disco-2019#comments]]></comments><pubDate>Thu, 05 Jan 2023 21:49:21 GMT</pubDate><category><![CDATA[Uncategorized]]></category><guid isPermaLink="false">https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/itaca-dos-notas-breves-para-el-disco-2019</guid><description><![CDATA[(&Iacute;taca, mi sexto &aacute;lbum solista, sali&oacute; publicado a finales de 2020 por el sello mexicano Cero Records. Escrib&iacute; estas dos notas breves para acompa&ntilde;ar al disco).WILFRIDO TERRAZAS&Iacute;TACA&nbsp;[Dos notas breves para el disco]&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; [...] ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div class="paragraph">(<em>&Iacute;taca</em>, mi sexto &aacute;lbum solista, sali&oacute; publicado a finales de 2020 por el sello mexicano Cero Records. Escrib&iacute; estas dos notas breves para acompa&ntilde;ar al disco).<br /><br /><strong>WILFRIDO TERRAZAS</strong><br /><strong><em>&Iacute;TACA</em></strong><br />&nbsp;<br /><strong>[Dos notas breves para el disco]</strong><br />&nbsp;<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;<em>Para Nuria Manzur, Aeda y Luz Pura</em><br />&nbsp;<br /><strong>1. Ensenada/&Iacute;taca</strong><br />&nbsp;<br />En la partitura de <em>&Iacute;taca, viaje para un flautista, </em>se puede leer que la escrib&iacute; entre el 19 de julio y el 9 de agosto de 2012. Pero la verdad es que esa obra la empec&eacute; a componer mucho tiempo antes. &iquest;Cu&aacute;ndo, exactamente? No s&eacute;. Quiz&aacute; la primera vez que contempl&eacute; con atenci&oacute;n, conmovido, la silueta de drag&oacute;n, posado en las aguas del Pac&iacute;fico, de la Isla de Todos Santos. Quiz&aacute; la conceb&iacute; la primera vez que viaj&eacute; fuera de Ensenada, la primera vez que sent&iacute; ese hueco, sordo y doloroso, que sigo sintiendo cada que me voy. Quiz&aacute; fue cuando le&iacute; <em>La Il&iacute;ada </em>y <em>La Odisea</em> por primera vez, a los 8 o 9 a&ntilde;os de edad. Aunque, seguramente, la respuesta correcta est&aacute; todav&iacute;a en una fecha anterior, en alg&uacute;n momento del a&ntilde;o 1975, cuando, siendo yo un beb&eacute; de meses de nacido, mis padres decidieron venirse a vivir a este, que, ahora lo entiendo, es el pueblo m&aacute;s raro de M&eacute;xico. Mucha gente siente una inexplicable atracci&oacute;n por Ensenada. Mi jefe sol&iacute;a decir que era un lugar magn&eacute;tico. Yo eso no lo s&eacute;. S&oacute;lo s&eacute; que aqu&iacute; suceden cosas que no suceden en ning&uacute;n otro lado y que mi m&uacute;sica est&aacute; anclada aqu&iacute;, como en &Iacute;taca lo est&aacute;n el reino, la familia, la memoria, la imaginaci&oacute;n y el coraz&oacute;n de Odiseo.<br />&nbsp;<br />Escrib&iacute; <em>&Iacute;taca </em>mientras realizaba, gracias a una beca del Gobierno Mexicano, una residencia art&iacute;stica en el Centro J&oacute;nico para las Artes y la Cultura, en el min&uacute;sculo pueblo de Metaxata, localizado en la isla de Cefalonia, Grecia. Estuve ah&iacute; casi dos meses. Ah&iacute; mismo realic&eacute; el estreno mundial de la obra, el 21 de agosto de 2012. <em>&Iacute;taca </em>marca un parteaguas muy importante en mi m&uacute;sica. Hay muchas razones para tal consideraci&oacute;n. Explorar&eacute; aqu&iacute; dos de las razones con m&aacute;s peso. La primera gran raz&oacute;n es que <em>&Iacute;taca</em> fue la primera respuesta realmente convincente a la gran pregunta que me hab&iacute;a hecho, de muchas maneras, por 20 a&ntilde;os: &iquest;qu&eacute; tipo de m&uacute;sica quiero escribir? Me tom&oacute; muchos a&ntilde;os entender que lo que m&aacute;s me interesaba era escribir un tipo de m&uacute;sica que estuviera en lo que yo llamo el centro equidistante que existe entre composici&oacute;n e improvisaci&oacute;n. Una especie de Santo Grial personal, una m&uacute;sica mitad planeada, mitad espont&aacute;nea. Si bien empec&eacute; a escribir m&uacute;sica desde adolescente, por mucho tiempo me sent&iacute; inhibido e inseguro de si realmente quer&iacute;a componer, y le di prioridad total a mi desarrollo como int&eacute;rprete, as&iacute; que fueron muy pocas las composiciones que termin&eacute; entre 1992 y 2005. En una segunda etapa compositiva, entre 2006 y principios de 2012, empec&eacute; a explorar varios tipos de escritura abierta que dieran cabida a la improvisaci&oacute;n y la colaboraci&oacute;n. Esos intentos iniciales empezaron a tomar un rumbo m&aacute;s claro a partir de mi encuentro con uno de mis h&eacute;roes, el gran Roscoe Mitchell, en otra residencia art&iacute;stica, en la Florida, en 2011. En <em>&Iacute;taca, </em>se sintetizan y refinan varias de esas ideas, pero tambi&eacute;n se proponen nuevas, algunas de las cuales se han convertido en la arquitectura central de mi m&uacute;sica posterior. Podr&iacute;a destacar aqu&iacute; dos de esas ideas: la temporalidad m&oacute;vil y los m&oacute;dulos de crecimiento. La idea de temporalidad m&oacute;vil, que utilic&eacute; por primera vez en mi pieza <em>Retrato de Walter L&auml;rmer </em>(2011-12), para ensamble, es algo que tom&eacute; prestado de las m&uacute;sicas tradicionales. En ellas no hay metr&oacute;nomos ni cron&oacute;metros. Los m&uacute;sicos exploran la pieza en cuesti&oacute;n y, despu&eacute;s de probar varias, deciden cu&aacute;l es la temporalidad que mejor les ajusta para las necesidades de la ocasi&oacute;n. La instrucci&oacute;n en mis partituras reza: &ldquo;como si se estuviera tratando de encontrar una tradici&oacute;n oral escondida de la pieza&rdquo;. La idea de temporalidad m&oacute;vil nos propone imaginar una tradici&oacute;n oral para una m&uacute;sica que todav&iacute;a no existe, o que ha existido s&oacute;lo recientemente. A su vez, los m&oacute;dulos de crecimiento son agrupaciones de material musical, que le deben mucho a otros tipos de escritura modular, pero que tienen la particularidad de que el material que contienen es s&oacute;lo una plataforma, un punto de partida para improvisar. Los m&oacute;dulos de crecimiento presentan varias caracter&iacute;sticas que los hacen mucho m&aacute;s flexibles y abiertos en comparaci&oacute;n con otras escrituras modulares. Por ejemplo, no es necesario tocar todo el material, ni respetar el orden en el que &eacute;ste est&aacute; escrito. Una vez que se explora el material escrito, la improvisaci&oacute;n bien puede llevar a materiales que no est&eacute;n relacionados de manera obvia con los originales. Tampoco es esta una idea nueva, por supuesto. La notaci&oacute;n en el jazz, por ejemplo, funciona de maneras similares. Los m&oacute;dulos de crecimiento son una s&iacute;ntesis de ideas que ya exist&iacute;an, pero que, hasta donde yo s&eacute;, nadie hab&iacute;a puesto juntas. Como bien se&ntilde;al&oacute; mi querida amiga Nuria Manzur cuando se los expliqu&eacute;: &ldquo;&iexcl;A huevo! &iexcl;Eres como el g&uuml;ey que invent&oacute; los <em>Post-It</em>!&rdquo;<br />&nbsp;<br />La segunda gran raz&oacute;n por la cual creo que <em>&Iacute;taca </em>representa un punto de quiebre en mi obra compositiva es porque resume mi muy larga fascinaci&oacute;n con la cultura griega, tanto antigua como moderna. Ya mencion&eacute; que le&iacute; a Homero en mi infancia. A partir de ah&iacute;, Grecia ocup&oacute; un lugar especial en mi imaginaci&oacute;n y sensibilidad. &ldquo;Crec&iacute; junto al Pac&iacute;fico, so&ntilde;ando con el Mediterr&aacute;neo&rdquo;, escrib&iacute; alguna vez. Quiz&aacute; la presencia m&aacute;s fuerte de Grecia en mi obra sea la idea de <em>nostos. </em>Ciertamente <em>&Iacute;taca </em>est&aacute; completamente impregnada de ella. El viaje que nunca termina. El dolor ineludible que conlleva. El viaje de regreso al lugar de origen que quiz&aacute; ya no exista, o que quiz&aacute; nunca existi&oacute;. Todo lo que se aprende en el trayecto, y tambi&eacute;n todo lo que se pierde. <em>&Iacute;taca</em> es mi lectura, muy personal, de la idea griega de <em>nostos.</em> Y tambi&eacute;n es una narraci&oacute;n, abierta, inacabada, porque no podr&iacute;a ser de otra manera, de mi propio viaje.<br />&nbsp;<br />Muchos artistas y pensadores griegos han tenido una fuerte influencia en mi trabajo y en mi vida. Her&aacute;clito y Parm&eacute;nides; Xenakis, a cuya m&uacute;sica dediqu&eacute; a&ntilde;os de estudio; Cavafis, cuyo poema hom&oacute;nimo <em>&Iacute;taca</em> fue una inspiraci&oacute;n importante para esta obra; Seferis, Elytis, Angelopoulos&hellip;pero ninguno como Homero. El primero y m&aacute;s grande maestro. Cada una de las piezas que integran <em>&Iacute;taca, viaje para un flautista </em>est&aacute; inspirada en im&aacute;genes, situaciones o personajes hom&eacute;ricos. En cada una, asimismo, se exploran materiales musicales espec&iacute;ficos, que hacen que cada pieza tenga una identidad muy clara. Las siguientes l&iacute;neas son un esbozo de una escucha de <em>&Iacute;taca. </em>Una entre muchas posibles:<br />&nbsp;<br /><strong>Exordio (Ep&iacute;logo)</strong> (flauta en Do) tiene la misma funci&oacute;n del <em>Canta, &iexcl;Oh Musa!,</em> nos sit&uacute;a en el plano del poeta mismo, ciego, pero oyente, que va improvisando sus versos sobre una estructura grande que lo antecede y de la que &eacute;l es eslab&oacute;n creativo y memoria a la vez.<br />&nbsp;<br /><strong>Calipso (Ausencia)</strong> (flauta alto) retrata la vida c&oacute;moda pero angustiosa que Odiseo tiene al lado de Calipso, su anhelo de regresar y, quiz&aacute;, su partida.<br />&nbsp;<br /><strong>Nadie (Odiseo)</strong> (flauta en Do) evoca el pasaje terrible dentro de la cueva del C&iacute;clope.<br />&nbsp;<br /><strong>Naus&iacute;caa (Mar)</strong> (piccolo), Odiseo, desnudo, es descubierto en la playa por la princesa Naus&iacute;caa y sus acompa&ntilde;antes.<br />&nbsp;<br /><strong>Circe (Niebla)</strong> (flauta bajo), la confusi&oacute;n, el enga&ntilde;o, el conflicto en la isla de Circe, quiz&aacute; visto desde los ojos pl&aacute;cidos de un cerdito.<br />&nbsp;<br /><strong>Escudo (Torre)</strong> (flauta en Do), el escudo de &Aacute;yax, gigante cual torre.<br />&nbsp;<br /><strong>Escila (Caribdis)</strong> (flauta alto), las vecinas terribil&iacute;simas, Poseid&oacute;n no quiera nunca que las encontremos en nuestros viajes.<br />&nbsp;<br /><strong>Eolo (Proteo)</strong> (flauta bajo) el Rey de los Vientos y el maestro de la transformaci&oacute;n, dos retratos sonoros en una sola pieza.<br />&nbsp;<br /><strong>Hades (Tiresias) </strong>(flauta en Do)<strong>,</strong> la visita al reino de los muertos, con especial atenci&oacute;n a una muy particular entrevista adivinatoria. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<br />&nbsp;<br />&nbsp;<br /><strong>2. &iquest;Qu&eacute; son las fronteras para el viento?</strong><br />&nbsp;<br />Si <em>&Iacute;taca</em> es una visita griega, <em>[Hexagram 57],</em> que escrib&iacute; en San Diego y Nueva York entre el 13 de febrero y el 15 de abril de 2018, es algo as&iacute; como una visita imaginaria china. Realic&eacute; el estreno mundial en el Conrad Prebys Music Center de la Universidad de California, San Diego, el 8 de mayo de 2018, como parte de mi proyecto ALTA, que consisti&oacute; en estrenar varias obras de compositores mexicanos radicados en California, en conciertos en San Diego, Stanford y San Jos&eacute;. En los &uacute;ltimos 15 a&ntilde;os, he estado muy interesado en la cultura de la Antigua China, y <em>[Hexagram 57] </em>es, de todas mis piezas, la que tiene la referencia m&aacute;s expl&iacute;cita a ella. El t&iacute;tulo tiene que ver, desde luego, con el <em>I-Ching, </em>el cl&aacute;sico de los cambios. En particular, est&aacute; inspirada por el hexagrama 57, <em>Sun </em>o <em>Xun, </em>que se caracteriza por la superposici&oacute;n de dos trigramas <em>yang-yang-yin, </em>que simbolizan al viento. El hexagrama 57 tiene m&uacute;ltiples significados, todos derivados de la observaci&oacute;n de los comportamientos del viento. El tiempo no es un problema para el viento. &Eacute;ste penetra suavemente incluso las barreras m&aacute;s s&oacute;lidas. Algunos significados del hexagrama 57 son respeto, reverencia, obediencia, sumisi&oacute;n, paciencia, ascenso o progreso lento, penetraci&oacute;n o transformaci&oacute;n suave, imperceptibilidad en el cambio.<br />&nbsp;<br />Esta pieza utiliza las ideas que introduje en <em>&Iacute;taca, </em>si bien con una m&aacute;s marcada fluidez. Una diferencia importante entre ambas es que en <em>[Hexagram 57] </em>los m&oacute;dulos de crecimiento (s&oacute;lo hay tres en toda la pieza) son totalmente combinables y no hay una estructura temporal sugerida, quedando &eacute;sta al arbitrio del int&eacute;rprete-improvisador. Adem&aacute;s de la sugerencia enf&aacute;tica (que no obligaci&oacute;n) de que la respiraci&oacute;n circular sea el tipo de respiraci&oacute;n b&aacute;sico de la pieza (instrucci&oacute;n que tambi&eacute;n se encontraba en varias de las piezas de <em>&Iacute;taca</em>), el otro elemento importante de <em>[Hexagram 57] </em>es la preparaci&oacute;n de la flauta con una peque&ntilde;a membrana de pl&aacute;stico, que modifica notoriamente el sonido del instrumento y agrega un fascinante componente de impredecibilidad a la hora de la interpretaci&oacute;n.<br />&nbsp;<br />Por &uacute;ltimo, <em>[Hexagram 57] </em>es otra obra claramente autobiogr&aacute;fica. Escrib&iacute; esta pieza como reflejo inmediato de mi experiencia de vivir y trabajar en California en a&ntilde;os recientes, pero tambi&eacute;n como cr&oacute;nica de toda una vida de cruzar fronteras. No s&oacute;lo la frontera f&iacute;sica, ling&uuml;&iacute;stica y cultural que cruzo a menudo y que ha forjado mi visi&oacute;n del mundo, ha conflictuado por a&ntilde;os mis procesos identitarios y ha afectado mi trabajo profundamente. (Todo lo que hago tiene alg&uacute;n grado, usualmente notorio, de hibridez, de di&aacute;logo de aparentes opuestos). Sino tambi&eacute;n las fronteras de la pr&aacute;ctica musical y las maneras en que la podemos pensar. &iquest;Hasta d&oacute;nde soy int&eacute;rprete, hasta d&oacute;nde compositor, hasta d&oacute;nde improvisador, hasta d&oacute;nde docente? Despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os de entrar y salir, de hibridar, sintetizar y adaptar, la &uacute;nica respuesta que me parece que tiene no s&oacute;lo total sentido sino comprobable resistencia es una tan sencilla como obvia (y antigua): yo soy el viento. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<br />&nbsp;<br />&nbsp;<br />[W.T., Ensenada, 20 de octubre de 2019].<br /><br /></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Adam Yauch, músico]]></title><link><![CDATA[https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/adam-yauch-musico]]></link><comments><![CDATA[https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/adam-yauch-musico#comments]]></comments><pubDate>Sat, 02 Oct 2021 05:53:31 GMT</pubDate><category><![CDATA[Uncategorized]]></category><guid isPermaLink="false">https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/adam-yauch-musico</guid><description><![CDATA[[El presente texto fue publicado originalmente en la versi&oacute;n en l&iacute;nea de la revista La Tempestad, en mayo de 2012. Hace ya a&ntilde;os que no est&aacute; disponible la publicaci&oacute;n original, y por esa raz&oacute;n me pareci&oacute; buena idea rescatar el texto aqu&iacute;.]&nbsp;ADAM YAUCH, M&Uacute;SICOWILFRIDO TERRAZAS&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El pasado 4 de mayo, el hip hop perdi&oacute; a uno de sus m&aacute;s grandes exponentes, el Beastie Boy Adam Yauch [...] ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div class="paragraph">[El presente texto fue publicado originalmente en la versi&oacute;n en l&iacute;nea de la revista La Tempestad, en mayo de 2012. Hace ya a&ntilde;os que no est&aacute; disponible la publicaci&oacute;n original, y por esa raz&oacute;n me pareci&oacute; buena idea rescatar el texto aqu&iacute;.]&nbsp;<br /><br /><strong>ADAM YAUCH, M&Uacute;SICO</strong><br /><strong>WILFRIDO TERRAZAS</strong><br />&nbsp;<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El pasado 4 de mayo, el hip hop perdi&oacute; a uno de sus m&aacute;s grandes exponentes, el <em>Beastie Boy </em>Adam Yauch (1964-2012). Yauch, insigne hijo de Brooklyn, hab&iacute;a luchado contra el c&aacute;ncer por alrededor de tres a&ntilde;os. Su legado es enorme. Yauch supo llevar una carrera personal cuyos frutos en varios &aacute;mbitos son realmente notables. Paralelos a su trabajo como miembro fundador del legendario tr&iacute;o <em>Beastie Boys, </em>son bien conocidos su activismo (en particular a favor de la liberaci&oacute;n del T&iacute;bet), su pr&aacute;ctica del budismo, sus actividades como productor musical, y como productor-director de cine y video. Es en sus logros musicales, sin embargo, en los que me quiero enfocar en estas breves l&iacute;neas.<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Al escuchar con atenci&oacute;n cualquiera de los &aacute;lbumes de los <em>Beastie Boys, </em>atestiguamos una musicalidad rica y poderosa, llena de energ&iacute;a vital. Adam Yauch, Adam Horovitz y Michael Diamond (mejor conocidos por sus nombres de batalla: MCA, Ad-Rock y Mike D, respectivamente) fundaron el grupo en 1979, inicialmente como una banda de hardcore. Si bien su principal medio de expresi&oacute;n ha sido el hip hop, los <em>Beastie Boys </em>son m&uacute;sicos que se desenvuelven c&oacute;modamente en varios estilos, y no reh&uacute;yen a mostrar una plural creatividad en sus discos. &Aacute;lbumes como <em>Check Your Head (1992) </em>o <em>Hello Nasty (1998) </em>contienen canciones que exploran estilos tan diversos como el reggae, el hardcore, el punk, el latin jazz, la bossa nova o el funk, adem&aacute;s, claro, del hip hop. Como suele suceder en casos similares, en la m&uacute;sica del tr&iacute;o neoyorquino encontramos siempre balance, cuidado meticuloso, para una m&uacute;sica que puede ser brutalmente abierta y apabullante. Esto nos habla de un proceso consciente de colaboraci&oacute;n, de trabajo colectivo. La creaci&oacute;n colectiva es la esencia de esta m&uacute;sica (y de todas, pero frecuentemente se nos olvida este precepto, en particular en el &aacute;mbito de la m&uacute;sica de concierto). El desarrollo del proceso colaborativo de los <em>Beastie Boys </em>es una gran lecci&oacute;n para todo m&uacute;sico y, por extensi&oacute;n, para toda persona deseosa de construir algo en la vida.<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sus primeros dos LPs, <em>Licensed to Ill (1986) </em>y <em>Paul&rsquo;s Boutique (1989), </em>establecieron a los <em>Beastie Boys </em>como una de las bandas m&aacute;s importantes de hip hop del planeta. Al terminar de grabar <em>Paul&rsquo;s Boutique, </em>los raperos decidieron fundar su propio estudio y continuar en &eacute;l su trabajo. Este hecho les abri&oacute; las puertas a un proceso de colaboraci&oacute;n intenso y altamente productivo. Empezaron a grabar todo lo que hac&iacute;an. Yauch recuerda lo importante que fue este cambio: &ldquo;empezamos a tocar nuestros instrumentos de nuevo. Fue la primera vez que toc&aacute;bamos juntos en serio, como una banda, desde nuestros d&iacute;as de hardcore.&rdquo; Y he aqu&iacute; un elemento important&iacute;simo para poder considerar la musicalidad del grupo: Yauch tom&oacute; el bajo, Horovitz la guitarra y Diamond la bater&iacute;a. Los <em>Beastie Boys</em> son, fundamentalmente, un tr&iacute;o cl&aacute;sico de rock. Sin &aacute;nimo alguno de desconsiderar sus habilidades como MCs o letristas (que son legendarias), ni de demeritar la genialidad de su <em>sampling,</em> quisiera subrayar aqu&iacute; el inigualable amarre que los <em>Beastie Boys </em>poseen al tocar juntos, como tr&iacute;o instrumental (consid&eacute;rese, adem&aacute;s de las m&uacute;ltiples pistas instrumentales de sus discos, su &aacute;lbum enteramente instrumental: <em>The Mix-Up, </em>de 2007). Esos <em>grooves</em>, pesantes, profundos, <em>laid-back</em>. El bajo de Yauch, siempre claro, iluminando la bater&iacute;a de Diamond, disparando la armonizaci&oacute;n de la guitarra de Horovitz. Su proceso creativo parte de esta habilidad, por lo menos desde <em>Check Your Head </em>en adelante. Horas y horas de <em>jamming </em>en el estudio. En el origen de una canci&oacute;n de &eacute;xito est&aacute; una l&iacute;nea de bajo, un <em>groove, </em>un <em>riff.</em> &iexcl;Se trata ante todo de una secci&oacute;n r&iacute;tmica! Los <em>Beastie Boys </em>construyen sus canciones desde abajo. Esta caracter&iacute;stica define la organicidad de su m&uacute;sica. Al estar rodeados de colaboradores ideales, como Mark Nishita en los teclados y Mario Caldato Jr. en la producci&oacute;n, sus &aacute;lbumes rayan en el delirio y la perfecci&oacute;n. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El legado musical de Adam Yauch est&aacute; en cada l&iacute;nea de bajo, en cada uno de sus acentos funky. Es raro pensar que el gran tr&iacute;o ha perdido uno de sus miembros. Pero el legado est&aacute; ah&iacute;, brutal, gigantesco, planetario, intergal&aacute;ctico. Escuchemos la m&uacute;sica de los <em>Beastie Boys</em>, pues MCA est&aacute; en cada uno de nosotros.&nbsp;&nbsp;<br /></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Treinta años de tocar la flauta]]></title><link><![CDATA[https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/treinta-anos-de-tocar-la-flauta]]></link><comments><![CDATA[https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/treinta-anos-de-tocar-la-flauta#comments]]></comments><pubDate>Tue, 02 Jun 2020 02:12:46 GMT</pubDate><category><![CDATA[Uncategorized]]></category><guid isPermaLink="false">https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/treinta-anos-de-tocar-la-flauta</guid><description><![CDATA[&#8203;Treinta a&ntilde;os de tocar la flauta&nbsp;Wilfrido Terrazas&nbsp;Siempre le doy la bienvenida a junio, bello y siempre arduo mes en el que me gusta celebrar. En este mes, la Generaci&oacute;n Espont&aacute;nea celebrar&aacute; 14 a&ntilde;os de vida y yo estoy celebrando 30 a&ntilde;os de tocar la flauta traversa. No es que tuviera los grandes planes ni mucho menos, pero s&iacute; me hubiera gustado hacer algo para celebrar 30 a&ntilde;os de carrera, claro que s&iacute;. No s&eacute; cu [...] ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div class="paragraph">&#8203;<strong>Treinta a&ntilde;os de tocar la flauta</strong><br />&nbsp;<br /><strong>Wilfrido Terrazas</strong><br />&nbsp;<br />Siempre le doy la bienvenida a junio, bello y siempre arduo mes en el que me gusta celebrar. En este mes, la Generaci&oacute;n Espont&aacute;nea celebrar&aacute; 14 a&ntilde;os de vida y yo estoy celebrando 30 a&ntilde;os de tocar la flauta traversa. No es que tuviera los grandes planes ni mucho menos, pero s&iacute; me hubiera gustado hacer algo para celebrar 30 a&ntilde;os de carrera, claro que s&iacute;. No s&eacute; cu&aacute;ndo podr&eacute; hacerlo, pero no ser&aacute; pronto. Con todo, me da gusto compartirles el hecho de que llegu&eacute; hasta este momento: &iexcl;30 a&ntilde;os! Mis flautas han sido mis compa&ntilde;eras de vida de muchas maneras y estoy sumamente agradecido de poder dedicarme a algo que, lejos de haberme aburrido, me sigue fascinando y retando todos los d&iacute;as. Eso incluye la presente crisis, por supuesto. &nbsp;<br />&nbsp;<br />As&iacute; que, para conmemorar este logro de alguna manera, les voy a poner aqu&iacute; 30 datos/an&eacute;cdotas curiosas de mi vida con la flauta y espero que tengan un lindo mes de junio, aunque todo en la realidad apunte a las duras adversidades a las que nos estamos enfrentando; algunas personas, obviamente, m&aacute;s que otras. Cu&iacute;dense mucho y cuiden a los suyos, presencial y/o virtualmente. Les mando abrazos virtuales y espero que pronto puedan ser presenciales.<br />&nbsp;<br />1. Hace a&ntilde;os que decid&iacute; celebrar en junio, pero la verdad es que no recuerdo bien cu&aacute;ndo empec&eacute; a tocar la flauta, fue en la primavera o el verano de 1990, eso s&iacute; es seguro, pero pudo haber sido en mayo, junio o julio. En abril es poco probable. En agosto lo considero a&uacute;n menos probable y en septiembre definitivamente no pudo haber sido.<br />&nbsp;<br />2. La primera flauta que tuve en mis manos fue prestada, era un Artley, si no me equivoco. Era propiedad de la secundaria a la que iba (la Diurna 2 en Ensenada), y la tocaba un compa&ntilde;ero de la escuela que ten&iacute;a cero inter&eacute;s en ella. Viv&iacute;a relativamente cerca de mi casa, y, un d&iacute;a, caminando por el rumbo, me lo encontr&eacute; y me la prest&oacute;. Tuve esa flauta algunas semanas.<br />&nbsp;<br />3. Al principio no pod&iacute;a producir sonido alguno en la flauta. Me llev&oacute; varios d&iacute;as tocar mi primera nota.<br />&nbsp;<br />4. Mi primera flauta fue una Yamaha s&uacute;per sencilla, que adem&aacute;s estaba completamente destartalada. La encontr&eacute; en Los Globos (el m&aacute;s c&eacute;lebre de los mercados de pulgas que hay en Ensenada) y cost&oacute; 80,000 viejos pesos, que mi jefa pidi&oacute; prestados a una amiga suya, por cierto, porque no ten&iacute;amos dinero. No recuerdo como a cu&aacute;nto equivaldr&iacute;a esa cantidad actualmente, &iquest;quiz&aacute; mil pesos? &iquest;500?<br />&nbsp;<br />5. Esa primera flauta ten&iacute;a miles de problemas y no pod&iacute;a tocar ni una nota en ella. Por fortuna, conoc&iacute;a a otro chavo que tocaba la flauta y cuyo padre era m&uacute;sico y sab&iacute;a arreglar instrumentos de viento. El se&ntilde;or, s&uacute;per buena onda, no me cobr&oacute; ni un centavo y me dej&oacute; la flauta en condiciones para poder empezar a tocar. La flauta, por cierto, no ten&iacute;a estuche, pero un carpintero que mi jefa conoc&iacute;a nos dise&ntilde;&oacute; y construy&oacute; uno muy simp&aacute;tico y con eso sobreviv&iacute; mis primeros tiempos.<br />&nbsp;<br />6. Mi primer piccolo fue un instrumento noble y que me sac&oacute; de mil apuros, si bien era s&uacute;per desafinado y era imposible tocar piano en su registro agudo. No recuerdo de qu&eacute; marca era (&iquest;Artley?). Hasta donde yo s&eacute;, fue el primer piccolo que alguien toc&oacute; en orquestas juveniles en Baja California, aunque obviamente no hay manera de saber eso a ciencia cierta. Lo cambi&eacute; en una tienda en el centro de San Diego por mi primera flauta y unos 100 d&oacute;lares m&aacute;s en 1993 si no recuerdo mal. &nbsp;<br />&nbsp;<br />7. Mi tercera flauta fue otra Yamaha para la que estuve ahorrando como dos a&ntilde;os con la intenci&oacute;n de comprar un buen instrumento. Por idiota, nunca cambi&eacute; el dinero a d&oacute;lares y me agarr&oacute; la devaluaci&oacute;n de 1995-96. Tuve que comprar una flauta de mucho menos valor que lo que hab&iacute;a pensado originalmente, pero result&oacute; ser un gran instrumento. Mi maestro de entonces tuvo oportunidad de probarla antes que yo y le pareci&oacute; un excelente instrumento para el precio. La flauta lleg&oacute; a mis manos gracias a varios amigos que sirvieron de mensajeros, el &uacute;ltimo de los cuales fue Ernesto Rosas, quien me dio la flauta en la Ciudad de M&eacute;xico en el verano de 1996 cuando yo acababa de irme a vivir a Morelia. Tuve esa flauta por m&aacute;s de 12 a&ntilde;os.<br />&nbsp;<br />8. Los &uacute;ltimos a&ntilde;os que toqu&eacute; esa Yamaha del punto anterior, la toqu&eacute; con una cabeza Brannen-Cooper que me regal&oacute; ni m&aacute;s ni menos que Claire Chase. Claire y yo hemos sido amigos cercanos desde la adolescencia, y como producto de esa amistad hay miles de historias que habr&iacute;a que contar en su momento. Me gustaba mucho tocar con esa cabeza. Era mucho m&aacute;s afinada y ten&iacute;a mucho mejor respuesta que la cabeza original de la Yamaha. Claire me la regal&oacute; porque en alg&uacute;n momento gan&oacute; un concurso (uno de tantos que lleg&oacute; a ganar) y el premio de dicho concurso era una cabeza muy sofisticada de oro (&iquest;Faulisi?) y decidi&oacute; regalarme la Brannen. Us&eacute; esa Brannen por mucho tiempo, hasta que el plato se desold&oacute;. A&ntilde;os despu&eacute;s, mi luthier de confianza, Andr&eacute;s Olivares, la volvi&oacute; a soldar, pero ya no me volv&iacute; a sentir a gusto con ella. &nbsp;<br />&nbsp;<br />9. Compr&eacute; mi flauta alto en 2002 y mi flauta bajo en 2005, ambas, por tel&eacute;fono y sin haberlas probado antes. Ambas son s&uacute;per modestas (marca J&uacute;piter). Grandes instrumentos. Ambas las sigo tocando.<br />&nbsp;<br />10. Mi flauta bajo lleg&oacute; por correo a principios de diciembre de 2005. Mi familia la recogi&oacute; y la cruz&oacute; a Ensenada. Cuando llegu&eacute; de la Ciudad de M&eacute;xico, deseoso de probarla, me la encontr&eacute; envuelta para regalo, al pie del &aacute;rbol. Tuve que esperarme hasta Navidad para poder tocarla.<br />&nbsp;<br />11. Lo m&aacute;ximo que he estado sin tocar flauta desde que empec&eacute; a tocar en 1990 han sido 13 d&iacute;as seguidos (s&oacute;lo una vez).<br />&nbsp;<br />12. Lo m&aacute;ximo que llegu&eacute; a estudiar en horas fueron 6 diarias. Esa racha dur&oacute; cerca de 2 a&ntilde;os, tendr&iacute;a yo entre 19 y 21 a&ntilde;os.<br />&nbsp;<br />13. Tuve 6 maestros de flauta, todos ellos varones: 2 mexicanos, 2 rusos y 2 estadounidenses. Con el primero estudi&eacute; 6 meses, con el segundo a&ntilde;o y medio; con el tercero, cerca de 4 a&ntilde;os; con el cuarto, alrededor de un a&ntilde;o; con el quinto, cuatro a&ntilde;os y con el sexto, dos a&ntilde;os y medio. Con excepci&oacute;n de unos meses en 1994, nunca tuve m&aacute;s de un maestro a la vez.<br />&nbsp;<br />14. No tengo un c&aacute;lculo de cu&aacute;ntos alumnos de flauta he tenido. Conservadoramente dir&iacute;a que alrededor de 100. Empec&eacute; a dar clases de flauta faltando unas dos semanas para que cumpliera los 18 a&ntilde;os. Lo m&aacute;s que he estado sin dar clases de flauta son unos cuantos meses, cuando reci&eacute;n me mud&eacute; a la Ciudad de M&eacute;xico e intent&eacute; dar clases particulares, sin mucho &eacute;xito al principio. Despu&eacute;s de un cierto tiempo, llegu&eacute; a tener unos 3 o 4 alumnos, de los cuales s&oacute;lo uno fue relativamente constante a lo largo de varios a&ntilde;os (Sah&eacute; Orozco). Originalmente, mi changarro ten&iacute;a nombre, se llamaba Estudio de Flauta Drag&oacute;n Dormido.<br />&nbsp;<br />15. Fui a varios festivales y cursos de flauta en mi juventud, pero nunca me fue particularmente bien. Aprend&iacute; cosas valiosas, eso s&iacute;. Algunas cosas importantes sobre tocar la flauta, especialmente de t&eacute;cnica general, las aprend&iacute; en esos cursos. Tambi&eacute;n conoc&iacute; a colegas muy valiosos. Pero lo m&aacute;s importante que aprend&iacute; es lo mezquino y triste que son no s&oacute;lo esos festivales, sino en general la cultura chaf&iacute;sima y superficial que difunden y pregonan. Hace un par de a&ntilde;os me invitaron a participar en un festival peque&ntilde;o en San Diego y pude atestiguar que las cosas no han cambiado mucho.<br />&nbsp;<br />16. Nunca particip&eacute; en alg&uacute;n concurso o competencia. Nunca me interes&oacute;. Nunca he entendido cu&aacute;l puede ser el atractivo de esa cultura.<br />&nbsp;<br />17. Hace a&ntilde;os que dej&eacute; de estar interesado en la idea de repertorio, pero s&iacute; que hay un pu&ntilde;ado de obras para flauta que me parecen esenciales y que sugiero que toquen mis alumnos, si bien esto no es obligatorio ni mucho menos. Estas obras son: las Fantas&iacute;as de Telemann, la Sonata en La menor de CPE Bach, alguna de las sonatas de JS Bach, alguno de los conciertos de Mozart, Syrinx, Density 21.5 y Sequenza. Es todo.<br />&nbsp;<br />18. La obra que fue mi n&eacute;mesis por muchos a&ntilde;os fue la Sonata de Poulenc. Cuando por fin la toqu&eacute; ya mi cabeza estaba en otras cosas.<br />&nbsp;<br />19. No hay ninguna obra que me haya quedado con las ganas de tocar. Hubo obras que en otras &eacute;pocas me hubiera gustado tocar, pero ese deseo desapareci&oacute; hace mucho tiempo. No son muchas.<br />&nbsp;<br />20. Hubo obras que estuvieron en mi atril 10 o 15 a&ntilde;os antes de que las pudiera tocar. Dos ejemplos son Sgothan, de James Dillon y el D&uacute;o para flauta y guitarra de Ignacio Baca Lobera.<br />&nbsp;<br />21. Particip&eacute; en muy pocas audiciones. En ninguna lo hice mal, pero tampoco &ldquo;gan&eacute;&rdquo;. Si consideramos mi examen de oposici&oacute;n en UCSD como una especie de audici&oacute;n, entonces esa es la excepci&oacute;n en toda mi carrera.<br />&nbsp;<br />22. Si bien aprend&iacute; los rudimentos de Memo Portillo, cuando estudi&eacute; con &eacute;l en Morelia (al menos en teor&iacute;a), la verdad es que desarroll&eacute; mi respiraci&oacute;n circular pr&aacute;cticamente solo. Lo hice muy lentamente. Me tom&oacute; un a&ntilde;o entero entender el mecanismo y otro a&ntilde;o el poder adaptarlo a la flauta. En esa &eacute;poca estudiaba con John Fonville en San Diego. El d&iacute;a que pude hacerla por primera vez, iba yo en el trolley (tren) de la frontera a San Diego y me puse loco de alegr&iacute;a cuando por fin me sali&oacute;. A pesar de que brinqu&eacute; y grit&eacute; de felicidad, nadie en el trolley me puso atenci&oacute;n. San Diego es la capital mundial de los loquitos, as&iacute; que pas&eacute; totalmente desapercibido.<br />&nbsp;<br />23. La nota m&aacute;s larga que he tocado dur&oacute; 20 minutos. Fue un Mi agudo en una versi&oacute;n que hicimos con la Generaci&oacute;n Espont&aacute;nea de una p&aacute;gina del Treatise de Cornelius Cardew, en la Ciudad de M&eacute;xico, en 2014. Era un concierto dentro del festival de homenaje a Christian Wolff por sus 80 a&ntilde;os. El propio Wolff estaba tocando con nosotros, como invitado especial.<br />&nbsp;<br />24. El recital m&aacute;s largo que he tocado fue el dedicado a una sola obra: &ldquo;For Christian Wolff&rdquo;, para flauta y piano, de Morton Feldman, a d&uacute;o con el tremendo Jos&eacute; Luis Hurtado, en la Sala Carlos Ch&aacute;vez de la CDMX en el Festival Radar de 2011 (que adem&aacute;s fue su &uacute;ltima edici&oacute;n). Dur&oacute; tres horas, sin parar.<br />&nbsp;<br />25. Mis dos r&eacute;cords de temperatura los tiene, por supuesto, Mexicali. En 1994 di un concierto en un ejido a las afueras de Mexicali (no recuerdo el nombre del lugar) en un viejo sal&oacute;n de actos sin techo y con s&oacute;lo tres paredes, est&aacute;bamos a 47 C. En diciembre de 1998 di un recital a d&uacute;o con un pianista local (Eduardo Cota) en una iglesia. Sal&iacute; a tocar con abrigo grueso. La temperatura adentro era de 0 C.<br />&nbsp;<br />26. He tocado muy pocas veces en la calle. Recuerdo una vez en especial. Debe haber sido en 1991, en Tecate. Estaba yo calentando afuera del teatro antes de un concierto de orquesta juvenil o similar. Estaba tocando el Concierto en Sol, de Mozart. Un indigente, blanco, estadounidense, empujando un carrito de supermercado lleno de latas de aluminio, pas&oacute; a mi lado y me escuch&oacute; por varios minutos. Cuando termin&eacute;, me aplaudi&oacute; y me grit&oacute;: &iexcl;Mozart! Despu&eacute;s me arroj&oacute; una moneda de 25 centavos gringos.<br />&nbsp;<br />27. S&oacute;lo disfrut&eacute; tocar en orquesta en el contexto de orquestas juveniles. Nunca en orquestas profesionales. Me parec&iacute;a horrible. Una excepci&oacute;n a esto han sido algunos huesos de orquesta en Baja California, rodeado de un chingo de amigos y gente que aprecio mucho.<br />&nbsp;<br />28. Originalmente, entr&eacute; a tomar clases de flauta porque quer&iacute;a tocar jazz latino. (Eso no ha cambiado).<br />&nbsp;<br />29. Tocar la flauta ha formado mi o&iacute;do, memoria e imaginaci&oacute;n musicales de muchas maneras. Mi m&uacute;sica parte de escuchar l&iacute;neas mel&oacute;dicas que se abren a futuros infinitos e impredecibles. Melod&iacute;as como contornos, como iteraciones que producen heterofon&iacute;as, como curvas de distribuci&oacute;n de energ&iacute;a que viajan, envuelven, regresan. Mi o&iacute;do arm&oacute;nico tiene mucho menos peso, y del ritmo mejor ni hablamos: est&aacute;, pero es todav&iacute;a m&aacute;s inestable. En mi imaginaci&oacute;n, todo lo que toco son bellas melod&iacute;as. No es mi culpa que mucha gente no est&eacute; de acuerdo, jajajajaja.<br />&nbsp;<br />30. Tocar la flauta tambi&eacute;n me ha dejado parcialmente sordo. Era parte del gambito y, quiz&aacute; de haberlo sabido, me hubiera protegido mejor. Ahora lo hago, pero la p&eacute;rdida es irrecuperable. Con todo, no puedo decir que me arrepiento. Hay muchas cosas en este mundo que prefiero no o&iacute;r. Pero no se me olvida escuchar. Eso nunca.<br />&nbsp;<br />Thirty years playing the flute! &nbsp;</div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[No por el momento. Trece años de la Generación Espontánea]]></title><link><![CDATA[https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/no-por-el-momento-trece-anos-de-la-generacion-espontanea]]></link><comments><![CDATA[https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/no-por-el-momento-trece-anos-de-la-generacion-espontanea#comments]]></comments><pubDate>Mon, 02 Sep 2019 01:36:05 GMT</pubDate><category><![CDATA[Uncategorized]]></category><guid isPermaLink="false">https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/no-por-el-momento-trece-anos-de-la-generacion-espontanea</guid><description><![CDATA[NO POR EL MOMENTO &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; TRECE A&Ntilde;OS DE LA GENERACI&Oacute;N ESPONT&Aacute;NEA&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&n [...] ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div class="paragraph"><strong>NO POR EL MOMENTO </strong><br /><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; TRECE A&Ntilde;OS DE LA GENERACI&Oacute;N ESPONT&Aacute;NEA</strong><br /><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Wilfrido Terrazas</strong><br />&nbsp;<br />El viernes 23 de septiembre de 2016, d&iacute;a de c&eacute;lebre memoria, la Generaci&oacute;n Espont&aacute;nea, en pleno uso de sus facultades, ocup&oacute; ac&uacute;sticamente el edificio que alberga al Centro Cultural de Espa&ntilde;a en el Centro Hist&oacute;rico de la noble y leal Ciudad de M&eacute;xico, con el digno fin de festejar su d&eacute;cimo aniversario de vida. Fue una ocasi&oacute;n memorable. El edificio entero fue convertido en un objeto resonante y vivo, en lo que seguramente ha sido una de nuestras m&aacute;s afortunadas intervenciones en lugares p&uacute;blicos. Una d&eacute;cada de improvisaci&oacute;n y experimentaci&oacute;n sonora ten&iacute;a as&iacute; un simb&oacute;lico y feliz cierre que invitaba a una concienzuda reflexi&oacute;n. Reflexi&oacute;n, por cierto, que nunca sucedi&oacute;. Hasta ahora.<br />Tres a&ntilde;os despu&eacute;s, la GE cumple 13, y se dispone ahora a celebrar con una trilog&iacute;a de conciertos en la ciudad que nos vio nacer y que nos ha soportado todo este tiempo, para malestar de algunas personas y regocijo de muchas. Trece a&ntilde;os de hacer m&uacute;sica experimental en una ciudad que ha cambiado mucho desde que empezamos. Una ciudad que ahora se precia de tener una de las escenas m&aacute;s activas del planeta en el ramo (ciertamente no gracias a nosotros), por la que desfilan nombres de fama mundial, y una gama plural&iacute;sima de propuestas y contrapropuestas. Una ciudad en la que los festivales, los ciclos de conciertos, los <em>venues</em> y las bandas van y vienen, los presupuestos son magros y la vida es dura, pero en la que cada vez hay m&aacute;s gente haciendo y escuchando estas m&uacute;sicas raras. &iquest;Qu&eacute; podemos ofrecer nosotros, trece a&ntilde;os despu&eacute;s, a los gen&eacute;filos y gen&eacute;filas del ex DF o de cualquier otro lugar? No somos ni decanos ni <em>artistas emergentes</em>. No se&ntilde;alamos ning&uacute;n camino. Nos quedamos en alg&uacute;n punto intermedio, gozando, <em>tripiando</em>. Para citar a nuestros insignes invitados del primer concierto de la trilog&iacute;a, los fenomenales Evo&eacute; Sotelo y Benito Gonz&aacute;lez: &ldquo;nosotros ya s&oacute;lo hacemos improvisaciones geri&aacute;tricas&rdquo;. Belleza. Quiz&aacute; es el momento para mirar atr&aacute;s y ver, agradecidos, toda la dicha que esta antibanda ha irradiado y tambi&eacute;n la que ha recibido de tanta gente estos trece a&ntilde;os. Nuestro querido y entra&ntilde;able Manrico Montero hubiera mandado aqu&iacute; miaus infinitos. Nosotros, guiados por nuestro l&iacute;der, el Gran Sult&aacute;n, decimos, con un gui&ntilde;o c&oacute;mplice, no por el momento.&nbsp; &nbsp; <br /><br />(Este texto se public&oacute; originalmente en la p&aacute;gina de Desbordamientos.com, el 26 de agosto de 2019).&nbsp;&nbsp;&nbsp;<br /></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[El blog que debes leer antes de atacar a alguien por su obra artística]]></title><link><![CDATA[https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/el-blog-que-debes-leer-antes-de-atacar-a-alguien-por-su-obra-artistica]]></link><comments><![CDATA[https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/el-blog-que-debes-leer-antes-de-atacar-a-alguien-por-su-obra-artistica#comments]]></comments><pubDate>Sat, 09 Mar 2019 05:57:22 GMT</pubDate><category><![CDATA[Uncategorized]]></category><guid isPermaLink="false">https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/el-blog-que-debes-leer-antes-de-atacar-a-alguien-por-su-obra-artistica</guid><description><![CDATA[&#8203;Esta semana, entre el chisme del FONCA y un sorpresivo, injusto, venenoso y gratuito ataque a la Generaci&oacute;n Espont&aacute;nea en redes sociales, he estado pensando en lo absurdo y triste que es atacar el trabajo art&iacute;stico de alguien. Nunca he entendido c&oacute;mo te puede atacar alguien que no conoce tu historia personal, que no sabe realmente qui&eacute;n eres, cu&aacute;les adversidades has tenido que enfrentar, c&oacute;mo has sobrevivido hasta donde est&aacute;s ahora y [...] ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div class="paragraph">&#8203;Esta semana, entre el chisme del FONCA y un sorpresivo, injusto, venenoso y gratuito ataque a la Generaci&oacute;n Espont&aacute;nea en redes sociales, he estado pensando en lo absurdo y triste que es atacar el trabajo art&iacute;stico de alguien. Nunca he entendido c&oacute;mo te puede atacar alguien que no conoce tu historia personal, que no sabe realmente qui&eacute;n eres, cu&aacute;les adversidades has tenido que enfrentar, c&oacute;mo has sobrevivido hasta donde est&aacute;s ahora y c&oacute;mo sigues sobreviviendo, y c&oacute;mo le haces para seguir produciendo arte a pesar de lo que sea. Y una de las cosas que pens&eacute; es que, para que sea todo m&aacute;s f&aacute;cil, les puedo platicar algo de mi historia. Tengo 44 a&ntilde;os, y he estado conectado con la m&uacute;sica desde que ten&iacute;a 12. Crec&iacute; en la que seguramente era en aquellos a&ntilde;os la ciudad m&aacute;s aislada de todo M&eacute;xico. S&oacute;lo hab&iacute;a un canal de televisi&oacute;n, que transmit&iacute;a de 3 a 10pm. S&oacute;lo hab&iacute;a tres estaciones de radio y ning&uacute;n peri&oacute;dico local. Vengo de una familia nada cosmopolita, no perteneciente a ninguna &eacute;lite y monoling&uuml;e (aprend&iacute; a hablar ingl&eacute;s pr&aacute;cticamente solo, en mi adolescencia y por necesidades pr&aacute;cticas) y no tuve una educaci&oacute;n privilegiada, siempre estuve en escuelas p&uacute;blicas. Mi jefa pidi&oacute; dinero prestado para comprarme mi primera flauta. Todo me ha costado mucho trabajo. Estudi&eacute; muchos a&ntilde;os, y nunca dud&eacute; de lo que quer&iacute;a hacer. No soy un tipo especialmente brillante, ni talentoso. Aprendo muy lentamente. Empec&eacute; a trabajar a los 18 a&ntilde;os y nunca he parado. Siempre he tenido instrumentos muy modestos. La primera vez que viaj&eacute; a Europa ten&iacute;a ya 31 a&ntilde;os. Todos mis viajes han sido de car&aacute;cter profesional. He ganado algunas becas (y perdido otras tantas), todas las us&eacute; para vivir un poco mejor durante un tiempo limitado. He sido atacado, humillado y vilipendiado miles de veces, de muchas maneras. A veces directamente, siendo confrontado por alguien, a veces de maneras veladas y cobardes. No soy bueno para defenderme en ning&uacute;n caso. Desde los profesores que casi me reprobaron en uno de mis primeros ex&aacute;menes de flauta porque, aunque toqu&eacute; bien, sal&iacute; a tocar con una gorra de beisbol en la cabeza; pasando por otros que me dijeron que no ten&iacute;a talento, que no iba a llegar a ning&uacute;n lado, o que s&iacute; lo ten&iacute;a, pero era un pendejo por querer tocar esa m&uacute;sica horrible de puros ruidos. O el director de una escuela que me humill&oacute; en una entrevista de trabajo porque no era nadie y no hab&iacute;a estudiado en ninguna escuela famosa y &eacute;l s&iacute;. O los compositores que se ofendieron cuando fui jurado del Foro de M&uacute;sica Nueva porque fui el primer int&eacute;rprete en serlo (ellos no saben que tambi&eacute;n he compuesto m&uacute;sica desde 1993), y miles de etc&eacute;teras. Cuando era joven, por joven y no tener &ldquo;experiencia&rdquo;. Ahora que soy viejo, por viejo, y por pertenecer a una generaci&oacute;n que hizo o no hizo lo que ustedes quieran y gusten. Pero no soy ingenuo. Tambi&eacute;n entiendo que hay otras historias m&aacute;s rudas que la m&iacute;a. A fin de cuentas, soy hombre en uno de los pa&iacute;ses m&aacute;s rid&iacute;culamente machistas y mis&oacute;ginos del planeta y, contrariamente a mi propia percepci&oacute;n, soy percibido como alguien de piel &ldquo;blanca&rdquo; en un pa&iacute;s notoriamente racista (hace poco, una colega en California me dijo que yo no era blanco, que mi piel era color aceituna, &ldquo;olive&rdquo;. Me pareci&oacute; curioso despu&eacute;s de toda la vida de haber escuchado otra cosa). Todo mundo tiene su historia y es ella la que va determinando tantas cosas del tejido de nuestras vidas y carreras. Ojal&aacute; pens&aacute;ramos m&aacute;s en esto.<br />Y la otra cosa que pens&eacute; es que la Generaci&oacute;n Espont&aacute;nea fue (voy a hablar en pasado porque, aunque el grupo no ha desaparecido y sigue existiendo oficialmente, es claro que est&aacute; felizmente dormido, como el drag&oacute;n que cuida de los habitantes de mi pueblo) un proyecto cuya &uacute;nica aspiraci&oacute;n era la de hacer m&uacute;sica juntos. Nuestra trayectoria fue casi tan vol&aacute;til como nuestra m&uacute;sica. Hicimos cuatro discos que ya no se pueden conseguir, se escribieron s&oacute;lo un pu&ntilde;ado de rese&ntilde;as de nuestro trabajo, tuvimos muy poca presencia en medios establecidos y ning&uacute;n music&oacute;logo ni cronista ha escrito sobre nosotros. No generamos ning&uacute;n tipo de teor&iacute;a ni ten&iacute;amos agendas sociales expl&iacute;citas. No pertenecimos a nada que pueda ser descrito con palabras hipsters de moda. No usamos tecnolog&iacute;a sofisticada. Con alguna honrosa excepci&oacute;n, nunca se nos invit&oacute; a tocar en los festivales ni en los ciclos en los que nuestra m&uacute;sica pod&iacute;a tener natural cabida. Y a&uacute;n as&iacute;, en su momento de &ldquo;apogeo&rdquo;, tambi&eacute;n la GE fue duramente atacada. Que si &eacute;ramos unos nost&aacute;lgicos, que si est&aacute;bamos perdiendo el tiempo, que si era pura vacilada lo que hac&iacute;amos, etc. Es curioso leer un ataque a la GE despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os. Casi me da nostalgia. Pero no. (La GE no est&aacute; muerta, pero tampoco de parranda). Y despu&eacute;s de todo, lo que quede, si es nada, estar&aacute; bien. Nosotros no hicimos m&uacute;sica para la posteridad. Nosotros fuimos la Generaci&oacute;n Espont&aacute;nea. Y ustedes no.<br /></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[La Generación Espontánea: Apuntes para un itinerario (2015)]]></title><link><![CDATA[https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/la-generacion-espontanea-apuntes-para-un-itinerario-2015]]></link><comments><![CDATA[https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/la-generacion-espontanea-apuntes-para-un-itinerario-2015#comments]]></comments><pubDate>Wed, 11 Jul 2018 23:57:30 GMT</pubDate><category><![CDATA[Uncategorized]]></category><guid isPermaLink="false">https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/la-generacion-espontanea-apuntes-para-un-itinerario-2015</guid><description><![CDATA[El siguiente texto apareci&oacute; publicado en el primer n&uacute;mero (septiembre de 2015) de la revista del Laboratorio Mexicano de Improvisaci&oacute;n que dirig&iacute;a Jos&eacute; Carlos Ib&aacute;&ntilde;ez hace algunos a&ntilde;os. La revista ya no est&aacute; disponible, as&iacute; que me parece interesante rescatar aqu&iacute; el texto. La GE cumpli&oacute; recientemente 12 a&ntilde;os de vida, y sigue dando guerra...&nbsp;&#8203;LA GENERACI&Oacute;N ESPONT&Aacute;NEA: APUNTES PARA UN [...] ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div class="paragraph">El siguiente texto apareci&oacute; publicado en el primer n&uacute;mero (septiembre de 2015) de la revista del Laboratorio Mexicano de Improvisaci&oacute;n que dirig&iacute;a Jos&eacute; Carlos Ib&aacute;&ntilde;ez hace algunos a&ntilde;os. La revista ya no est&aacute; disponible, as&iacute; que me parece interesante rescatar aqu&iacute; el texto. La GE cumpli&oacute; recientemente 12 a&ntilde;os de vida, y sigue dando guerra...<br /><br /><br />&nbsp;&#8203;<strong><em>LA GENERACI&Oacute;N ESPONT&Aacute;NEA: </em></strong><br /><strong>APUNTES PARA UN ITINERARIO</strong><br />&nbsp;<br /><strong>WILFRIDO TERRAZAS</strong><br />&nbsp;<br />&nbsp;<br />A finales de junio de 2015, la anti-banda de improvisaci&oacute;n libre conocida como <em>La Generaci&oacute;n Espont&aacute;nea</em> (GE) ofreci&oacute; en la Ciudad de M&eacute;xico un concierto con el fin de celebrar nueve a&ntilde;os de vida. Est&aacute;bamos completos: Carlos Alegre, Dar&iacute;o Bernal, Alexander Bruck, Ram&oacute;n del Buey, Misha Marks, Natalia P&eacute;rez, Fernando Vigueras y yo, adem&aacute;s de algunos invitados especiales: el saxofonista Alfonso Mu&ntilde;oz y tres de nuestros amigos del colectivo <em>Luz y fuerza: Cine Expandido</em>. A medida que se acerca nuestro d&eacute;cimo aniversario, me parece importante rastrear nuestros pasos, as&iacute; que, en mi rol de Heraldo de la GE y no sin ayuda, esbozar&eacute; aqu&iacute; algunas l&iacute;neas que ayuden a trazar el itinerario de esta singular agrupaci&oacute;n anidada en el coraz&oacute;n de ese territorio en caos anteriormente conocido como M&eacute;xico.<br />&nbsp;<br /><em>Canta, &iexcl;oh Musa!, los nombres y linajes de los integrantes de aquel colectivo de improvisadores mexicanos que tantos sacrificios en tu nombre ofreciera&hellip;</em><br />&nbsp;<br />La GE naci&oacute; el 30 de junio de 2006 en un concierto en el que tocamos Carlos Alegre, Ram&oacute;n del Buey, Isaac de la Concha, Alejandro Lara, Adn&aacute;n M&aacute;rquez y yo. El concierto, llevado a cabo en un club de la Ciudad de M&eacute;xico llamado <em>Pasag&uuml;ero, </em>nos entusiasm&oacute; lo suficiente como para que decidi&eacute;ramos formar un grupo. Desde sus inicios, no obstante, la GE fue demasiado inestable como para ser considerada una banda. Por esa raz&oacute;n la llamamos &ldquo;anti-banda.&rdquo; Hace algunos a&ntilde;os, escrib&iacute; lo siguiente al respecto:<br />&nbsp;<br /><strong>/antibanda/</strong><br />Desde el principio me pareci&oacute; fundamental considerar a la <em>GE</em> como algo inestable, impredecible, quim&eacute;rico. Creo que esa idea era su esencia. De ah&iacute; que se me haya ocurrido que &ldquo;antibanda&rdquo; era la mejor manera de describirla. Quiz&aacute; con los a&ntilde;os de trabajar juntos hemos adquirido cierta estabilidad, cierto callo, pero creo que esta experiencia s&oacute;lo ha acentuado nuestra adicci&oacute;n por la experimentaci&oacute;n, por la adrenalina. Sigo creyendo que nuestros mejores resultados musicales son los inesperados, los espont&aacute;neos.<br />&nbsp;<br />As&iacute;, Adn&aacute;n ha estado lejos de M&eacute;xico por muchos a&ntilde;os, aunque ocasionalmente colabora con nosotros; y Alejandro e Isaac dejaron el grupo en 2009 y 2010, respectivamente. En cambio, Alexander Bruck se incorpor&oacute; a la GE a su regreso de Francia a fines de 2006, y Dar&iacute;o Bernal hizo lo propio a su regreso de Inglaterra en 2007. Fernando Vigueras se integr&oacute; al colectivo en 2008, Misha Marks en 2009 y, por &uacute;ltimo, Natalia P&eacute;rez en 2012.<br />&nbsp;<br /><em>Entona ahora, &iexcl;oh Musa! los nobles hechos de tales dama y caballeros, que consideres dignos de perpetuar en tu nombre y gloria... o algo as&iacute;&hellip;</em><br />&nbsp;<br />En casi 100 presentaciones p&uacute;blicas, la GE ha experimentado con muchos formatos: concierto tradicional, sesiones, intervenciones <em>site-specific, </em>acciones sonoras, espect&aacute;culos y colaboraciones interdisciplinarias de varios tipos, etc. Si bien muchos conciertos en salas tradicionales y teatros han sido memorables (Bibi Gayt&aacute;n me permite recordar ahora tres de ellos como ejemplo: uno en la Escuela Nacional de M&uacute;sica con Carlos Sandoval como invitado, haciendo improvisaci&oacute;n con sus guantes con sensores; otro en el Museo Universitario de Arte Contempor&aacute;neo, con el extinto d&uacute;o <em>Pygmy Jerboa; </em>y uno m&aacute;s para clausurar el Festival de M&uacute;sica Contempor&aacute;nea de Michoac&aacute;n, en el Teatro Ocampo de Morelia), son sin duda las intervenciones en espacios no convencionales lo que ha sido el campo de acci&oacute;n m&aacute;s f&eacute;rtil de la Genebria. Museos, galer&iacute;as, foros, salones de clase, salas de conferencia, ferias del libro, vest&iacute;bulos, centros culturales institucionales e independientes, plazas p&uacute;blicas, casas particulares, bares y hasta una biblioteca m&oacute;vil han sido testigos y c&oacute;mplices de nuestra m&uacute;sica. Bibi, musa entre musas, me recuerda ahora algunos ejemplos: un <em>toqu&iacute;n</em> en la Plaza Cihualpilli, en Tonal&aacute;, Jalisco, en abierta competencia con varios vendedores de discos <em>piratas</em> y que, habi&eacute;ndose grabado, se convertir&iacute;a a la postre en nuestro disco <em>Kiosco; </em>una intervenci&oacute;n en el MUAC, sobre una escultura sonora de Antonio O&rsquo;Connell, compuesta por varios pianos destartalados; otra intervenci&oacute;n en una prestigiosa universidad privada del DF, misma que fue censurada y no pudimos concluir, y que adem&aacute;s deriv&oacute; en el despido de los bienintencionados organizadores y el posterior desmantelamiento del departamento de cultura de dicha instituci&oacute;n; los varios toquines, todos ellos fant&aacute;sticos, que hicimos en el legendario Penthouse de Horacio &ndash;un lugar tan extra&ntilde;o como fascinante, salido de una pel&iacute;cula de mafiosos&mdash; incluyendo uno que fue grabado para un programa que Eugenia Le&oacute;n conduc&iacute;a en el Canal 22; un curioso concierto dirigido a ni&ntilde;os en el Museo El Papalote, con Cory Hills como invitado y con un mont&oacute;n de tubos color naranja oscilando en el aire; un concierto-fiesta de disfraces en el Museo del Juguete; una sesi&oacute;n que fue presentada espont&aacute;neamente por el poeta experimental y fundador de UbuWeb, Kenneth Goldsmith; entre muchos otros.<br />&nbsp;<br />El itinerario de la GE est&aacute; tambi&eacute;n en sus grabaciones, que documentan la conformaci&oacute;n y desarrollo de un mundo sonoro extra&ntilde;&iacute;simo. Por un lado est&aacute;n nuestros cuatro &aacute;lbumes: el debutante y &aacute;spero <em>reVuelta (2009), </em>el ya mencionado <em>Kiosco (2011), </em>nuestro legado-a-la-humanidad-hecho-disco <em>C&aacute;tedra (2011) </em>y <em>The Marvelous Transatlantic (2013),</em> disco de colaboraciones con m&uacute;sicos residentes en Europa. Adem&aacute;s, est&aacute;n las aportaciones que hemos hecho para compilaciones y antolog&iacute;as, que ser&iacute;a muy largo de enumerar aqu&iacute;.<br />&nbsp;<br />La Genebria ha gustado especialmente de colaborar con otros m&uacute;sicos y con artistas de otras disciplinas (danza, literatura, artes visuales) y muchos son los proyectos que en ese rubro nos han ocupado. Entre los m&aacute;s memorables est&aacute; nuestro trabajo con el core&oacute;grafo Benito Gonz&aacute;lez para su pieza <em>G. Kala, </em>nuestras colaboraciones con los ganadores de la convocatoria <em>Nuestra GE. T&uacute; puedes ser el alma de nuestro barrio </em>(Ornella Delfino, Evelyn Vega e Iv&aacute;n Naranjo) y las m&uacute;ltiples ocasiones en las que hemos colaborado con nuestros hermanos del colectivo <em>Luz y fuerza: Cine expandido, </em>en especial el proyecto <em>La misma horrenda fiesta,</em> espect&aacute;culo audiovisual que literalmente llen&oacute; el Teatro de la Ciudad <em>Esperanza Iris</em> de luz y sonido. El historial de m&uacute;sicos invitados de la GE es notablemente largo. Adem&aacute;s de los ya mencionados, Bibi sugiere esta peque&ntilde;a lista: Wade Matthews, Jacob Wick, Carmina Escobar, Ang&eacute;lica Castell&oacute;, Emilio Gordoa, Jaime Lobato, Artur Vidal, Lawrence Williams, Angelika Niescier, Itzam Cano, Francesco Dillon&hellip;&nbsp;<br />&nbsp;<br /><em>Canta ahora &iexcl;oh bella Musa! tus rolas favoritas de la Generaci&oacute;n Espont&aacute;nea, ese Omega de la m&uacute;sica, como s&oacute;lo t&uacute; sabes y ya despid&aacute;monos por hoy&hellip;</em><br />&nbsp;<br />Nunca pens&eacute; que llegar&iacute;amos a pasar los nueve a&ntilde;os de existencia. Es raro ver proyectos longevos en M&eacute;xico, pa&iacute;s del perpetuo ya-casi-llegamos. Quiz&aacute; lo m&aacute;s curioso de la GE es el hecho de que haya sustentado su trabajo en la inestabilidad y a&uacute;n as&iacute; haya podido construir un sonido &uacute;nico y distintivo, en constante transformaci&oacute;n. Genebrios todos, toquen pues <em>El &Aacute;rbol</em> a todo lo largo de una escalera de caracol. Y el <em>Coro Veneciano</em> frente a frente. Dense la vuelta con el <em>Lagarto circular, </em>y traten de no hacer re&iacute;r a Natalia. Diriman sus diferencias con alg&uacute;n <em>Duelo. </em>Suenen, planeen y cambien de plan una y otra y otra vez. Hagan los <em>privados </em>correspondientes. Prueben distintos ensambles. Que se haga la voluntad de Su Majestad El Gran Sult&aacute;n.<br />&nbsp;<br /><em>Bienaventurados los que no se escandalizan de la Generaci&oacute;n Espont&aacute;nea</em>.&nbsp;&nbsp; &nbsp;<br /></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Entrevista con Estefanía Ibáñez]]></title><link><![CDATA[https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/entrevista-con-estefania-ibanez]]></link><comments><![CDATA[https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/entrevista-con-estefania-ibanez#comments]]></comments><pubDate>Tue, 05 Dec 2017 21:13:29 GMT</pubDate><category><![CDATA[Uncategorized]]></category><guid isPermaLink="false">https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/entrevista-con-estefania-ibanez</guid><description><![CDATA[La presente entrevista fue realizada entre agosto y octubre de 2017 y origin&oacute; un generoso texto de Estefan&iacute;a Ib&aacute;nez, que fue publicado en el blog Acordes y Desacordes de la revista Nexos. Sin embargo, la entrevista cubre muchos m&aacute;s temas de los que pueden caber en un texto peque&ntilde;o y creo que vale la pena reproducirla aqu&iacute; en su versi&oacute;n original. Muchas gracias a Estefan&iacute;a :)&#8203;Wilfrido TerrazasEntrevista por Estefan&iacute;a Ib&aacute;& [...] ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div class="paragraph">La presente entrevista fue realizada entre agosto y octubre de 2017 y origin&oacute; un generoso texto de Estefan&iacute;a Ib&aacute;nez, que fue publicado en el blog Acordes y Desacordes de la revista Nexos. Sin embargo, la entrevista cubre muchos m&aacute;s temas de los que pueden caber en un texto peque&ntilde;o y creo que vale la pena reproducirla aqu&iacute; en su versi&oacute;n original. Muchas gracias a Estefan&iacute;a :)<br /><br />&#8203;<strong>Wilfrido Terrazas</strong><br /><strong>Entrevista por Estefan&iacute;a Ib&aacute;&ntilde;ez</strong><br /><strong>Agosto-Octubre de 2017</strong><br />&nbsp;<br /><strong>H&aacute;blame de tu historia musical &iquest;c&oacute;mo iniciaste y d&oacute;nde?</strong><br />&nbsp;<br />- Mi historia es larga, hace m&aacute;s de treinta a&ntilde;os que hago m&uacute;sica. Mis primeros contactos con ella sucedieron en la secundaria, en la Diurna 2 en Ensenada, cuando ten&iacute;a 12 a&ntilde;os. En esa escuela empec&eacute; a tocar flauta dulce, como parte de la clase de m&uacute;sica. Tambi&eacute;n descubr&iacute; que me gustaba cantar. Despu&eacute;s toqu&eacute; un poco de marimba chiapaneca en la orquesta de m&uacute;sica popular que ah&iacute; hab&iacute;a. En esa orquesta hab&iacute;a un par de compa&ntilde;eros que tocaban la flauta traversa, que me interes&oacute; inmediatamente, pero pasaron unos a&ntilde;os antes de que me animara a tocarla. Ya estando en la prepa, mantuve contacto con uno de esos compa&ntilde;eros de la secundaria, que me prest&oacute; su flauta unas semanas durante el verano de 1990, cuando ten&iacute;a yo 15 a&ntilde;os. En ese mismo verano encontr&eacute; una flauta en Los Globos, el m&aacute;s famoso de los mercados de pulgas de Ensenada, y poco despu&eacute;s empec&eacute; a estudiar en el Centro de Estudios Musicales (CEM) de la UABC, que por entonces era un tallercito de tres salones en las calles de Espinosa y Sexta. Unos meses despu&eacute;s de que empec&eacute; en el CEM, sucedi&oacute; que se fund&oacute; la Orquesta de Baja California, que, quiz&aacute; mucha gente no lo sepa ahora, inici&oacute; en Ensenada. Este hecho cambi&oacute; diametralmente el panorama para un grupo de j&oacute;venes del que yo formaba parte, un grupo que en ese momento empez&aacute;bamos a estudiar m&uacute;sica. Podemos decir que fuimos la primera generaci&oacute;n de estudiantes de m&uacute;sica de Baja California. No es que no haya habido otros estudiantes antes que nosotros, pero creo que s&iacute; fuimos los primeros que se vieron a s&iacute; mismos como una generaci&oacute;n y como tal enfrentamos muchos retos. Ten&iacute;amos muchas ganas de aprender. Lo que no ten&iacute;amos era una escuela formal, pero esa ya es otra historia que habr&iacute;a que contar en otro momento. En fin, despu&eacute;s de estudiar un par de a&ntilde;os en el CEM, estuve unos a&ntilde;os yendo y viniendo entre Ensenada, donde ya empezaba a dar clases; Tijuana, en donde estudiaba algunas materias musicales; y San Diego, a donde empec&eacute; a ir en 1992, primero a tocar en orquestas juveniles y posteriormente a tomar clases de flauta con el que yo considero que fue mi primer verdadero maestro de flauta y el m&aacute;s importante de todos: Damian Bursill-Hall, quien por aquellos a&ntilde;os era el flautista principal de la Sinf&oacute;nica de San Diego. Esos fueron mis inicios. Ya despu&eacute;s me fui a Morelia a estudiar en el Conservatorio de las Rosas, en donde estuve entre 1996 y 2000, ah&iacute; mi maestro principal fue Guillermo Portillo. Cuando me gradu&eacute; de la licenciatura regres&eacute; dos a&ntilde;os y medio a Ensenada y segu&iacute; estudiando en San Diego, aunque ahora con John Fonville, quien recientemente se acaba de jubilar de la Universidad de California en San Diego. Despu&eacute;s me fui a vivir a la Ciudad de M&eacute;xico. He tocado la flauta por m&aacute;s de 27 a&ntilde;os.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<br />&nbsp;<br /><strong>&iquest;Cu&aacute;ndo decidiste que la m&uacute;sica ser&iacute;a parte fundamental de tu vida?</strong><br />&nbsp;<br />-Creo que no hubo un momento exacto. Simplemente, cuando termin&eacute; la preparatoria, vi que estaba demasiado metido en la m&uacute;sica y, alentado por todo lo que estaba pasando a mi alrededor, decid&iacute; entrarle de manera total para ver qu&eacute; pasaba. En retrospectiva, creo que me consider&eacute; m&uacute;sico desde el principio. Siempre pens&eacute; que si lo de la m&uacute;sica fallaba, pod&iacute;a estudiar otra cosa, alguna otra carrera. Pero nunca sucedi&oacute;. Si bien tuve muchos tropezones, nunca consider&eacute; seriamente dejar la m&uacute;sica.<br />&nbsp;<br />&nbsp;<br /><strong>Respecto a tu estancia en la Ciudad de M&eacute;xico, plat&iacute;came &iquest;c&oacute;mo fue? &iquest;c&oacute;mo llegaste y qu&eacute; proyectos realizaste durante ese tiempo?</strong><br />&nbsp;<br />-Estuve basado en la Ciudad de M&eacute;xico por 14 a&ntilde;os y medio. Pas&eacute; por muchas cosas, pero b&aacute;sicamente puedo decir que fue all&aacute; donde constru&iacute; mi carrera profesional como tal. Llegu&eacute; al DF a principios de 2003 y estuve desempleado por un a&ntilde;o y medio. Al principio fue muy dif&iacute;cil encontrar chamba, pues nadie me conoc&iacute;a y recuerdo que fui a pedir trabajo a muchos lugares, sin &eacute;xito alguno. Pero pude sobrevivir al principio en parte porque llegu&eacute; con una beca del FONCA que me dur&oacute; unos meses y en parte por algunos trabajos temporales, como ser maestro con la Orquesta Sinf&oacute;nica Infantil de M&eacute;xico, que me contrataba dos veces al a&ntilde;o. Ya despu&eacute;s trabaj&eacute; como maestro en el Sistema Nacional de Fomento Musical, y m&aacute;s recientemente en el Conservatorio de las Rosas y la Escuela Superior de M&uacute;sica del INBA, adem&aacute;s de estar becado en alg&uacute;n momento por la UNAM y, varias veces, por el FONCA. Siempre he balanceado mis trabajos fijos (en la docencia) con mi actividad art&iacute;stica que es fundamentalmente de<em> freelancer</em>. En la CDMX fui aprendiendo poco a poco a hacer funcionar este ritmo de trabajo. Fue as&iacute; que a lo largo de los a&ntilde;os hice muchos proyectos de muchos tipos. Entre los m&aacute;s cercanos a mi coraz&oacute;n est&aacute;n el fundar la Generaci&oacute;n Espont&aacute;nea, un colectivo mexicano de improvisaci&oacute;n libre que recientemente cumpli&oacute; 11 a&ntilde;os de actividad; o tocar en el ensamble Liminar o el tr&iacute;o Filera; adem&aacute;s de haber grabado tres discos solistas y cerca de treinta de otros diversos proyectos; m&aacute;s muchas colaboraciones, festivales, giras por todo M&eacute;xico y por otros 14 pa&iacute;ses de Am&eacute;rica y Europa, residencias art&iacute;sticas, cientos de estrenos mundiales y proyectos interdisciplinarios. Es dif&iacute;cil resumir tantos a&ntilde;os de trabajo en unas l&iacute;neas&hellip;&nbsp; &nbsp;<br />&nbsp;<br /><strong>&iquest;C&oacute;mo surgi&oacute; tu faceta de docente? &iquest;En qu&eacute; lugares impart&iacute;as clases?</strong><br />&nbsp;<br />-Empec&eacute; a dar clases casi por accidente, cuando en 1992 el maestro con el que hab&iacute;a estado estudiando como por un a&ntilde;o y medio, y que fuera el primer flautista que tuvo la OBC, fue despedido y se tuvo que ir de Baja California. Se llamaba Vladimir Fateev. Yo era su alumno m&aacute;s avanzado, as&iacute; que se decidi&oacute; (ni siquiera me preguntaron) que yo tomara los alumnos que ten&iacute;a &eacute;l en el CEM. Faltaban como tres semanas para que cumpliera los 18 a&ntilde;os cuando inici&eacute; mi labor docente. He sido maestro por m&aacute;s de 25 a&ntilde;os. Me encanta ser m&uacute;sico y debo decir que nunca he trabajado en nada fuera de la m&uacute;sica. A diferencia de la enorme mayor&iacute;a de mis colegas, nunca fui mesero ni empleado de mostrador. Pero desde el principio me qued&oacute; claro que mi vocaci&oacute;n docente es a&uacute;n m&aacute;s fuerte que mi vocaci&oacute;n art&iacute;stica. Disfruto mucho dar clases y para m&iacute;, ser m&uacute;sico y ser maestro son la misma cosa, dos lados inseparables de la misma actividad. He trabajado en muchas instituciones y proyectos educativos musicales en M&eacute;xico, y ya mencion&eacute; las m&aacute;s importantes en la respuesta anterior. &nbsp;<br />&nbsp;<br /><strong>Regresas unas semanas a Ensenada para posteriormente establecerte en Estados Unidos y ser docente de una de las instituciones m&aacute;s prestigiadas de ese pa&iacute;s, cu&eacute;ntame &iquest;c&oacute;mo se dio esa conexi&oacute;n y qu&eacute; clases ofrecer&aacute;s? </strong><br />&nbsp;<br />-Se trata de un puesto de tiempo completo en la Universidad de California en San Diego (UCSD), que me contrata para ser el maestro de flauta de la instituci&oacute;n, aunque tambi&eacute;n impartir&eacute; seminarios te&oacute;ricos y pr&aacute;cticos tanto de m&uacute;sica cl&aacute;sica como de m&uacute;sica experimental e improvisaci&oacute;n. Mi historia con UCSD es curiosa. Desde adolescente he&nbsp; admirado esa escuela, en la que yo siempre so&ntilde;&eacute; estudiar, pero nunca pude. UCSD es una aut&eacute;ntica meca de la m&uacute;sica contempor&aacute;nea, por la que han desfilado personalidades de primer orden de importancia a nivel mundial. Pauline Oliveros, Brian Ferneyhough y George Lewis, por dar s&oacute;lo tres nombres, han sido profesores ah&iacute;. La lista de invitados especiales que han pasado por sus aulas incluye a Iannis Xenakis y John Cage. Es un lugar en donde por d&eacute;cadas se han cultivado la experimentaci&oacute;n, la interdisciplina, la apertura y la vanguardia tecnol&oacute;gica y est&eacute;tica. Hay muy pocos lugares as&iacute; en el mundo. Y resulta que est&aacute; aqu&iacute; cruzando, &ldquo;nom&aacute;s tras lomita&rdquo;, como decimos en M&eacute;xico. Empec&eacute; a curiosear en su famosa biblioteca cuando ten&iacute;a 17 a&ntilde;os y pas&eacute; en ella incontables horas. En UCSD presenci&eacute; varios de los conciertos m&aacute;s importantes de mi vida, como la primera vez que vi al Cuarteto Arditti o al Cuarteto Kronos. A&ntilde;os despu&eacute;s, estudi&eacute; de forma privada con John Fonville, admirado pionero de la flauta contempor&aacute;nea y maestro legendario de UCSD, quien me daba clases en su cub&iacute;culo de la universidad. En fin, UCSD siempre ha sido un lugar preciado para m&iacute;. Cuando John decidi&oacute; jubilarse el a&ntilde;o pasado, se abri&oacute; un concurso de oposici&oacute;n para ocupar su plaza. Despu&eacute;s de pensarlo mucho, y al ver que el perfil que se solicitaba era compatible conmigo, decid&iacute; postularme, aunque, honestamente, no cre&iacute; que tuviera ninguna oportunidad de ganar. El proceso dur&oacute; cerca de un a&ntilde;o y atrajo a m&aacute;s de cien flautistas de todos lados. Finalmente, no s&eacute; c&oacute;mo, pero gan&eacute; el concurso y me ofrecieron el trabajo, que acept&eacute; con todo gusto. Yo ya ten&iacute;a alg&uacute;n tiempo pensando c&oacute;mo hacerle para regresarme a esta regi&oacute;n. Esta manera nunca la imagin&eacute;, pero es m&aacute;s que bienvenida.<br />&nbsp;<br /><strong>&iquest;Naciste para ser m&uacute;sico? </strong><br />&nbsp;<br />-No lo s&eacute;. Mis habilidades naturales para la m&uacute;sica son buenas pero de ninguna manera extraordinarias. Soy tenaz, disciplinado y muy paciente, eso s&iacute;. Creo que, si nac&iacute; para algo, es para ser maestro. Ser maestro de m&uacute;sica es algo muy especial.<br />&nbsp;<br /><strong>&iquest;Qu&eacute; es lo que te provoca y deja la m&uacute;sica en tu vida?</strong><br />&nbsp;<br />-Podr&iacute;a intentar contestar esa pregunta sin acabar nunca. As&iacute; que mejor dir&eacute; que la m&uacute;sica, o m&aacute;s bien, hacerla, es la estructura fundamental de mi vida y la manera en la que me relaciono con el mundo. Pocas cosas hay en mi vida que no tengan que ver con ella.&nbsp;<br />&nbsp;<br /><strong>Actualmente &iquest;a qu&eacute; grupos perteneces? Con una frase, describe lo que significan para ti.</strong><br />&nbsp;<br />-Algunos ya los he mencionado. La Generaci&oacute;n Espont&aacute;nea, quiz&aacute; el proyecto m&aacute;s querido para m&iacute;. Un selecto club de gente desparpajada e ind&oacute;mita. Magia, magia pura.<br />Filera, el tr&iacute;o que tengo con Carmina Escobar y Natalia P&eacute;rez. El proyecto m&aacute;s fresco e inclasificable al que pertenezco.<br />Liminar, el ensamble m&aacute;s aguerrido de la m&uacute;sica contempor&aacute;nea en M&eacute;xico.<br />Mi d&uacute;o con el artista multimedia Yair L&oacute;pez: escudo(torre). Un proyecto ruidoso, &aacute;spero, pero con mucho coraz&oacute;n.<br />Y un proyecto muy ensenadense: el Wilfrido Terrazas Sea Quintet. Mi lado jazzero, un taller de renovaci&oacute;n personal y de mucho aprendizaje.<br />&nbsp;<br /><strong>&iquest;Cu&aacute;l consideras que es la funci&oacute;n de la m&uacute;sica? </strong><br />&nbsp;<br />-Hay una infinidad de libros y tesis de gente que sabe mucho m&aacute;s que yo que pueden contestar esa pregunta. La m&uacute;sica sirve para muchas cosas, aunque la mayor&iacute;a de la gente no lo entienda o no lo quiera admitir. La m&uacute;sica es parte integral de nuestras vidas, desde que nacemos hasta que morimos. Lo ha sido desde siempre y lo ser&aacute; hasta el fin de la especie humana.&nbsp;<br />&nbsp;<br /><strong>&iquest;Las dem&aacute;s disciplinas del arte influyen en ti para hacer m&uacute;sica?</strong><br />&nbsp;<br />-S&iacute;, todas, pero en particular la literatura. Mi amor por la literatura es total y es lo &uacute;nico que precede en mi vida a la m&uacute;sica. Si no hubiera sido m&uacute;sico hubiera estudiado letras y hubiera querido ser escritor. Para hacer m&uacute;sica me influye mucho la poes&iacute;a, que leo con especial pasi&oacute;n e inter&eacute;s. Pero muchas cosas me influyen, no solamente las artes. Me interesan muchos fen&oacute;menos naturales y humanos. La m&uacute;sica es una met&aacute;fora de la vida. Hay m&uacute;sica en el viento, en las nubes, en el mar, en caminar, volar, respirar, dormir. Donde hay movimiento, hay m&uacute;sica.&nbsp;&nbsp;<br />&nbsp;<br /><strong>Plat&iacute;came c&oacute;mo es tu proceso de composici&oacute;n.</strong><br />&nbsp;<br />-Algunos detalles importantes pueden cambiar dependiendo de qu&eacute; proyecto se trate, pero de manera general puedo decir que cada pieza se va formando en mi cabeza a su propio ritmo. Nunca las apuro ni las fuerzo a salir. Algunas se definen pronto, a otras les toma m&aacute;s tiempo. Cuando est&aacute;n m&aacute;s o menos definidas, paso a trabajar en el papel. Primero dibujo gr&aacute;ficas de distribuci&oacute;n de energ&iacute;a que describen los posibles comportamientos de la m&uacute;sica. Despu&eacute;s paso a elaborar una partitura parecida a las tradicionales, aunque con diferencias importantes que se han ido estableciendo en mis composiciones recientes, digamos de los &uacute;ltimos 5 o 6 a&ntilde;os. A veces checo sonoridades con la flauta o al piano, pero no siempre. Mis piezas recientes no son obras &ldquo;terminadas&rdquo;. Mis partituras parecen m&aacute;s bien mapas, son similares al planteamiento de ciertos videojuegos, con muchas posibilidades de interpretaci&oacute;n, y que plantean la necesidad de ser exploradas a trav&eacute;s de la improvisaci&oacute;n.<br />&nbsp;<br /><strong>&iquest;Consideras importante el estudio acad&eacute;mico para poder ser m&uacute;sico? </strong><br />&nbsp;<br />-S&oacute;lo si se quiere ser un m&uacute;sico acad&eacute;mico (lo que cada quien entienda por eso). En mi opini&oacute;n, lo que es importante es tener una formaci&oacute;n s&oacute;lida, que est&eacute; inmersa hasta el tu&eacute;tano en una o varias culturas musicales. Considero que s&oacute;lo se puede ser realmente creativo e innovar si lo haces desde adentro. La creatividad viene de la comprensi&oacute;n del pasado y del presente de la cultura musical en la que has crecido como m&uacute;sico. Esto se traduce en la comprensi&oacute;n de las revoluciones que han hecho de esa cultura musical algo que se mantiene vivo. Para revolucionar en el bolero, necesitas conocer profundamente la cultura musical del bolero. Lo mismo para el tango. O el son de arpa grande. O el jazz. O la improvisaci&oacute;n libre. O lo que sea. (Obviamente hay otros elementos en la mezcla, pero este es un aspecto de primera importancia&hellip;).<br />&nbsp;<br /><strong>&iquest;Qu&eacute; planes o proyectos siguen para ti?</strong><br />&nbsp;<br />-Mis planes inmediatos est&aacute;n de entrada sujetos al proceso de adaptaci&oacute;n a la nueva (vieja) geograf&iacute;a y a la nueva situaci&oacute;n laboral. La idea es seguir haciendo cosas con mis grupos que ya mencion&eacute;, en la medida de lo posible, y poco a poco ir gestando m&aacute;s proyectos ac&aacute; en la regi&oacute;n de las dos Californias. Por lo pronto, el primer disco del WT Sea Quintet est&aacute; por salir, y cuando llegue lo gritaremos a los cuatro vientos. Seguir&eacute; trabajando adem&aacute;s con la gente linda del Colectivo La Covacha en la organizaci&oacute;n de la Semana de Improvisaci&oacute;n en Ensenada, que tendr&aacute; su quinta edici&oacute;n en enero de 2018. Ahora que ya estar&eacute; por ac&aacute; la mayor parte del tiempo, espero seguir contando con el apoyo de mis paisanos ensenadenses y veremos qu&eacute; tantas cosas podemos hacer juntos.<br />&nbsp;<br /><strong>&iquest;Qu&eacute; opinas sobre la improvisaci&oacute;n y espontaneidad?</strong><br />&nbsp;<br />-La improvisaci&oacute;n es otro tema ampl&iacute;simo, que podr&iacute;a tomarnos la vida entera. De hecho, la vida, no entera, pero s&iacute; en su mayor&iacute;a, es improvisaci&oacute;n. Todos somos expertos improvisadores en la vida, pues improvisar es lo que hacemos cada que conversamos con alguien, cada que salimos a caminar, cada vez que damos una clase, cada vez que vamos a una fiesta, etc. La improvisaci&oacute;n es una caracter&iacute;stica fundamental de la vida humana, y, como todo lo que requiere de un desarrollo de habilidades, se aprende a base de pr&aacute;ctica. En M&eacute;xico, curiosamente, el verbo improvisar se usa como sin&oacute;nimo de hacer las cosas mal. Esta idea es absurda y emana de una confusi&oacute;n fundamental. Improvisar no es ser irresponsable, inepto o mediocre. Improvisar es todo lo contrario. Improvisar es hacer las cosas bien, s&oacute;lo que en tiempo real, ya sea con bastante, poca o nula planeaci&oacute;n. Un improvisador es aquella persona que conoce tan bien su oficio, que puede crear soluciones a cualquier problema en tiempo real. Esto lo logra con intuici&oacute;n, entrenamiento, experiencia, pericia, solvencia y creatividad. En el &aacute;mbito de la improvisaci&oacute;n musical, ser un improvisador experimentado es una de las cosas m&aacute;s dif&iacute;ciles de lograr y a uno le toma muchos a&ntilde;os de aprendizaje. &nbsp;<br />&nbsp;<br /><strong>&iquest;Puedes mencionar en la m&uacute;sica c&oacute;mo llevas a cabo la improvisaci&oacute;n?</strong><br />&nbsp;<br />Cuando la improvisaci&oacute;n musical est&aacute; inserta en un marco de referencia espec&iacute;fico, digamos, como dentro del jazz, es el propio marco el que te da las herramientas para improvisar. A este hecho, Derek Bailey, un gran improvisador brit&aacute;nico, le llam&oacute; &ldquo;improvisaci&oacute;n idiom&aacute;tica&rdquo;. Cuando, por el contrario, no existe un marco de referencia as&iacute; de claro, Bailey sugiri&oacute; el t&eacute;rmino &ldquo;improvisaci&oacute;n no idiom&aacute;tica&rdquo;. Ese es el tipo de improvisaci&oacute;n que yo practico m&aacute;s frecuentemente. Tambi&eacute;n le llamamos &ldquo;improvisaci&oacute;n libre&rdquo;. Lo que sucede en este caso es que el improvisador se acerca a la m&uacute;sica con lo que llamo un mundo sonoro personal, que ha ido construyendo durante todo el tiempo que ha improvisado en la vida. Un mundo sonoro personal es un c&uacute;mulo de sonidos, gestos, recursos, ideas, instrumentos y habilidades de escucha, reacci&oacute;n, adaptaci&oacute;n, que cada improvisador trae consigo todo el tiempo cuando improvisa. Los mundos sonoros son cambiantes, fluidos, inestables y se nutren de muy diversas experiencias. Lo que hacemos los improvisadores es utilizarlos, tomando decisiones en tiempo real para construir una m&uacute;sica de creaci&oacute;n colectiva, que sea interesante de escuchar. Lo que usualmente ocurre es que tu mundo sonoro personal se relaciona o se fusiona de muchas maneras con los mundos sonoros de los dem&aacute;s improvisadores, del p&uacute;blico y del entorno sonoro del lugar en donde se est&eacute; llevando a cabo la improvisaci&oacute;n. Los procedimientos espec&iacute;ficos en los que esto pueda ocurrir ser&aacute;n tan variados como lo sean los mundos sonoros de los participantes en el acto musical. Todo esto plantea una respuesta muy general a tu pregunta, que, sin embargo, pareciera ignorar la magia que frecuentemente acompa&ntilde;a a la m&uacute;sica improvisada. No es esa mi intenci&oacute;n. Amarre, qu&iacute;mica, magia, como se le quiera llamar. &ldquo;Eso&rdquo; que es dif&iacute;cil de describir pero que todo mundo siente y percibe cuando algo especial est&aacute; sucediendo en el escenario. Es un intercambio de energ&iacute;a entre los improvisadores y el p&uacute;blico, el catalizador m&aacute;s importante&hellip;pero es un tanto absurdo tratar de explicar eso con palabras, es mucho mejor experimentarlo en vivo en los conciertos. &nbsp;<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<br /><strong>&iquest;Con qu&eacute; pieza alcanzaste o alcanzas el m&aacute;ximo nivel interpretativo?</strong><br />&nbsp;<br />-No s&eacute;, no pienso en esos t&eacute;rminos. Digamos que como int&eacute;rprete siempre me esfuerzo en hacer lo mejor que puedo, pero obviamente hay algunas piezas que me salen mejor que otras. Quiz&aacute; con las que mejor me he sentido son algunas de las piezas que han sido escritas para m&iacute; por varios de los compositores con los que he colaborado por mucho tiempo, como Ignacio Baca Lobera, Iv&aacute;n Naranjo, Hiram Navarrete o Mauricio Rodr&iacute;guez. &nbsp;<br />&nbsp;<br /><strong>Por &uacute;ltimo, &iquest;qu&eacute; m&uacute;sicos admiras?</strong><br />&nbsp;<br />-Admiro a miles de m&uacute;sicos. Tratar de hacer una lista exhaustiva ser&iacute;a muy complicado. Entre los que creo que han influido m&aacute;s en mi trabajo algunos son muy obvios, como Iannis Xenakis, Edgard Var&egrave;se, Gy&ouml;rgy Ligeti, John Cage, Eric Dolphy, Evan Parker o los m&uacute;sicos de la AACM. Recientemente he estado pensando mucho en la m&uacute;sica de Charles Ives tambi&eacute;n. Pero quiz&aacute; las influencias m&aacute;s importantes para m&iacute; han venido de m&uacute;sicos que no s&oacute;lo admiro much&iacute;simo, sino que tambi&eacute;n los he conocido de cerca y trabajado con ellos, como Claire Chase, Ignacio Baca Lobera, Roscoe Mitchell, Wade Matthews, Katt Hernandez, Stephanie Griffin, Andrew Drury o mis colegas de la Generaci&oacute;n Espont&aacute;nea. Para terminar, me gustar&iacute;a mencionar lo importante que es para m&iacute; el escuchar m&uacute;sica de todas las culturas y de todas las &eacute;pocas. En particular, me cautivan las tradiciones de ejecuci&oacute;n de instrumentos de viento de muchos lugares del mundo. El b&aacute;nsuri de la India, el daegum de Corea, el dizi chino, el clarinete y la floghera griegos, las dobles ca&ntilde;as del Norte de &Aacute;frica y del Sureste de Asia, las flautas japonesas, las flautas de carrizo mexicanas, y much&iacute;simas m&aacute;s. Soy consciente de pertenecer a una gran hermandad de gente que va por la vida soplando, y eso me inspira y me mantiene, espero, coherente.<br /><br /></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Improvisar, componer, fluir]]></title><link><![CDATA[https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/improvisar-componer-fluir]]></link><comments><![CDATA[https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/improvisar-componer-fluir#comments]]></comments><pubDate>Thu, 18 May 2017 02:37:27 GMT</pubDate><category><![CDATA[Uncategorized]]></category><guid isPermaLink="false">https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/improvisar-componer-fluir</guid><description><![CDATA[El presente texto fue redactado en 2015 y apareci&oacute;, en una versi&oacute;n ligeramente modificada, en el libro M&uacute;sicos en la Ciudad de M&eacute;xico, editado por Todd Clouser y Zazil Collins en 2016.IMPROVISAR, COMPONER, FLUIR&nbsp;Wilfrido Terrazas&nbsp;I&nbsp;He sido m&uacute;sico por muchos a&ntilde;os. Desde el principio me sent&iacute; atra&iacute;do por el aura de misterio que, seg&uacute;n yo, acompa&ntilde;a a todo acto musical. Como mi educaci&oacute;n formal fue fundamenta [...] ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div class="paragraph">El presente texto fue redactado en 2015 y apareci&oacute;, en una versi&oacute;n ligeramente modificada, en el libro M&uacute;sicos en la Ciudad de M&eacute;xico, editado por Todd Clouser y Zazil Collins en 2016.<br /><br /><strong>IMPROVISAR, COMPONER, FLUIR</strong><br />&nbsp;<br /><strong>Wilfrido Terrazas</strong><br />&nbsp;<br /><strong>I</strong><br />&nbsp;<br />He sido m&uacute;sico por muchos a&ntilde;os. Desde el principio me sent&iacute; atra&iacute;do por el aura de misterio que, seg&uacute;n yo, acompa&ntilde;a a todo acto musical. Como mi educaci&oacute;n formal fue fundamentalmente de int&eacute;rprete, improvisar y componer mantuvieron en mi percepci&oacute;n ese misterio intacto por mucho m&aacute;s tiempo (o quiz&aacute; todav&iacute;a lo tienen). No quiero decir que interpretar no tenga su propio misterio, pero, al menos para m&iacute;, interpretar siempre fue algo m&aacute;s natural y f&aacute;cil de entender. De hecho, recientemente he comprendido que ser capaz de componer e improvisar ha ampliado mis habilidades de int&eacute;rprete y me ha otorgado una creatividad que ciertamente puedo calificar de misteriosa, y que estoy seguro de no haber aprendido en la escuela.<br />&nbsp;<br />Despu&eacute;s de a&ntilde;os de aprender, observar y practicar ambas, he llegado entender la composici&oacute;n y la improvisaci&oacute;n de una manera muy sencilla. Considero que componer significa simplemente fijar cosas en la m&uacute;sica. Todo aquello que quede fijo, es decir, que pueda repetirse o recordarse en una siguiente versi&oacute;n es para m&iacute; un acto de composici&oacute;n. En una feliz oposici&oacute;n complementaria, improvisar significa para m&iacute; hacer cosas que no est&eacute;n fijas. Obviamente, esta idea representa una enorme y, quiz&aacute; algo injusta, simplificaci&oacute;n de una de las m&aacute;s complejas y ricas manifestaciones humanas. Sobra decir que hay muchos distintos niveles de &ldquo;fijaci&oacute;n&rdquo; de materiales musicales. Con todo, esta manera de ver la composici&oacute;n y la improvisaci&oacute;n me ha ayudado a clarificar mi propia b&uacute;squeda, es decir, me ayud&oacute; a entender qu&eacute; m&uacute;sica quer&iacute;a yo hacer. &nbsp;<br />&nbsp;<br />Antes de proseguir, me gustar&iacute;a hacer una breve digresi&oacute;n aqu&iacute; para se&ntilde;alar otra manera en la que, a mi entender, composici&oacute;n e improvisaci&oacute;n se relacionan frecuentemente. Despu&eacute;s de cierto tiempo haciendo m&uacute;sica, me parece que es inevitable llegar a integrar lo que llamo un mundo sonoro personal: un conglomerado de materiales, gestos, sonoridades, temporalidades y formas de pensar musicales a las que uno recurre y que constantemente explora. Un mundo sonoro est&aacute; casi siempre en transici&oacute;n y se alimenta de un sinn&uacute;mero de influencias, experiencias, recuerdos, sue&ntilde;os. Hasta donde yo puedo ver, un mundo sonoro personal es, a la vez, colectivo, porque la gran mayor&iacute;a de los sonidos que lo integran tienen com&uacute;nmente su origen en otro lugar, tiempo, persona, animal, fen&oacute;meno natural, aparato o entorno sonoro. Lo que nosotros creamos es una s&iacute;ntesis personal de esos sonidos, una especie de versi&oacute;n, de retrato sonoro del mundo que escuchamos. Normalmente, el acto de componer implica externar ese mundo sonoro, haciendo &eacute;nfasis en su aspecto individual.<em> Componer es presentar al mundo como yo lo escucho</em>. Por el contrario, improvisar frecuentemente implica compartir tu mundo sonoro personal con los de otros m&uacute;sicos, que han pasado por procesos an&aacute;logos al tuyo, y que, por lo tanto, tienen su propia versi&oacute;n sonora del mundo. El resultado en este caso es la creaci&oacute;n de aut&eacute;nticos mundos sonoros colectivos.<em> Improvisar es presentar al mundo como nosotros lo escuchamos en este momento y lugar. </em>Un compositor compone regularmente muchas obras en su vida. La &ldquo;obra&rdquo; de un improvisador es su mundo sonoro personal, y trabaja en ella toda su vida. (&iquest;Y qu&eacute; ocurre en el caso de los m&uacute;sicos que hacemos ambas cosas?).<br />&nbsp;<br />Retomo ahora el hilo de mi argumento. En la gran mayor&iacute;a de las m&uacute;sicas, existe un di&aacute;logo permanente entre lo que est&aacute; fijo y lo que no lo est&aacute;. En este sentido, una diferencia importante entre culturas musicales estriba en la proporci&oacute;n de cosas que est&aacute;n y no est&aacute;n fijas. En mis talleres de improvisaci&oacute;n y de m&uacute;sica experimental, expongo esto dibujando una l&iacute;nea recta horizontal en el pizarr&oacute;n. En un extremo, les digo a mis alumnos, tenemos la m&uacute;sica m&aacute;s rigurosamente planeada que ustedes puedan imaginar (&iquest;alguna obra de Brian Ferneyhough, quiz&aacute;?); en el otro extremo, la improvisaci&oacute;n m&aacute;s absolutamente libre, pongamos como ejemplo una sesi&oacute;n del legendario grupo de Vinko Globokar de la d&eacute;cada de 1970, <em>New Phonic Art.</em> Entre un extremo y el otro de la l&iacute;nea hay, no obstante, una infinidad de puntos intermedios. Hay muchas maneras de fijar y no fijar cosas en la m&uacute;sica, con muy distintas proporciones. Hay muchas maneras en las que la m&uacute;sica escrita o mayormente planeada puede acercarse a la m&uacute;sica improvisada y viceversa. Hasta donde yo he podido observar, sin embargo, lo m&aacute;s com&uacute;n es encontrarnos en alg&uacute;n punto no tan lejano de un extremo o del otro, y es menos frecuente estar m&aacute;s cerca del centro equidistante de la l&iacute;nea. Es decir, no parece tan f&aacute;cil encontrar un verdadero punto intermedio entre composici&oacute;n e improvisaci&oacute;n. Es a buscar y explorar esos posibles puntos intermedios a lo que he dedicado la parte m&aacute;s significativa de mi trabajo en los a&ntilde;os recientes.<br />&nbsp;<br />&nbsp;<br /><strong>II</strong><br />&nbsp;<br />Por muchos a&ntilde;os, busqu&eacute; maneras de traer balance a mi pr&aacute;ctica musical, de hacer convivir mi trabajo de int&eacute;rprete con mis intereses por la improvisaci&oacute;n y la composici&oacute;n. Muchos de mis primeros experimentos fueron fallidos, por supuesto (la mayor&iacute;a lo siguen siendo). Todas las experiencias, sin embargo, fueron importantes para llegar a entender qu&eacute; m&uacute;sica quer&iacute;a hacer. La lista de m&uacute;sicas y m&uacute;sicos que han influido en mi pr&aacute;ctica es demasiado larga para ser incluida aqu&iacute;, y, adem&aacute;s, se evidencia por s&iacute; misma. Una experiencia que me parece muy relevante se&ntilde;alar, no obstante, es mi encuentro con uno de mis h&eacute;roes, el compositor, improvisador y multiinstrumentista norteamericano Roscoe Mitchell, con quien trabaj&eacute; en una residencia en la Florida, en el a&ntilde;o 2011. Fue a partir del encuentro con Roscoe que pude empezar a definir las herramientas que mejor sintetizaban las pr&aacute;cticas musicales que m&aacute;s me interesan, a saber, las posibles intersecciones entre composici&oacute;n, improvisaci&oacute;n e interpretaci&oacute;n. Fue en ese momento en que empec&eacute; a comprender que muchas de las estrategias de las que mi trabajo necesitaba abrevar no se encontraban en el mundo de la m&uacute;sica de concierto, sino en otros que me han interesado por mucho tiempo, como el jazz o ciertas m&uacute;sicas tradicionales. Adem&aacute;s, entend&iacute; de manera m&aacute;s clara que los procedimientos creativos de la m&uacute;sica experimental eran los caminos m&aacute;s adecuados para la m&uacute;sica que yo estaba buscando hacer. La barrera entre composici&oacute;n, improvisaci&oacute;n e interpretaci&oacute;n en mi pr&aacute;ctica musical se hizo mucho m&aacute;s tenue, y, actualmente, existe s&oacute;lo como un punto de referencia del camino recorrido. Por otro lado, los procesos de creaci&oacute;n musical colectiva adquirieron mucho m&aacute;s peso en mi trabajo que los individuales.<br />&nbsp;<br />En el verano de 2012, y gracias a una beca del gobierno mexicano, tuve la oportunidad de realizar una residencia art&iacute;stica en Grecia. Fue all&iacute; donde empec&eacute; a escribir el tipo de partituras que ahora escribo, si bien hay antecedentes de estrategias similares, acaso menos claras, desde por lo menos un par de a&ntilde;os antes. Estando en Grecia, escrib&iacute; una obra larga para tocarla yo mismo (cosa que no hab&iacute;a hecho en muchos a&ntilde;os), que se llama <em>&Iacute;taca, viaje para un flautista,</em> y que, de muchas maneras, resume mi longevo inter&eacute;s por ese bello pa&iacute;s del Mediterr&aacute;neo Oriental. En esta partitura, propongo varias estrategias que se han convertido en los pilares de mi trabajo actual. Una de ellas es la que llamo &ldquo;temporalidad m&oacute;vil&rdquo;, que simplemente significa el no establecer temporalidades fijas para las piezas, permitiendo que el int&eacute;rprete encuentre por s&iacute; mismo la temporalidad con la que &eacute;l o ella se sienta m&aacute;s c&oacute;modo y, a su juicio, haga fluir mejor la m&uacute;sica. Cada int&eacute;rprete debe buscar esta temporalidad como si se tratara del descubrimiento de una hipot&eacute;tica tradici&oacute;n oral de la pieza (claramente, tom&eacute; esta idea de muchas m&uacute;sicas tradicionales, en las que esto sucede por descontado). Otra estrategia importante es la que llamo &ldquo;m&oacute;dulos de crecimiento&rdquo;, que son n&uacute;cleos de material musical, escritos en notaci&oacute;n mayormente tradicional y que funcionan como punto de partida para improvisar. La idea de los m&oacute;dulos de crecimiento es que sean como las ra&iacute;ces de una planta que crece r&aacute;pidamente. Los tallos, las hojas y los frutos de una planta no necesariamente se parecen a las ra&iacute;ces, pero s&iacute; emanan de ellas. Los m&oacute;dulos de crecimiento tienen la funci&oacute;n que en una improvisaci&oacute;n normal tendr&iacute;a la memoria del improvisador: informan, dan ideas de hacia d&oacute;nde puede ir la m&uacute;sica. Hay otras estrategias e ideas m&aacute;s en mis partituras recientes, y, como las ya descritas, todas est&aacute;n dirigidas a plantear una m&uacute;sica fronteriza, que busque esos posibles puntos intermedios entre composici&oacute;n, improvisaci&oacute;n e interpretaci&oacute;n. Se pueden encontrar en ellas, por ejemplo, algunos elementos gr&aacute;ficos, teatrales, muchas sugerencias verbales, etc., alternando con notaci&oacute;n m&aacute;s o menos tradicional. No es mi inter&eacute;s, sin embargo, ser aqu&iacute; innecesariamente exhaustivo ni agotar la paciencia del lector, as&iacute; que, habiendo descrito las estrategias que considero m&aacute;s importantes, dejo las partituras a disposici&oacute;n de quien quiera revisarlas a detalle.<br />&nbsp;<br />&nbsp;<br /><strong>III</strong><br />&nbsp;<br />No hace mucho tiempo, un estimado colega, el compositor y music&oacute;logo Jorge David, describi&oacute; estas piezas m&iacute;as con atinada claridad, en ocasi&oacute;n de una charla en la que participamos ambos. &ldquo;Willy&rdquo;, me coment&oacute;, &ldquo;lo que est&aacute;s haciendo es escribir las piezas que quisieras que los compositores escribieran para ti, salvo que lo est&aacute;s haciendo para otros int&eacute;rpretes.&rdquo; Creo que tiene raz&oacute;n, estas partituras-mapa est&aacute;n escritas <em>en funci&oacute;n del int&eacute;rprete</em>. Est&aacute;n pensadas para expandir, hacer brillar, fomentar la creatividad de un int&eacute;rprete de nuestro tiempo (del nuestro y, a la vez, de todos los tiempos), un int&eacute;rprete-improvisador que pueda imaginar, desde su propio mundo sonoro, conexiones infinitas con otros mundos sonoros, usando estas partituras-mapa como veh&iacute;culo. En buena medida, estas piezas son el resultado del proceso (una vez m&aacute;s, fallido, por supuesto) de trasladar mis experiencias en la improvisaci&oacute;n a la m&uacute;sica escrita. Las cosas que encontr&eacute; me entusiasman sobremanera. A partir de estas piezas, he tenido experiencias muy afortunadas de acercamiento al mundo sonoro de otros m&uacute;sicos, que han hecho de la modesta informaci&oacute;n que en ellas se contiene, un viaje verdaderamente gozoso. Algunas de las piezas pueden tener resultados muy diferentes en cada interpretaci&oacute;n (otras no tanto), cosa que me interesa mucho lograr, pero, independientemente de ese factor, la experiencia siempre ha sido muy enriquecedora.<br />&nbsp;<br />Para m&iacute;, tanto componer como improvisar implican compartir con los dem&aacute;s mi mundo sonoro personal, con la intenci&oacute;n de lograr actos significativos de comuni&oacute;n humana a trav&eacute;s de la pr&aacute;ctica musical. Entiendo, pues, que todo mundo sonoro es esencialmente colectivo. Al escribir m&uacute;sica, me veo m&aacute;s como un compositor-iniciador: alguien que tiene una idea, pero que necesita de los dem&aacute;s no s&oacute;lo para llevarla a cabo, sino para completarla, darle vida (mis piezas no est&aacute;n &ldquo;completas&rdquo;, no &ldquo;se sostienen por s&iacute; mismas&rdquo;). De hecho, mis piezas m&aacute;s viejas ten&iacute;an mucha informaci&oacute;n innecesaria, cosas que realmente yo no estaba escuchando. Mi imaginaci&oacute;n musical, despu&eacute;s lo descubr&iacute;, no es tan espec&iacute;fica. Imagino sucesos musicales globales, flujos de energ&iacute;a sobre todo, que no describen tantos detalles en su comportamiento. Incluir tanta informaci&oacute;n era no s&oacute;lo una inexactitud, sino una manera de impedir otros posibles comportamientos. Me di cuenta de que <em>lo que yo escucho son</em> <em>las posibilidades</em> <em>de distintos comportamientos</em>, y rara vez comportamientos espec&iacute;ficos. La m&iacute;a es una imaginaci&oacute;n de improvisador-int&eacute;rprete, pues. Me tom&oacute; mucho tiempo entender que lo que me interesaba era la posibilidad del fluir de la m&uacute;sica, y no su control. La m&uacute;sica, ya lo dijo Tom Corona, es s&oacute;lo una met&aacute;fora de la vida. Y, si algo me interesa en la vida, es aprender a fluir.<br />&nbsp;<br />&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<br /><br /></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Impro Sessions: Un espacio para la música experimental en Monterrey]]></title><link><![CDATA[https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/impro-sessions-un-espacio-para-la-musica-experimental-en-monterrey]]></link><comments><![CDATA[https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/impro-sessions-un-espacio-para-la-musica-experimental-en-monterrey#comments]]></comments><pubDate>Sat, 01 Oct 2016 22:58:17 GMT</pubDate><category><![CDATA[Uncategorized]]></category><guid isPermaLink="false">https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/impro-sessions-un-espacio-para-la-musica-experimental-en-monterrey</guid><description><![CDATA[(Este texto acompa&ntilde;a el CD doble Impro Sessions 2013-2014)IMPRO SESSIONS: UN ESPACIO PARA LA M&Uacute;SICA EXPERIMENTAL EN MONTERREY&nbsp;WILFRIDO TERRAZAS&nbsp;&nbsp;Desde hace varios a&ntilde;os, el ciclo independiente de conciertos Impro Sessions ha puesto a Monterrey en el cada vez m&aacute;s complejo mapa de la m&uacute;sica experimental mexicana. Si bien la Sultana del Norte cuenta con una larga historia de experimentaci&oacute;n sonora, esta iniciativa ha venido a actualizar y reac [...] ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div class="paragraph"><strong>(Este texto acompa&ntilde;a el CD doble Impro Sessions 2013-2014)<br />IMPRO SESSIONS: </strong><br /><strong>UN ESPACIO PARA LA M&Uacute;SICA EXPERIMENTAL EN MONTERREY</strong><br />&nbsp;<br /><strong>WILFRIDO TERRAZAS</strong><br />&nbsp;<br />&nbsp;<br />Desde hace varios a&ntilde;os, el ciclo independiente de conciertos <em>Impro Sessions </em>ha puesto a Monterrey en el cada vez m&aacute;s complejo mapa de la m&uacute;sica experimental mexicana. Si bien la Sultana del Norte cuenta con una larga historia de experimentaci&oacute;n sonora, esta iniciativa ha venido a actualizar y reactivar la escena experimental regia con inusitada fuerza, al grado de convertirse en un ineludible punto de referencia para todo artista y escucha interesado en el tema. <em>Impro Sessions, </em>es nuestra apreciaci&oacute;n, se ha consolidado r&aacute;pidamente como un eje que articula los esfuerzos de los m&aacute;s destacados improvisadores regios, pero a la vez como un lugar de encuentro e intercambio con improvisadores de otras latitudes, es decir, como un aut&eacute;ntico <em>venue </em>independiente que sintetiza, expande y ayuda a forjar una incipiente escena<em> glocal</em>.<br /><em>Impro Sessions </em>naci&oacute; en febrero de 2013 por iniciativa del joven m&uacute;sico Leo Torres y desde entonces ha sido albergado por Gargant&uacute;a Espacio Cultural, un amplio y acogedor lugar en el Centro de Monterrey con m&aacute;s de 15 a&ntilde;os de trayectoria y una firme vocaci&oacute;n de impulso a muy diversas actividades culturales. Es un raro privilegio contar con un lugar as&iacute; para esta m&uacute;sica, sobre todo si pensamos en las dificultades por las que suelen atravesar los <em>venues</em> de m&uacute;sica libre, incluso los legendarios, como los neoyorquinos <em>The Stone </em>o <em>Roulette, </em>el <em>Caf&eacute; Oto</em> de Londres, o, para mencionar un ejemplo mexicano, el <em>Jazzorca</em> de la Ciudad de M&eacute;xico. <em>Impro Sessions, </em>debemos todos congratularnos, es un espacio de libertad y experimentaci&oacute;n art&iacute;stica que apenas empieza a descubrir su potencial en una ciudad que, felizmente y a la par, est&aacute; haciendo lo mismo.<br />Un motivo m&aacute;s para celebrar es la presente compilaci&oacute;n de grabaciones en vivo que re&uacute;ne varios memorables momentos de los muchos que se han vivido en <em>Impro Sessions. </em>En ella, los escuchas podr&aacute;n advertir la vocaci&oacute;n plural del ciclo, que alterna una considerable diversidad de est&eacute;ticas, formaciones, intereses y lenguajes sonoros; adem&aacute;s de una gama amplia de medios de producci&oacute;n sonora: voces humanas, instrumentos ac&uacute;sticos, amplificados, electroac&uacute;sticos y m&uacute;sica por computadora. &nbsp;La selecci&oacute;n de pistas es afortunada y representativa, y nos deja entrever la intensidad del intercambio de experiencias que se da cita en el Gargant&uacute;a en cada concierto. Tenemos as&iacute; desde ejemplos musicales con claras conexiones con el mundo del rock (Animaci&oacute;n suspendida, Davyd S&aacute;nchez) o del free jazz (Casta&ntilde;&oacute;n/Cant&uacute;); mientras que otros vienen m&aacute;s de la m&uacute;sica electr&oacute;nica bailable (HDXD), del <em>Noise </em>y la electroac&uacute;stica experimental (ERREOPEO, Resonancias) o de la m&uacute;sica electroac&uacute;stica de formaci&oacute;n acad&eacute;mica (Eduardo Caballero, Jorge Eduardo G&oacute;mez). Un panorama de anchos m&aacute;rgenes que refleja la &eacute;poca que vivimos.<br />El trabajo de Leo Torres y sus colaboradores en el ciclo <em>Impro Sessions </em>tiene en esta compilaci&oacute;n discogr&aacute;fica una primera representaci&oacute;n f&iacute;sica de sus potencialidades y de sus logros. Estamos seguros de que este paso es el inaugural en una serie de huellas que ir&aacute;n documentando la que hasta ahora es la serie de conciertos de m&uacute;sica experimental m&aacute;s importante del Noreste del pa&iacute;s. Valgan estas l&iacute;neas como exhorto y felicitaci&oacute;n para sus creadores, alentadores y paleros. Monterrey est&aacute; bien firme en el mapa. Larga vida a <em>Impro Sessions</em>.<br /><br /></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Entrevista con Los Bastardos de la Uva]]></title><link><![CDATA[https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/entrevista-con-los-bastardos-de-la-uva]]></link><comments><![CDATA[https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/entrevista-con-los-bastardos-de-la-uva#comments]]></comments><pubDate>Wed, 11 Feb 2015 17:27:27 GMT</pubDate><category><![CDATA[Uncategorized]]></category><guid isPermaLink="false">https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/entrevista-con-los-bastardos-de-la-uva</guid><description><![CDATA[Una versi&oacute;n reducida de la presente entrevista, realizada por Miguel Ju&aacute;rez Figueroa, fue publicada en la revista Los Bastardos de la Uva en octubre de 2014. Me parece valiosa hacer p&uacute;blica la versi&oacute;n original de la entrevista aqu&iacute;, tanto por su contenido como para acercarla a un p&uacute;blico distinto y, quiz&aacute;, m&aacute;s amplio. (WT)  Preguntas para Wilfrido Terrazas por Los bastardos de la uva    1. &iquest;A qu&eacute; te dedicas?Soy m&uacute;sico.  [...] ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div class="paragraph" style="text-align:left;"><span style='text-decoration:none; font-style:normal; font-weight:400; color:rgb(68, 68, 68); '><span style="text-decoration:none; font-style:normal; font-weight:400; color:rgb(68, 68, 68); "><span style="text-decoration:none; font-style:normal; font-weight:400; color:rgb(68, 68, 68); "><span style="text-decoration:none; font-style:normal; font-weight:400; color:rgb(68, 68, 68); "><span style="text-decoration:none; font-style:normal; font-weight:400; color:rgb(68, 68, 68); "><span style="text-decoration:none; font-style:normal; font-weight:400; color:rgb(68, 68, 68); "><span style="text-decoration:none; font-style:normal; font-weight:400; color:rgb(68, 68, 68); ">Una versi&oacute;n reducida de la presente entrevista, realizada por Miguel Ju&aacute;rez Figueroa, fue publicada en la revista Los Bastardos de la Uva en octubre de 2014. Me parece valiosa hacer p&uacute;blica la versi&oacute;n original de la entrevista aqu&iacute;, tanto por su contenido como para acercarla a un p&uacute;blico distinto y, quiz&aacute;, m&aacute;s amplio. (WT)<br /><br />  Preguntas para Wilfrido Terrazas<br /> por Los bastardos de la uva<br /><span></span><br /><span></span>    1. &iquest;A qu&eacute; te dedicas?<br /><span></span><br />Soy m&uacute;sico. Nunca he hecho otra cosa. Fuera de la m&uacute;sica, soy un completo in&uacute;til.<br /><span></span><br /><span></span>    2. Te hemos conocido como int&eacute;rprete de flauta. Y poco despu&eacute;s en tu faceta como compositor. &iquest;Qu&eacute; toma preponderancia en tu oficio de m&uacute;sico?<br /><span></span><br /><span></span>    Ahora puedo ver que las distintas &aacute;reas de mi trabajo empiezan a tener un feliz y sano equilibrio entre s&iacute;, despu&eacute;s de tanto tiempo de buscar la manera. Tuve mis primeros contactos con la m&uacute;sica a los 12 a&ntilde;os de edad. Siempre supe que quer&iacute;a tocar un instrumento. He tocado la flauta traversa por casi 25 a&ntilde;os. Improvis&eacute; por primera vez en p&uacute;blico en junio de 1992. Un par de meses despu&eacute;s, empec&eacute; a dar clases. Escrib&iacute; mi primera pieza en 1993. Ese mismo a&ntilde;o estren&eacute; por primera vez una obra de un compositor con el que trabaj&eacute;. Durante muchos a&ntilde;os, ser int&eacute;rprete de m&uacute;sica escrita fue la principal actividad de mi vida musical, pero eso ha cambiado poco a poco en los &uacute;ltimos 13 o 14 a&ntilde;os. Ahora hago m&aacute;s o menos 50% m&uacute;sica escrita y 50% m&uacute;sica improvisada, participo en muchas manifestaciones cuyos procesos de creaci&oacute;n son experimentales, y escribo mucha m&aacute;s m&uacute;sica de la que sol&iacute;a escribir. Tambi&eacute;n debo agregar que tuve una breve pero enriquecedora fase como music&oacute;logo, que me ayud&oacute; a entender muchas cosas (pronto me di cuenta de que no ten&iacute;a vocaci&oacute;n para ser investigador, pero esa es otra historia). Creo que en este momento de mi carrera todas las &aacute;reas en las que trabajo son igualmente importantes, y se alimentan entre ellas.&nbsp;&nbsp; <br /><span></span><br /><span></span>    3. &iquest;Qu&eacute; opini&oacute;n te merece el alcohol? &iquest;te parece que puede existir alg&uacute; v&iacute;nculo entre el consumo de sustancias y el proceso creativo?<br /><br /><span></span>    &iexcl;Jajajajajaja! No lo s&eacute;. Tengo muy poca experiencia en ese tema, aunque s&iacute; he observado que el alcohol y la m&uacute;sica experimental se llevan muy bien. Creo que cada persona es diferente. Mi droga de elecci&oacute;n es el ox&iacute;geno. Quince, veinte minutos de respiraci&oacute;n circular son suficientes para hacerme viajar muy lejos, y normalmente hago bastante tiempo m&aacute;s. A veces tardo d&iacute;as en bajar&hellip;<br /><span></span>Pero respeto las necesidades de cada quien. S&iacute; debo decir que, de unos diez a&ntilde;os a la fecha, me he convertido en un entusiasta del vino, particularmente del producido en los alrededores de Ensenada, Baja California, ciudad en la que crec&iacute;. Pero, en mi caso, el gusto por el vino no est&aacute; directamente relacionado con la creatividad musical, al menos hasta lo que puedo advertir. <br /><span></span><br /><span></span>    4. &iquest;Qu&eacute; sientes cuando est&aacute;s en el escenario? &iquest;Qu&eacute; opinas de la performaci&oacute;n y la improvisaci&oacute;n y en qu&eacute; sentido permiten entender la <em "mso-bidi-font-style:="" normal"="">nueva m&uacute;sica</em>?<br /><span></span><br /><span></span>    Es una pregunta dif&iacute;cil de contestar, porque hay muchos posibles casos y circunstancias. Y algo importante de las m&uacute;sicas experimentales es justamente que, muchas veces, se desaf&iacute;a la idea de escenario. De manera general, podr&iacute;a decir que frecuentemente soy absolutamente feliz en el escenario. Ya habl&eacute; de mi adicci&oacute;n al ox&iacute;geno. Combinarlo con adrenalina constituye un c&oacute;ctel irresistible. Frecuentemente llego a estados de &eacute;xtasis memorables. Quiz&aacute; suene a rollo, pero normalmente son otros dos los factores verdaderamente importantes para m&iacute;: los otros m&uacute;sicos y, sobre todo, el p&uacute;blico. Cuando tocas con colegas con los que tienes una conexi&oacute;n especial, se tiene acceso a verdaderos momentos de magia. La energ&iacute;a que proyectas al p&uacute;blico, si todo va bien, se te regresa y entonces todos est&aacute;n listos para viajar muy lejos. Para m&iacute;, &ldquo;entender la m&uacute;sica&rdquo; es s&oacute;lo relevante para los m&uacute;sicos, como una necesidad profesional. No me parece importante que el p&uacute;blico entienda la m&uacute;sica, esa no es su competencia. Habr&aacute; quien lo pueda&nbsp; o quiera hacer, pero no me parece requisito indispensable para disfrutar un concierto. Esto lo compruebo frecuentemente. Todas las m&uacute;sicas tienen en com&uacute;n el ser proyecciones de formas de energ&iacute;a. Se trata de una energ&iacute;a de doble naturaleza. Por un lado, est&aacute; la dimensi&oacute;n ac&uacute;stica, que es mensurable (en hertzios, en decibeles), es una forma de energ&iacute;a f&iacute;sica, que penetra nuestro cuerpo y apela a nuestra percepci&oacute;n. Por otro lado, est&aacute; la dimensi&oacute;n emocional de la m&uacute;sica, mucho m&aacute;s dif&iacute;cil de medir, pero innegable. Todos los discursos musicales est&aacute;n integrados por flujos de energ&iacute;a y todos somos sensibles a ellos, <em>si es&nbsp; que queremos escuchar</em>. Eso es todo lo que se requiere para disfrutar m&uacute;sica nueva o vieja, tradicional o experimental. Si es improvisada, de tradici&oacute;n oral, escrita o parcialmente escrita, esos ya son detalles secundarios de las pr&aacute;cticas musicales de la cultura musical en cuesti&oacute;n, y no deber&iacute;an interferir con el goce de la escucha, seg&uacute;n yo&hellip;&nbsp;&nbsp; <br /><span></span><br /><span></span>    5. &iquest;C&oacute;mo definir&iacute;as tu trabajo como compositor? &iquest;Qu&eacute; tipo de m&uacute;sica compones y para qu&eacute; dotaci&oacute;n instrumental?<br /><span></span><br /><span></span>    Por mucho tiempo no entend&iacute; cu&aacute;l era la m&uacute;sica que quer&iacute;a escribir, y ni siquiera estaba seguro de que quer&iacute;a ser compositor. Me cost&oacute; mucho tiempo llegar a tener claridad en este respecto. Con tantos a&ntilde;os de ser int&eacute;rprete, me di cuenta de que necesitaba tocar un tipo de m&uacute;sica que no estaba llegando a mis manos, una m&uacute;sica pensada en funci&oacute;n del int&eacute;rprete, en particular de un int&eacute;rprete-improvisador, alguien capaz de tomar decisiones creativas en tiempo real. Un colega a quien aprecio mucho, el compositor y music&oacute;logo Jorge David, opin&oacute; lo siguiente acerca de mi m&uacute;sica escrita, hace un par de a&ntilde;os: &ldquo;Willy, est&aacute;s escribiendo las piezas que quisieras que los compositores escribieran para ti, salvo que lo est&aacute;s haciendo para otros int&eacute;rpretes.&rdquo; Creo que tiene toda la raz&oacute;n. Para contestar puntualmente la pregunta, dir&eacute; que mi trabajo como &ldquo;compositor&rdquo; (pongo las comillas porque me queda muy claro ya que en realidad las &aacute;reas de mi trabajo son inseparables, y que todo lo que hago lo hago desde el mismo punto de partida) ha estado en los a&ntilde;os recientes abocado a encontrar y explorar distintas maneras de di&aacute;logo entre composici&oacute;n, improvisaci&oacute;n e interpretaci&oacute;n. Ya no escribo partituras convencionales. Mis partituras se asemejan m&aacute;s a mapas, a trav&eacute;s de los cuales el int&eacute;rprete-improvisador puede llevar a cabo su propio viaje, mezclando su mundo sonoro personal con el m&iacute;o. Es as&iacute; que mi m&uacute;sica escrita tiene mucho m&aacute;s que ver con los modelos creativos de la m&uacute;sica experimental que con los tradicionales modelos de la m&uacute;sica cl&aacute;sica, en los que los roles de compositor e int&eacute;rprete est&aacute;n totalmente separados, y en los que la figura del improvisador pr&aacute;cticamente no existe. En cuanto a las dotaciones, he escrito sobre todo para solistas y para grupos peque&ntilde;os de m&uacute;sicos, y, si bien algunas de mis piezas no tienen instrumentaci&oacute;n determinada, siempre doy sugerencias a los int&eacute;rpretes. Otro aspecto que considero importante mencionar es que la amplia mayor&iacute;a de mis piezas fueron escritas con alg&uacute;n int&eacute;rprete espec&iacute;fico en mente, alguien con quien normalmente he trabajado antes, y cuyo perfil es el id&oacute;neo para abordar este tipo de partituras.<br /><span></span><br /><span></span>    6. &iquest;Te gusta la literatura? H&aacute;blanos un poco acerca de tus textos preferidos y si es que han tenido alg&uacute;n tipo de influencia en tu trabajo como m&uacute;sico.<br /><span></span><br /><span></span>    Mi amor por la literatura es total y abarca todos los aspectos de mi vida. Leer es, por mucho, la actividad m&aacute;s importante que realizo en mi tiempo libre. Baste decir que leo religiosamente todos los d&iacute;as, pero no todos los d&iacute;as toco la flauta (hubo otras &eacute;pocas en las que s&iacute;, desde luego). Aprend&iacute; a leer muy chico, mis pap&aacute;s me ense&ntilde;aron cuando ten&iacute;a 4 a&ntilde;os. No he parado de leer desde entonces. He pasado por muy distintas fases como lector, y en los a&ntilde;os recientes me he convertido en un lector sobre todo de poes&iacute;a, si bien me gustan todos los g&eacute;neros. Siempre estoy leyendo 4 o 5 libros a la vez. Leo algo as&iacute; como entre 60 y 70 libros al a&ntilde;o. Mis gustos han cambiado mucho en la vida (el primer poeta que me deslumbr&oacute; fue Jos&eacute; Emilio Pacheco, hace ya m&aacute;s de 20 a&ntilde;os), pero recientemente aprecio mucho la poes&iacute;a del siglo XX; amo a Rilke, Seferis, Elytis, Borges, O&rsquo;Hara, Yeats, Kavafis, Bachmann, Celan, William Carlos Williams, Vallejo, y muchos autores m&aacute;s. Tambi&eacute;n me interesa mucho la poes&iacute;a china cl&aacute;sica, en particular de la Dinast&iacute;a Tang (el Tao&iacute;smo me interesa sobremanera). Siempre he tenido un v&iacute;nculo especial con Grecia, que fuera el lugar de mi imaginaci&oacute;n cuando ni&ntilde;o y, m&aacute;s recientemente, el lugar en el que descubr&iacute; la m&uacute;sica que quer&iacute;a hacer. Parm&eacute;nides y Her&aacute;clito son importantes para m&iacute;, pero tambi&eacute;n los tr&aacute;gicos y, por encima de todos, Homero, mi primer maestro de la vida. La poes&iacute;a de la Grecia moderna ha sido fundamental para m&iacute; en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, ya mencion&eacute; algunos autores a los que habr&iacute;a que agregar a Solomos, Palamas, Vayenas. El mito es central en mi manera de entender la vida y el arte. Autores tan diversos como James Joyce, Joseph Campbell o Heriberto Y&eacute;pez me han ayudado a entenderlo. En fin, podr&iacute;a hablar de lecturas sin parar por d&iacute;as&hellip; <br /><span></span>Habl&eacute; ya de las dudas que ten&iacute;a acerca del tipo de m&uacute;sica que quer&iacute;a hacer, y siempre supe que tendr&iacute;a que relacionar mi m&uacute;sica con la literatura, pero no sab&iacute;a c&oacute;mo. En alg&uacute;n momento empec&eacute; a usar ep&iacute;grafes en mis partituras. Esta pr&aacute;ctica se ha refinado hasta el punto en que los considero una informaci&oacute;n fundamental para la interpretaci&oacute;n de mis piezas. Los ep&iacute;grafes est&aacute;n destinados a ser le&iacute;dos s&oacute;lo por el int&eacute;rprete. La idea es que el ep&iacute;grafe evoque los estados emocionales que la pieza pretende lograr en el escucha. M&aacute;s recientemente, he colaborado con dos poetas fant&aacute;sticos a quienes conoc&iacute; entre 2011 y 2012: Ronnie Yates y Nuria Manzur. Ellos han escrito textos para varias piezas m&iacute;as, y tenemos siempre alguna idea en marcha. El trabajo que hemos realizado me llena de orgullo y por fin siento que mi trabajo tiene un v&iacute;nculo esencial y f&eacute;rtil con la literatura. Ronnie escribi&oacute; el texto original para <em>Manatees Run Sideways</em>, para quinteto de viento; y Nuria escribi&oacute; el poema <em>Jaspe</em>, del cual hice una versi&oacute;n para voz hablada, flauta y guitarra. Ambos poetas escribieron textos originales para mis piezas <em "mso-bidi-font-style:="" normal"="">Cassandra</em>, para voz femenina; y <em>Flying Bear,</em> para un percusionista. Adem&aacute;s hemos colaborado en proyectos de otros tipos y vienen m&aacute;s cosas&hellip;ese es un camino que me entusiasma mucho. <br /><span></span><br /><span></span>    7. &iquest;En qu&eacute; andas ahora, cu&aacute;les son tus proyectos principales?<br /><span></span><br /><span></span>    Tengo muchas cosas en marcha. Soy becario del Programa de Creadores Esc&eacute;nicos del FONCA para el per&iacute;odo 2014-16, as&iacute; que muchas de las colaboraciones que tengo en puerta tienen que ver con ese proyecto. Estoy viajando mucho tambi&eacute;n sobre todo por esa raz&oacute;n. Soy inmensamente afortunado de poder trabajar con gente maravillosa y excepcional, cuyos esp&iacute;ritus creativos alimentan e impulsan mi trabajo. Tengo colaboraciones con Nuria y Ronnie en puerta. Tambi&eacute;n est&aacute;n mis proyectos de d&uacute;o con la chelista Natalia P&eacute;rez, con el guitarrista Jos&eacute; Manuel Alc&aacute;ntara y con el artista sonoro Yair L&oacute;pez. Otro proyecto que me gusta mucho es el tr&iacute;o que tengo con Natalia P&eacute;rez y la cantante Carmina Escobar, para quien escrib&iacute; <em>Cassandra.</em> Adem&aacute;s, toco en la legendaria antibanda de improvisaci&oacute;n libre <em "mso-bidi-font-style:="" normal"="">Generaci&oacute;n espont&aacute;nea,</em> que ya tiene ocho a&ntilde;os de trabajo; y en <em>Liminar, </em>ensamble de m&uacute;sica contempor&aacute;nea liderado por el violista Alexander Bruck. Acabo de terminar una pieza para viola sola, para la violista canadiense Stephanie Griffin y tengo otros proyectos de composici&oacute;n que tendr&aacute;n cada uno su momento. Tambi&eacute;n hay varios compositores escribiendo piezas para m&iacute;, que habr&aacute; que estrenar pronto. Y estoy muy activo como maestro, tanto en la Escuela Superior de M&uacute;sica en la Ciudad de M&eacute;xico como en el Conservatorio de las Rosas en Morelia, am&eacute;n de los talleres que estoy impartiendo por todo M&eacute;xico. Un aspecto m&aacute;s, en el que pretendo trabajar m&aacute;s profundamente, es en colaborar, como lo he venido haciendo en a&ntilde;os recientes, con jazzistas y rockeros. Me escuchar&aacute;n tocar m&aacute;s m&uacute;sica tonal en los pr&oacute;ximos tiempos. <br /><span></span><br /><span></span>    8. &iquest;Qu&eacute; opinas del escenario actual de la m&uacute;sica contempor&aacute;nea? &iquest;C&oacute;mo ubicarse en el mar de posibilidades?<br /><span></span><br /><span></span>    Hay que guiarse por la escucha y nada m&aacute;s. Hay muchas m&uacute;sicas, tan diversas y tan ricas, que seguramente hay para todas las necesidades de escucha de todo el mundo. Yo veo, al menos en M&eacute;xico, que la diversidad es ampl&iacute;sima. Podr&iacute;a aqu&iacute;, como lo he hecho en otras entrevistas, proponer ideas para una clasificaci&oacute;n o gu&iacute;a general del panorama musical mexicano en los &aacute;mbitos de la m&uacute;sica contempor&aacute;nea y experimental. Sin embargo, ya creo que esas cosas salen un tanto sobrando a estas alturas del partido. De nuevo, son &uacute;tiles para los m&uacute;sicos, pero no deber&iacute;an marcar el acceso libre del escucha com&uacute;n. Para nosotros, s&iacute; que hay tendencias, est&eacute;ticas, grupos, etc., y es normal que nos inclinemos hacia tal o cual tipo de pr&aacute;cticas, dependiendo de qui&eacute;nes somos y en qu&eacute; creemos. M&aacute;s arriba esboc&eacute; cu&aacute;les son mis intereses. Resultar&iacute;a redundante aqu&iacute; abundar en las cosas que me interesan. Antes bien, dir&eacute; que hay muchas manifestaciones de muchas naturalezas, algunas m&aacute;s conservadoras, algunas m&aacute;s experimentales; algunas de gran calidad, originalidad, fascinantes en sus logros y propuestas; otras mediocres y aburridas. Igual que en todo en la vida. El reto para el escucha, toda aquella persona que ha despertado desde el escuchar, el escuchar entendido como una forma fundamental de estar en el mundo, es descubrir entonces cu&aacute;les son los fen&oacute;menos sonoros que les satisfagan su necesidad, para as&iacute; resolver esa &iacute;ntima sed humana, que es imprescindible.&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;<br /><span></span><br /><span></span>    9. H&aacute;blanos un poco de la partitura que haces el favor de mostrarnos.<br /><span></span><br /><span></span>    Se trata de <em>Peque&ntilde;o f&eacute;nix, </em>para guitarra sola, que escrib&iacute; en 2011 para Jos&eacute; Manuel Alc&aacute;ntara, quien la ha tocado ya varias veces y la estren&oacute; a mediados de 2013. Es una pieza breve que consta de tres fragmentos en los que existe la intenci&oacute;n decidida de no usar la guitarra de manera convencional. El primer fragmento centra su mundo en los sonidos producidos al frotar los entorchados de las cuerdas graves, que son como chirridos agudos. El segundo explora las cuerdas al aire mientras la mano izquierda del guitarrista las desafina. El &uacute;ltimo fragmento re&uacute;ne varias sonoridades recurrentes en mi m&uacute;sica, como tr&eacute;molos y glissandos, y es muy intenso. <em>Peque&ntilde;o f&eacute;nix</em> es una pieza que, cronol&oacute;gicamente, no pertenece todav&iacute;a a mi idea m&aacute;s reciente de trabajar en un terreno de composici&oacute;n-improvisaci&oacute;n, pero que ya apunta claramente hacia ella, y el int&eacute;rprete debe tomar varias decisiones importantes que completen la pieza. Respecto al t&iacute;tulo, debo decir que me gusta mucho nombrar piezas con el adjetivo &ldquo;peque&ntilde;o&rdquo;. Originalmente, la idea de estas piezas es que sean breves. Sin embargo, ya en la pr&aacute;ctica pueden no serlo tanto. Me atrae la idea de que las cosas peque&ntilde;as (en este caso, con poco material) pueden tener un potencial enorme. Despu&eacute;s de esta pieza para guitarra compuse <em "mso-bidi-font-style:="" normal"="">Peque&ntilde;o extranjero</em>, para cello, que es un homenaje a Iannis Xenakis (cuyo apellido significa precisamente eso) y que Natalia P&eacute;rez estren&oacute; recientemente. Mi pr&oacute;ximo proyecto de composici&oacute;n ser&aacute; un tr&iacute;o para Carmina Escobar, Natalia y yo mismo, inspirado en un poema de Seferis, y se llamar&aacute; <em>Peque&ntilde;o huerto.</em><br /><span></span>  <!--[if gte mso 9]>           <![endif]--></span></span></span></span></span></span></span></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Sobre Monólogo II, de Samuel Cedillo]]></title><link><![CDATA[https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/sobre-monlogo-ii-de-samuel-cedillo]]></link><comments><![CDATA[https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/sobre-monlogo-ii-de-samuel-cedillo#comments]]></comments><pubDate>Wed, 17 Jul 2013 02:15:36 GMT</pubDate><category><![CDATA[Uncategorized]]></category><guid isPermaLink="false">https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/sobre-monlogo-ii-de-samuel-cedillo</guid><description><![CDATA[[Sobre Mon&oacute;logo II, Injertos de oscuridad, de Samuel Cedillo]  &nbsp;  Wilfrido Terrazas  &nbsp;  Pocas obras han representado para m&iacute; el reto que en su momento constituy&oacute; el montar, estrenar, y, a&ntilde;os despu&eacute;s, grabar, el Mon&oacute;logo II, Injertos de oscuridad, escrito para flauta bajo, del compositor mexicano Samuel Cedillo. He estrenado m&uacute;sica por m&aacute;s de 20 a&ntilde;os, y debo decir que son apenas un pu&ntilde;ado las obras que he encontrado q [...] ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div class="paragraph" style="text-align:left;"><strong>[Sobre <em>Mon&oacute;logo II, Injertos de oscuridad,</em> de Samuel Cedillo]</strong>  <strong>&nbsp;</strong><br /><span></span><br /><span></span>  <strong>Wilfrido Terrazas</strong><br /><span></span><br /><span></span>  <strong>&nbsp;</strong><br /><span></span><br /><span></span>  Pocas obras han representado para m&iacute; el reto que en su momento constituy&oacute; el montar, estrenar, y, a&ntilde;os despu&eacute;s, grabar, el <em>Mon&oacute;logo II, Injertos de oscuridad, </em>escrito para flauta bajo, del compositor mexicano Samuel Cedillo. He estrenado m&uacute;sica por m&aacute;s de 20 a&ntilde;os, y debo decir que son apenas un pu&ntilde;ado las obras que he encontrado que, a pesar de destacar por la complejidad de su notaci&oacute;n, conservan una balanceada correlaci&oacute;n entre esfuerzo y resultado. <em>Mon&oacute;logo II </em>es una de ellas. Volver&eacute; a este tema m&aacute;s adelante, pero antes, perm&iacute;taseme una serie de antecedentes.<br /><span></span><br /><span></span>    Conoc&iacute; a Samuel en 1999, cuando ambos estudi&aacute;bamos en el Conservatorio de las Rosas, en Morelia. Yo estaba en mi &uacute;ltimo a&ntilde;o de la carrera, mientras &eacute;l apenas la iniciaba. Desde entonces, hemos coincidido en diversos momentos de las carreras de ambos. Si bien Samuel es algunos a&ntilde;os menor que yo, considero que, en cierto modo, hemos crecido juntos, compartiendo mundos sonoros afines. &Eacute;sa es la manera en la que concibo mi trabajo de colaboraci&oacute;n con otros artistas (no s&oacute;lo con compositores): como un proceso de crecimiento a largo plazo, beneficioso y enriquecedor para ambas partes. Samuel es un miembro de primera importancia de la que considero la generaci&oacute;n m&aacute;s pujante de m&uacute;sicos mexicanos de las d&eacute;cadas recientes. Si bien ha conducido su carrera de manera solitaria, casi como un ermita&ntilde;o (en todo caso, &iexcl;uno muy joven!), Samuel ha sido siempre claro y determinado en sus b&uacute;squedas, y su obra habla con una voz muy suya. Quiz&aacute; como consecuencia de haber sido artesano en su infancia, de haber estado siempre cercano a la tierra (verdaderamente, y sin pretensi&oacute;n), Samuel escribe su m&uacute;sica como alguien que trabaja con las manos y no teme ensuciarlas; no teme equivocarse, ni ir m&aacute;s all&aacute; de los l&iacute;mites tradicionales de los instrumentos. En su m&uacute;sica, est&aacute; presente esa tierra que Samuel molde&oacute; de ni&ntilde;o. Casi se puede oler. Por la misma raz&oacute;n, Samuel tampoco teme ir m&aacute;s all&aacute; de las ret&oacute;ricas oxidadas de la llamada m&uacute;sica contempor&aacute;nea. La m&uacute;sica que escribe est&aacute; conectada a esa tierra en su origen, de manera irrenunciable.<br /><span></span><br /><span></span>    En 2008, estren&eacute; una primera versi&oacute;n de lo que despu&eacute;s llegar&iacute;a a ser <em>Mon&oacute;logo II. </em>Se trataba de un d&uacute;o para flauta bajo y percusi&oacute;n, inspirada en un texto de Samuel Beckett. Posteriormente, Samuel reconfigur&oacute; la pieza y qued&oacute; como un solo, con el poema <em>Injertos de oscuridad </em>de Paul Celan como ep&iacute;grafe. La estren&eacute; en 2009, en Guadalajara. Hasta la fecha, es una de las obras que m&aacute;s veces y en m&aacute;s lugares he tocado, y la considero una de las obras pilares de mi repertorio. Mencion&eacute; arriba que <em>Mon&oacute;logo II </em>es una de las piezas para flauta con notaci&oacute;n compleja mejor logradas. Su correlaci&oacute;n entre esfuerzo y resultado es de un balance inmejorable. Me explico, sin pretender hacer aqu&iacute; de historiador. El mundo de la notaci&oacute;n compleja ha tra&iacute;do a la m&uacute;sica contempor&aacute;nea sonoridades de gran inter&eacute;s desde su irrupci&oacute;n all&aacute; por la d&eacute;cada de 1970. La flauta ha sido part&iacute;cipe de esa revoluci&oacute;n desde sus inicios, con cl&aacute;sicos como <em>Cassandra&rsquo;s Dream Song, Unity Capsule, Sgothan, </em>etc. Sin embargo, ya para la d&eacute;cada de 1990, la notaci&oacute;n compleja daba se&ntilde;ales de estar agot&aacute;ndose, al tiempo que algunos compositores luchaban por incorporar m&aacute;s y m&aacute;s elementos a ella. (Este proceso no parece haber acabado del todo a&uacute;n hoy). En mi opini&oacute;n, esta lucha fue impulsada en buena medida por la entonces nueva idea de la <em "mso-bidi-font-style:="" normal"="">multiparametricidad, </em>es decir, la concepci&oacute;n del sonido como algo que se puede descomponer en varios elementos, cada uno con su propia l&oacute;gica, y que, por lo mismo, deber&iacute;an escribirse por separado. Esta idea parec&iacute;a funcionar muy bien en el caso particular de los instrumentos de cuerda frotada, que son ellos mismos la uni&oacute;n de varias cosas de distintas naturalezas: tapas, costillas, diapas&oacute;n, cuerdas, clavijas, puente, puntal, etc. Frotadas adem&aacute;s por otro objeto separado: el arco. La notaci&oacute;n multiparam&eacute;trica hizo de las cuerdas su terreno f&eacute;rtil, pues muchas cosas s&iacute; que son separables en ellas (y, quiz&aacute; en menor grado, en la percusi&oacute;n y en los instrumentos de teclado). En los instrumentos de viento, sin embargo, la notaci&oacute;n multiparam&eacute;trica fue mucho menos exitosa. La causa de este hecho es muy simple. Organol&oacute;gicamente, los instrumentos de viento no son m&aacute;s que una sola cosa: un tubo. Los mecanismos sirven para alargar o acortar la longitud del tubo. Eso es todo. En mi experiencia, las obras con notaci&oacute;n compleja deben de considerar este hecho de manera cuidadosa, para poder ser exitosas. No importa cu&aacute;ntos elementos haya en la notaci&oacute;n, <em>s&oacute;lo hay una columna de aire</em>. Recuerdo haber trabajado varias obras en el pasado en las que la correlaci&oacute;n esfuerzo-resultado estaba completamente desequilibrada. Esfuerzos m&uacute;ltiples, para un resultado m&aacute;s bien simple, que se pod&iacute;a haber escrito de una manera mucho m&aacute;s sencilla. La notaci&oacute;n multiparam&eacute;trica en esos casos s&oacute;lo estorbaba a la idea musical, cuyo resultado era uno y no m&uacute;ltiple, como quer&iacute;a sugerir la notaci&oacute;n. Al contrario de lo que sucede en las cuerdas, en los vientos hay una idea fundamental de unidad. Son organismos, no aparatos. Extensiones de nuestra respiraci&oacute;n. Samuel Cedillo entendi&oacute; eso a la perfecci&oacute;n.<br /><span></span><br /><span></span>    <em>Mon&oacute;logo II, Injertos de oscuridad</em> es una obra exitosa justamente por el cuidado con que aborda una notaci&oacute;n compleja que no s&oacute;lo no obstaculiza la idea musical, sino que la favorece. Se trata de un verdadero <em>tour de force </em>para el int&eacute;rprete, que requiere de resistencia y de mucha energ&iacute;a, pero que recompensa todo el esfuerzo con resultados sonoros incre&iacute;bles. La obra es dif&iacute;cil, s&iacute;, pero el proceso de montaje se ve impulsado siempre por la favorable correlaci&oacute;n esfuerzo-resultado de la que ya he hablado. Es una obra org&aacute;nica, en el sentido m&aacute;s b&aacute;sico de la palabra. Lo que quiero decir es que, como pocas, es una obra que te hace crecer, y entender, org&aacute;nicamente y sin rodeos, la intensidad de la experiencia fundamental que llamamos vivir.<br /><span></span>   <!--[if gte mso 9]>     Normal   0         21         false   false   false      ES-MX   X-NONE   X-NONE                                                     MicrosoftInternetExplorer4                                                   <![endif]--></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Elogio del Carlosmarksismo]]></title><link><![CDATA[https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/elogio-del-carlosmarksismo]]></link><comments><![CDATA[https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/elogio-del-carlosmarksismo#comments]]></comments><pubDate>Mon, 24 Jun 2013 03:41:07 GMT</pubDate><category><![CDATA[Uncategorized]]></category><guid isPermaLink="false">https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/elogio-del-carlosmarksismo</guid><description><![CDATA[ELOGIO DEL CARLOSMARKSISMO  A prop&oacute;sito del disco Dislalia, de Carlos Marks  &nbsp;  &nbsp;  Wilfrido Terrazas  &nbsp;  &nbsp;  &iquest;Qu&eacute; significa pertenecer para un m&uacute;sico? &iexcl;Vaya pregunta para hacerse en la segunda d&eacute;cada del siglo XXI! 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En otra &eacute;poca de mi vida, esta pregunta me hubiera causado algo similar al escozor que mueve al etnomusic&oacute;logo a investigar. Por fortuna, no tengo ni la formaci&oacute;n adecuada, ni el inter&eacute;s, ni la vocaci&oacute;n para abordar cuestiones de tal complejidad. Sin embargo, admito que la pregunta ronda subrepticiamente mi cabeza al escuchar el disco debut de <i>Carlos Marks, Dislalia. </i>A medida de que me familiarizo m&aacute;s y m&aacute;s con este fascinante &aacute;lbum, me convenzo de que pertenecer, en este momento y lugar, es m&aacute;s parecido a participar de una elecci&oacute;n que a recibir una herencia. No podr&iacute;a hablar desde una perspectiva de un m&uacute;sico que pertenece, ya que pertenecer a una tradici&oacute;n musical espec&iacute;fica, que domine y cimiente todos los aspectos de mi musicalidad, es algo que me ha eludido siempre. Crec&iacute; sin conocer ese tipo de visi&oacute;n. Supongo que debe ser interesante. Supongo que debe dar cierta certeza. Sospecho, no obstante, que Carlos Alegre y Misha Marks, padres fundadores del inclasificable <i>Carlos Marks,</i> tampoco pertenecen de esa manera un&iacute;voca a tradici&oacute;n alguna.</p>  <p>&nbsp;</p>  <p>Iannis Xenakis, en una entrevista realizada all&aacute; por los iconoclastas 1960s, expres&oacute; que creci&oacute; expuesto a muy diversas tradiciones musicales (varias de ellas, por cierto, y muy al caso, originarias de Los Balcanes), pero que fueron tantas y tan ricas, que ninguna de ellas predomin&oacute; por sobre las otras en su formaci&oacute;n. Este hecho, seg&uacute;n Xenakis, arroj&oacute; como resultado una condici&oacute;n de no pertenencia musical, que lo marc&oacute; de por vida. Guardando toda proporci&oacute;n, observo una conexi&oacute;n de esta experiencia con la de varios m&uacute;sicos de la escena experimental de la Ciudad de M&eacute;xico, que ha generado el caldo de cultivo ideal para el surgimiento de proyectos tan originales como <i>Carlos Marks. </i>&iquest;Qu&eacute; tipo de m&uacute;sica hace este singular grupo? &iquest;<i "mso-bidi-font-style:="" normal"="">Free Balkan</i>? &iquest;Balc&aacute;nico experimental chilango-neozeland&eacute;s? Quiz&aacute; eso sea irrelevante. Lo que s&iacute; puedo afirmar es ser testigo de primer orden de la apabullante musicalidad de Alegre y Marks, con quienes he tenido el honor de trabajar por a&ntilde;os en el grupo de improvisaci&oacute;n <i "mso-bidi-font-style:="" normal"="">Generaci&oacute;n Espont&aacute;nea.</i> </p>  <p>&nbsp;</p>  <p><i "mso-bidi-font-style:="" normal"="">Carlos Marks </i>surgi&oacute; como un d&uacute;o, enfocado principalmente a tocar m&uacute;sicas tradicionales de Los Balcanes. No s&eacute; c&oacute;mo ni por qu&eacute; fue que un errante guitarrista neozeland&eacute;s, cuyo <i>background </i>musical incluye fuertes ra&iacute;ces en el flamenco y en el jazz, fund&oacute; un grupo de m&uacute;sica balc&aacute;nica con un violinista mexicano, que tan a gusto se siente tocando son jarocho como tocando salsa, jazz o soul. Lo que s&iacute; s&eacute; es que todos los que observamos de cerca esa aleaci&oacute;n nos convertimos r&aacute;pidamente a la nueva doctrina: el Carlosmarksismo. En el escenario, Alegre y Marks proyectan una musicalidad &uacute;nica, casi m&iacute;stica, y los escuchas no tenemos otra opci&oacute;n que convertirnos y viajar con ellos. En lo personal, admito que no me preocupa qu&eacute; g&eacute;nero sea el que define a este proyecto. Esa es, a mi entender, parte de su esencia (es evidente que soy un carlosmarksista convencido, y no pretendo ocultarlo). Una vez cimentado ese esp&iacute;ritu, la banda se convirti&oacute; en un cuarteto. La inclusi&oacute;n del percusionista Jacobo Guerrero y, en una primera etapa, del contrabajista Tom&aacute;s Fern&aacute;ndez<i>,</i> dio a <i>Carlos Marks </i>una estructura s&oacute;lida y mayor alcance para las ideas ya gestadas en su etapa como d&uacute;o. Recientemente, Axel Tamayo ha sustituido a Tom&aacute;s Fern&aacute;ndez como contrabajista del grupo. Fern&aacute;ndez grab&oacute;, sin embargo, y de manera brillante, todas las partes de contrabajo del disco debut.</p>  <p>&nbsp;</p>  <p><i "mso-bidi-font-style:="" normal"="">Dislalia </i>es un disco redondo, ideal para la plenitud de la tarde. Las melod&iacute;as de estilo balc&aacute;nico predominan en la sonoridad general del &aacute;lbum, y sus punzantes acentos marcan su temporalidad, cuidados magistralmente por la percusi&oacute;n de Guerrero. No todas las piezas son, sin embargo, tradicionales. Algunas, como <i>Yuki </i>y <i "mso-bidi-font-style:="" normal"="">Borrachioca, </i>son composiciones originales de Marks; otras, como <i>Melos tirana </i>y <i "mso-bidi-font-style:="" normal"="">Pustes&iacute; pusten&oacute;, </i>de Alegre. Hay tambi&eacute;n refrescantes y breves interludios, como <i>El o&iacute;do dentado </i>y <i>Hives, </i>que nos recuerdan que Alegre y Marks son tambi&eacute;n feroces m&uacute;sicos experimentales. Son notorias asimismo las apariciones de tres m&uacute;sicos invitados: Alex Daniels (acorde&oacute;n), Alexander Bruck (viol&iacute;n stroh) y, especialmente memorable, Blair Latham (clarinete bajo) en <i>Borrachioca. </i>Si tuviera que escoger dos momentos especialmente c&aacute;lidos del disco, recomendar&iacute;a, primeramente, que todo escucha reparara en el fant&aacute;stico arreglo de la canci&oacute;n mexicana <i>La petenera, </i>en el que el viol&iacute;n de Alegre se esfuerza por mantener un v&iacute;nculo con una tradici&oacute;n desdibujada por la desquiciante guitarra de Marks; y, en segundo lugar, subrayar&iacute;a la &iacute;ntima expresi&oacute;n de <i>Espejista,</i> composici&oacute;n conmovedora de Alegre, dedicada a la memoria de su padre. </p>  <p>&nbsp;</p>  <p>M&aacute;s que bienvenido es <i>Dislalia, </i>que llega a nosotros en el prestigioso sello independiente Intolerancia<i>. </i>Felicitaciones a <i>Carlos Marks </i>y a todos los que creemos en el carlosmarksismo, una verdadera doctrina de nuestro tiempo. Larga vida. <i>&nbsp;</i>&nbsp;&nbsp;<i>&nbsp;</i>&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>  <!--[if gte mso 9]><xml>  <w:WordDocument>   <w:View>Normal</w:View>   <w:Zoom>0</w:Zoom>   <w:TrackMoves/>   <w:TrackFormatting/>   <w:HyphenationZone>21</w:HyphenationZone>   <w:PunctuationKerning/>   <w:ValidateAgainstSchemas/>   <w:SaveIfXMLInvalid>false</w:SaveIfXMLInvalid>   <w:IgnoreMixedContent>false</w:IgnoreMixedContent>   <w:AlwaysShowPlaceholderText>false</w:AlwaysShowPlaceholderText>   <w:DoNotPromoteQF/>   <w:LidThemeOther>ES-MX</w:LidThemeOther>   <w:LidThemeAsian>X-NONE</w:LidThemeAsian>   <w:LidThemeComplexScript>X-NONE</w:LidThemeComplexScript>   <w:Compatibility>    <w:BreakWrappedTables/>    <w:SnapToGridInCell/>    <w:WrapTextWithPunct/>    <w:UseAsianBreakRules/>    <w:DontGrowAutofit/>    <w:SplitPgBreakAndParaMark/>    <w:DontVertAlignCellWithSp/>    <w:DontBreakConstrainedForcedTables/>    <w:DontVertAlignInTxbx/>    <w:Word11KerningPairs/>    <w:CachedColBalance/>   </w:Compatibility>   <w:BrowserLevel>MicrosoftInternetExplorer4</w:BrowserLevel>   <m:mathPr>    <m:mathFont m:val="Cambria Math"/>    <m:brkBin m:val="before"/>    <m:brkBinSub m:val="&#45;-"/>    <m:smallFrac m:val="off"/>    <m:dispDef/>    <m:lMargin m:val="0"/>    <m:rMargin m:val="0"/>    <m:defJc m:val="centerGroup"/>    <m:wrapIndent m:val="1440"/>    <m:intLim m:val="subSup"/>    <m:naryLim m:val="undOvr"/>   </m:mathPr></w:WordDocument> </xml><![endif]--></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Programme Note for the Concert at the Ionion Center for the Arts and Culture]]></title><link><![CDATA[https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/programme-note-for-the-concert-at-the-ionion-center-for-the-arts-and-culture]]></link><comments><![CDATA[https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/programme-note-for-the-concert-at-the-ionion-center-for-the-arts-and-culture#comments]]></comments><pubDate>Mon, 10 Sep 2012 01:37:36 GMT</pubDate><category><![CDATA[Uncategorized]]></category><guid isPermaLink="false">https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/programme-note-for-the-concert-at-the-ionion-center-for-the-arts-and-culture</guid><description><![CDATA[The following text appeared as a programme note&nbsp;in the occasion of my concert at the Ionion Center for the Arts and Culture in Metaxata, Kefalonia, Greece, on August 21st, 2012.PROGRAMME NOTEI fell in love with Greece at the age of eight, as I read Homer&rsquo;s Iliad and Odyssey for the first time. In a way, then, this is a project which I have been preparing for my whole life. Greek Culture, be it Ancient, Byzantine or Modern, is for me an immensely rich source of inspiration in both Art  [...] ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div class="paragraph">The following text appeared as a programme note&nbsp;in the occasion of my concert at the Ionion Center for the Arts and Culture in Metaxata, Kefalonia, Greece, on August 21st, 2012.<BR><SPAN></SPAN><BR><SPAN></SPAN><STRONG>PROGRAMME NOTE</STRONG><BR><SPAN></SPAN><BR><SPAN></SPAN>I fell in love with Greece at the age of eight, as I read Homer&rsquo;s <EM>Iliad </EM>and <EM>Odyssey </EM>for the first time<EM>. </EM>In a way, then, this is a project which I have been preparing for my whole life. Greek Culture, be it Ancient, Byzantine or Modern, is for me an immensely rich source of inspiration in both Art and Life. I also find very interesting and stimulating parallels between Greek and Mexican Cultures. Both nations, Mexico and Greece, have to yet to find their own paths in a globalized but chaotic and unjust world. To do so, I believe, they must look inwards once more and rediscover their cultural, human essence, which can make them reconnect to everything that is important and good. Maybe it is time we find the connections that will lead to a multipolar cultural world, and Greece and Mexico will no longer be perceived as being &ldquo;peripheral&rdquo; cultures. Maybe Eurocentrism is dead. Maybe we are more alive than ever.<BR><SPAN></SPAN><BR><SPAN></SPAN>My work has been greatly influenced by a good number of Greek artists from different eras. My readings of Hesiod, Sappho, Plato, Malander and the Classic Tragedies are as important as my readings of Solomos, Palamas, Seferis, Elytis and Ritsos. My listening to Greek folk music is also of paramount significance. The collection of pieces I wrote during this residency are, obviously, influenced by Homer, that universal teacher, but also by the poetry of Kavafis, the cinema of Angelopoulos and (as most of my work) by the music of Xenakis. There&rsquo;s something about being an outcast, an exiled, about being misplaced, to which I am attracted to since I can remember. Maybe that is why we become artists, because we see the world as being a place where we don&rsquo;t completely fit into.&nbsp; <BR><SPAN></SPAN><BR><SPAN></SPAN>The residency that I have carried out at the Ionion Center for the Arts and Culture (a superb and indispensable institution) was focused on three main aspects: The composition of a new work for solo flutes (which I am premiering at this concert), the interpretation of musical works from contemporary Greek and Mexican composers, and the will to establish a connection with the cultural community of Kefalonia, hopefully a long term one. <BR><SPAN></SPAN><BR><SPAN></SPAN>Let me finish this statement expressing my deepest gratitude and recognition to the National Fund for the Culture and the Arts of Mexico (FONCA) and to the Ionion Center for the Arts and Culture, particularly to Sofia, Evie and Julianna, whom I see as untamable, present-day Amazons.&nbsp;&nbsp;<BR><SPAN></SPAN><BR><SPAN></SPAN>&nbsp;</div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Savages]]></title><link><![CDATA[https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/savages]]></link><comments><![CDATA[https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/savages#comments]]></comments><pubDate>Mon, 27 Feb 2012 04:15:55 GMT</pubDate><category><![CDATA[Uncategorized]]></category><guid isPermaLink="false">https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/savages</guid><description><![CDATA[The following text appeared originally on the architecture blog zooburbia.blogspot.com, on July, 2009.SAVAGES&nbsp;Wilfrido Terrazas&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; In 2002, I was involved in the production of a very modest Xenakis Festival in my hometown of Ensenada, Mexico. Among the guests there were percussionist Steve Schick (I still remember his remarkable version of Rebonds) and Mexican composer and former student of Xenakis&rsquo; Julio Estrada. The festival was a fantastic exp [...] ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div  class="paragraph editable-text">The following text appeared originally on the architecture blog zooburbia.blogspot.com, on July, 2009.<br /><span></span><br /><SPAN><FONT size=3><STRONG>SAVAGES</STRONG><br /><span></span><br /><span></span><STRONG>&nbsp;</STRONG><br /><span></span><br /><span></span><STRONG>Wilfrido Terrazas</STRONG><br /><span></span><br /><span></span></FONT><STRONG>&nbsp;</STRONG><br /><span></span><br /><span></span><FONT size=3><STRONG>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </STRONG>In 2002, I was involved in the production of a very modest Xenakis Festival in my hometown of Ensenada, Mexico. Among the guests there were percussionist Steve Schick (I still remember his remarkable version of <EM>Rebonds) </EM>and Mexican composer and former student of Xenakis&rsquo; Julio Estrada. The festival was a fantastic experience. I had been interested in Xenakis&rsquo; music for some years by then, but coming across live performances of his music in Mexico is, unfortunately, not easy. From then on, my interest in Xenakis&rsquo; work has kept on growing. For this festival, I asked a close friend of mine, Felipe Orensanz, an architect and an admirer of Xenakis himself, to prepare a small exhibit with a few representative Xenakian designs. He collected several significant images and put them together in four or five posters. The images were as powerful as the music. My friend wanted them to convey as much information as possible, so he gathered a few Xenakian quotes to complete the images. One of those quotes made strong impact on me. I&rsquo;ll try an English translation here:<br /><span></span><br /><span></span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; I&rsquo;m a savage, and my works are spurts of savageness. The layer of civilization&nbsp; <br /><span></span><br /><span></span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; is extremely faint in me. I am not a civilized man. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<br /><span></span><br /><span></span>I found out years later that this was taken from one of Xenakis&rsquo; last interviews, made by Bruno Serrou in 1997 (B. Serrou. <EM>Iannis Xenakis. L&rsquo;homme des d&eacute;fis. </EM>Paris: Cig&rsquo;Art, 2003, p. 61). How did it end up in one of my friend&rsquo;s posters, a year prior to its final publishing? I have no idea. But, as I mentioned, it made a strong impact on me. One can approach Xenakis&rsquo; music and thought in many ways. There are his humanistic and philosophical ideas. There are his relationships with mathematics and the natural sciences. However, to me, this didn&rsquo;t fully explain the energy and uniqueness of his music. After I read this quote, I knew what he meant: Savageness as a raw product of nature. Now I could fully understand my interest in his music. Xenakis&rsquo; music is the only thing I know that, in spite of being produced by humans, can be perceived as a natural phenomenon. Now there was an aesthetic idea that I could completely identify with: Music as a force of nature. I became a savage too, and remain so to this day.</FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<br /><span></span><br /><span></span></SPAN></div>  ]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Edgar Guzmán's Differánce]]></title><link><![CDATA[https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/edgar-guzmns-differnce]]></link><comments><![CDATA[https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/edgar-guzmns-differnce#comments]]></comments><pubDate>Sun, 05 Feb 2012 19:03:56 GMT</pubDate><category><![CDATA[Uncategorized]]></category><guid isPermaLink="false">https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/edgar-guzmns-differnce</guid><description><![CDATA[[EDGAR GUZM&Aacute;N&rsquo;S DIFFER&Aacute;NCE]By WILFRIDO TERRAZAS&nbsp;I&rsquo;m very far from being an expert on Critical Theory. I have much respect for Jacques Derrida&rsquo;s work and thought, but I&rsquo;ve always had trouble relating it to music. Don&rsquo;t get me wrong, I&rsquo;m not denying any connections. Far from it. They must be there, if someone else sees them. It&rsquo;s simply that, as a musician, I tend to think that it&rsquo;s not my mission to look for them. The fact that an [...] ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div  class="paragraph editable-text"><STRONG>[EDGAR GUZM&Aacute;N&rsquo;S <EM>DIFFER&Aacute;NCE</EM>]</STRONG><br /><span></span><br /><span></span><STRONG>By WILFRIDO TERRAZAS</STRONG><br /><span></span><br /><span></span><STRONG>&nbsp;</STRONG><br /><span></span><br /><span></span>I&rsquo;m very far from being an expert on Critical Theory. I have much respect for Jacques Derrida&rsquo;s work and thought, but I&rsquo;ve always had trouble relating it to music. Don&rsquo;t get me wrong, I&rsquo;m not denying any connections. Far from it. They must be there, if someone else sees them. It&rsquo;s simply that, as a musician, I tend to think that it&rsquo;s not my mission to look for them. The fact that anybody feels compelled to look for all sorts of connections between music and the world of ideas is, in my opinion, yet another beautiful mystery of life. I have a strong sense, though, that Edgar Guzm&aacute;n has succeeded in doing so, as I listen to his remarkable debut album, <EM>Differ&aacute;nce.</EM> <br /><span></span><br /><span></span>Before I go on, I should clarify something. In listening to music I rely, among other aspects, on a raw perception of energy flow. It manifests itself to me as a kind of elementary, intuitive understanding of the life of sound itself, as presented within the timeframe of a particular piece of music. What I mean to say is that certain music gives you the choice of <EM>living</EM> with and through it. That, to me, is an immediately appealing quality, one that makes that music authentic and irreplaceable. Keeping track of a wild energy flow is most certainly a patent aspect of listening to Edgar&rsquo;s music. There is no escaping that, once you&rsquo;re &ldquo;in&rdquo;.<br /><span></span><br /><span></span>I met Edgar back in 2002 or 2003, when he was one of the youngest members of Ignacio Baca Lobera&rsquo;s composition class in Quer&eacute;taro, Mexico. He had already written a few pieces, and it was evident to me that he was brilliant and utterly committed to his music. As I got to work with him (I have premi&egrave;red not less than four of his works in the past years), I could witness his passion for creation, sound and music firsthand. I have no doubt in considering him now as being one of the most talented and relevant Mexican musicians of his generation. <br /><span></span><br /><span></span>This album, <EM>Differ&aacute;nce, </EM>is a particularly welcome token of the faith many of us have put in Edgar&rsquo;s work. It comprises several of his most significant pieces from the period 2004-2008. All the works contained in <EM>Differ&aacute;nce </EM>are electro-acoustic. Some of them feature the mix of acoustic instruments with electro-acoustic media (<EM>Memento, </EM>piano; <EM>Apnea, </EM>guitar; and <EM>8&iquest;?, </EM>bassoon). The rest are purely electro-acoustic works (<EM>Dogma </EM>also features video). An aspect that all works in the album denote is an extraordinary sensibility towards sound and its treatment. Acoustical and electro-acoustical sound sources are blended in such an organic way, that they are one and the same. They build <EM>a</EM> sound. Edgar knows his craft, and we can appreciate the mastery of his sound constructions over and over throughout the record. But there is always the question of what to do with those sounds constructed. As I mentioned before, it is the energy flow which binds this music together and makes it into a force to be reckoned with. An intense ride which takes the listener through different stages of emotionally charged sound. It is, after all, music: Electro-acoustic music which has found an impeccable and rare balance between craft and emotion. Another beautiful mystery of life.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<br /><span></span><br /><span></span></div>  ]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Entrevista a la Generación Espontánea]]></title><link><![CDATA[https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/entrevista-a-la-generacin-espontnea]]></link><comments><![CDATA[https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/entrevista-a-la-generacin-espontnea#comments]]></comments><pubDate>Tue, 25 Jan 2011 22:40:37 GMT</pubDate><category><![CDATA[Uncategorized]]></category><guid isPermaLink="false">https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/entrevista-a-la-generacin-espontnea</guid><description><![CDATA[&nbsp;Entrevista a la Generaci&oacute;n Espont&aacute;nea, por Yair L&oacute;pez. Previa al concierto en Tonal&aacute;, del 28 de enero de 2011. Disponible en: http://libertadsonora.podomatic.com/entry/2011-01-23T20_01_54-08_00 [...] ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div  class="paragraph editable-text" style=" text-align: left; ">&nbsp;<br /><span></span><br /><FONT size=3>Entrevista a la <EM>Generaci&oacute;n Espont&aacute;nea,</EM> por Yair L&oacute;pez. <br /><span></span>Previa al concierto en Tonal&aacute;, del 28 de enero de 2011. Disponible en: </FONT><A href="http://libertadsonora.podomatic.com/entry/2011-01-23T20_01_54-08_00"><FONT size=3>http://libertadsonora.podomatic.com/entry/2011-01-23T20_01_54-08_00</FONT></A><br /><span></span><br /><span></span></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Espirales. Un homenaje.]]></title><link><![CDATA[https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/espirales-un-homenaje]]></link><comments><![CDATA[https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/espirales-un-homenaje#comments]]></comments><pubDate>Thu, 17 Jun 2010 16:01:37 GMT</pubDate><category><![CDATA[Uncategorized]]></category><guid isPermaLink="false">https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/espirales-un-homenaje</guid><description><![CDATA[El presente texto apareci&oacute; en el programa de mano del concierto "Las Cuatro Estaciones" del Ensamble Barroc'ko, en Ensenada, el 14 de junio de 2010. El concierto estuvo dedicado In Memoriam Omar Hern&aacute;ndez-Hidalgo, al igual que el texto.wt ESPIRALES  UN HOMENAJE &nbsp; WILFRIDO TERRAZAS &nbsp; A la memoria de Omar Hern&aacute;ndez-Hidalgo &nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El tr&iacute;o que por dos a&ntilde;os formamos Omar Hern&aacute;ndez-Hidalgo, Pablo G&oacute;mez y qu [...] ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div  class="paragraph editable-text" style=" text-align: left; ">El presente texto apareci&oacute; en el programa de mano del concierto "Las Cuatro Estaciones" del Ensamble Barroc'ko, en Ensenada, el 14 de junio de 2010. El concierto estuvo dedicado In Memoriam Omar Hern&aacute;ndez-Hidalgo, al igual que el texto.<br />wt<br /><br /><SPAN><br /><br /> <strong style="mso-bidi-font-weight: normal"><SPAN style="LINE-HEIGHT: 150%; FONT-SIZE: 18pt" lang=ES-TRAD><FONT color=#000000><FONT>ESPIRALES </FONT></FONT></SPAN></strong><br /><br /> <strong style="mso-bidi-font-weight: normal"><SPAN style="LINE-HEIGHT: 150%; FONT-SIZE: 16pt" lang=ES-TRAD><FONT color=#000000><FONT>UN HOMENAJE</FONT></FONT></SPAN></strong><br /><br /> <strong style="mso-bidi-font-weight: normal"><SPAN lang=ES-TRAD><FONT color=#000000 size=3>&nbsp;</FONT></SPAN></strong><br /><br /> <strong style="mso-bidi-font-weight: normal"><SPAN lang=ES-TRAD><FONT size=3><FONT color=#000000><FONT>WILFRIDO TERRAZAS</FONT></FONT></FONT></SPAN></strong><br /><br /> <strong style="mso-bidi-font-weight: normal"><SPAN lang=ES-TRAD><FONT color=#000000 size=3>&nbsp;</FONT></SPAN></strong><br /><br /> <em style="mso-bidi-font-style: normal"><SPAN lang=ES-TRAD><FONT size=3><FONT color=#000000><FONT>A la memoria de Omar Hern&aacute;ndez-Hidalgo</FONT></FONT></FONT></SPAN></em><br /><br /> <em style="mso-bidi-font-style: normal"><SPAN lang=ES-TRAD><FONT color=#000000 size=3>&nbsp;</FONT></SPAN></em><br /><br /> <SPAN lang=ES-TRAD><FONT size=3><FONT color=#000000><FONT><SPAN style="mso-spacerun: yes">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </SPAN>El tr&iacute;o que por dos a&ntilde;os formamos Omar Hern&aacute;ndez-Hidalgo, Pablo G&oacute;mez y quien estas l&iacute;neas escribe tuvo por ef&iacute;mero nombre <em style="mso-bidi-font-style: normal">Espiral. </em>Una tarde de enero, nos reunimos en un <em style="mso-bidi-font-style: normal">Sanborn&rsquo;s </em>y buscamos un nombre para el tr&iacute;o. Pablo y yo ten&iacute;amos algunas propuestas, aunque d&eacute;biles, por decir lo menos. Mi mejor propuesta, por ejemplo, era <em style="mso-bidi-font-style: normal">Los Rudos T&eacute;cnicos. </em>A Omar le gust&oacute; mi propuesta y la encontr&oacute; graciosa, pero Pablo, con toda raz&oacute;n, argument&oacute; que con tal nombre nos ser&iacute;a imposible conseguir conciertos. Omar, fiel a su decidida personalidad, propuso el nombre definitivo. El nombre propuesto no fue casual: Omar hab&iacute;a nombrado a su propia viola as&iacute; y su disco solista lleva el t&iacute;tulo de <em style="mso-bidi-font-style: normal">La viola espiral. </em>La espiral, nos explic&oacute; Omar, le parec&iacute;a una figura &uacute;nica, una idea que lo cautivaba y apasionaba. En realidad, s&oacute;lo dimos un concierto bajo el nombre de <em style="mso-bidi-font-style: normal">Espiral. </em>Sin embargo, fue un concierto tan intenso, tan memorable, que de alguna manera pareciera que no ha acabado. Fue un concierto en espiral. Este concierto resuena a menudo en mi memoria y nutre mis deseos de seguir tocando y creando. Estoy seguro, adem&aacute;s, de no ser el &uacute;nico. Muchos m&uacute;sicos que compartieron el escenario con Omar y muchas personas que lo escucharon alguna vez en concierto, estar&aacute;n de acuerdo conmigo en que la pasi&oacute;n que caracterizaba sus interpretaciones era contagiosa e infund&iacute;a intensidad en nuestras vidas.<SPAN style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </SPAN><SPAN style="mso-spacerun: yes">&nbsp;</SPAN></FONT></FONT></FONT></SPAN><br /><br /> <SPAN lang=ES-TRAD><FONT color=#000000 size=3>&nbsp;</FONT></SPAN><br /><br /> <SPAN lang=ES-TRAD><FONT size=3><FONT color=#000000><FONT><SPAN style="mso-spacerun: yes">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </SPAN><SPAN style="mso-spacerun: yes">&nbsp;</SPAN>Tanto dentro como fuera del escenario, Omar provocaba las m&aacute;s interesantes reacciones. Trabajar con &eacute;l era siempre un enigma, una delirante y fant&aacute;stica experiencia, casi fuera de este mundo. &Eacute;l mismo era una espiral. Nosotros trat&aacute;bamos solamente de seguir su ritmo. Recuerdo los primeros ensayos del tr&iacute;o. Omar ten&iacute;a una serie de conciertos, un ciclo Brahms, en esos mismos d&iacute;as, as&iacute; que s&oacute;lo pod&iacute;a ensayar por las noches. Creo que no conoc&iacute;a el cansancio. Llegaba a los ensayos con la misma energ&iacute;a que lo caracterizaba en el escenario, a&uacute;n despu&eacute;s de haber terminado de dar un concierto minutos antes. Tengo entendido que esa misma energ&iacute;a lo distingu&iacute;a al dar clases. Infatigable. </FONT></FONT></FONT></SPAN><br /><br /> <SPAN lang=ES-TRAD><FONT color=#000000 size=3>&nbsp;</FONT></SPAN><br /><br /> <SPAN lang=ES-TRAD><FONT size=3><FONT color=#000000><FONT><SPAN style="mso-spacerun: yes">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </SPAN>La vida espiral de Omar Hern&aacute;ndez-Hidalgo tuvo quiz&aacute; su giro m&aacute;s brillante, m&aacute;s visionario, en su arduo trabajo con compositores de diversas generaciones y or&iacute;genes para fomentar un nuevo y extenso repertorio para viola. S&eacute; que eso lo enorgullec&iacute;a, y vaya que ten&iacute;a raz&oacute;n. Se trata de un legado cuyo potencial es enorme. Sin duda hay una viola en M&eacute;xico antes y despu&eacute;s de Omar. Estrenar obras, crear nuevo repertorio, realizar esfuerzos colaborativos, ampliar los l&iacute;mites del instrumento, los de la percepci&oacute;n e incluso los propios l&iacute;mites f&iacute;sicos, son rasgos del int&eacute;rprete nuevo, creativo, que demuele persistentemente viejos y caducos h&aacute;bitos. Tal era la marca del trabajo de Omar como int&eacute;rprete. Omar demostraba su compromiso con la m&uacute;sica, en particular con la m&uacute;sica nueva, en cada oportunidad que ten&iacute;a. Y lo hac&iacute;a como pocos. Pudo haber hecho una carrera exitosa dedic&aacute;ndose de manera exclusiva al repertorio cl&aacute;sico para viola, y su talento extraordinario se lo hubiera permitido. Pero no lo hizo. Su explosividad, pasi&oacute;n e inteligencia tuvieron en la m&uacute;sica nueva un mayor y m&aacute;s fruct&iacute;fero reto. Uno verdaderamente significativo. Una existencia aut&eacute;ntica. </FONT></FONT></FONT></SPAN><br /><br /> <SPAN lang=ES-TRAD><FONT color=#000000 size=3>&nbsp;</FONT></SPAN><br /><br /> <SPAN lang=ES-TRAD><FONT size=3><FONT color=#000000><FONT><SPAN style="mso-spacerun: yes">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </SPAN>No s&eacute; mucho acerca de las espirales. Omar las conoc&iacute;a mucho mejor. S&eacute; que est&aacute;n en la naturaleza y en la imaginaci&oacute;n, en el oc&eacute;ano, en la estructura del universo. Por el resto de mi vida, no obstante, la palabra espiral ser&aacute; para m&iacute; indisociable del trabajo, el recuerdo, el agradecimiento y la admiraci&oacute;n a Omar el colega, el amigo, el luchador incansable de la viola. <SPAN style="mso-spacerun: yes">&nbsp;</SPAN><SPAN style="mso-spacerun: yes">&nbsp;</SPAN><SPAN style="mso-spacerun: yes">&nbsp;&nbsp;</SPAN><SPAN style="mso-spacerun: yes">&nbsp;</SPAN><SPAN style="mso-spacerun: yes">&nbsp;</SPAN></FONT></FONT></FONT></SPAN><br /><br /> </SPAN>&nbsp;</div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Entrevista a Wilfrido Terrazas, por Samuel Cedillo]]></title><link><![CDATA[https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/entrevista-a-wilfrido-terrazas-por-samuel-cedillo]]></link><comments><![CDATA[https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/entrevista-a-wilfrido-terrazas-por-samuel-cedillo#comments]]></comments><pubDate>Thu, 10 Jun 2010 22:24:55 GMT</pubDate><category><![CDATA[Uncategorized]]></category><guid isPermaLink="false">https://wilfridoterrazas.weebly.com/blog/entrevista-a-wilfrido-terrazas-por-samuel-cedillo</guid><description><![CDATA[Esta entrevista apareci&oacute; publicada en enero de 2010 en el sitio www.lahuesuda.comLa entrevista fue realizada por el compositor Samuel Cedillo, ojal&aacute; sea de su inter&eacute;s.wtEntrevista al flautista Wilfrido TerrazasporSamuel Cedillo04/01/2010&nbsp;El pasado lunes 14 de diciembre el flautista Wilfrido Terrazas, mejor conocido como &ldquo;Willy&rdquo; entre los colegas, ofreci&oacute; un recital de m&uacute;sica contempor&aacute;nea para flauta sola en la Sala Ni&ntilde;os Cantores [...] ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div  class="paragraph" style=" text-align: left; ">Esta entrevista apareci&oacute; publicada en enero de 2010 en el sitio www.lahuesuda.com<br />La entrevista fue realizada por el compositor Samuel Cedillo, ojal&aacute; sea de su inter&eacute;s.<br />wt<br /><br /><SPAN><br /><br /><SPAN class=ncabeza1><SPAN style="FONT-SIZE: 19.5pt" lang=ES-TRAD><FONT color=#333333>Entrevista al flautista Wilfrido Terrazas<br /><br />por<br /><br /></FONT></SPAN></SPAN><SPAN class=ncontenido1><SPAN style="FONT-SIZE: 13.5pt" lang=ES-TRAD><FONT color=#333333>Samuel Cedillo<br /><br /><br /></FONT></SPAN></SPAN><SPAN style="COLOR: #333333" lang=ES-TRAD><br /><br /><FONT color=#444444><FONT size=+0><SPAN class=nfecha1><SPAN style="FONT-SIZE: 10.5pt" lang=ES-TRAD>04/01/2010</SPAN></SPAN></FONT></FONT><br /><br /><SPAN style="COLOR: #333333" lang=ES-TRAD><FONT size=3>&nbsp;</FONT></SPAN><br /><br /><SPAN style="FONT-FAMILY: 'Times New Roman','serif'; COLOR: #333333; FONT-SIZE: 13.5pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES-TRAD; mso-bidi-language: AR-SA" lang=ES-TRAD>El pasado lunes 14 de diciembre el flautista Wilfrido Terrazas, mejor conocido como &ldquo;Willy&rdquo; entre los colegas, ofreci&oacute; un recital de m&uacute;sica contempor&aacute;nea para flauta sola en la Sala Ni&ntilde;os Cantores del Conservatorio de las Rosas; en el repertorio&nbsp; hubo varias piezas escritas especialmente para &eacute;l, entre ellas algunos estrenos. En el pa&iacute;s, hoy en d&iacute;a, Willy es sin duda uno de los instrumentistas m&aacute;s importantes y activos de la m&uacute;sica contempor&aacute;nea. Su presencia y colaboraci&oacute;n con j&oacute;venes compositores est&aacute; generando mucha m&uacute;sica nueva para su instrumento. A prop&oacute;sito de su concierto aprovechamos la ocasi&oacute;n para hacerle una entrevista.<br /><SPAN style="FONT-FAMILY: 'Times New Roman','serif'; COLOR: #333333; FONT-SIZE: 13.5pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES-TRAD; mso-bidi-language: AR-SA" lang=ES-TRAD><br /><STRONG>[Samuel]</STRONG> &iquest;Por qu&eacute; consideras importante continuar en el ejercicio de la generaci&oacute;n, difusi&oacute;n e interpretaci&oacute;n de la m&uacute;sica llamada contempor&aacute;nea en estos tiempos en que el pa&iacute;s parece derrumbarse entre la violencia, el hambre&nbsp; y el absurdo?<br /><br /><STRONG>[Willy] </STRONG>Ya veo que te gustan los inicios fuertes&hellip; Creo que por muchas razones. Desde un punto de vista, digamos, social, o simplemente profesional, porque tengo que seguir haciendo mi trabajo. Soy responsable de mi trabajo. Y lo quiero hacer bien. Mi trabajo consiste, entre otras cosas, en ayudar, como dices, a generar nuevas piezas y trabajar con compositores. Es importante para m&iacute; porque con ello cambio la realidad de mi entorno inmediato. Todas las piezas que puedo estrenar son importantes porque proveen aprendizaje y conexiones emocionales &uacute;nicas entre mi trabajo y el de quienes se interesan por &eacute;l (y viceversa). <br /><br />Por otro lado, est&aacute; la parte m&aacute;s personal y hasta est&eacute;tica. Los problemas eternos de este pa&iacute;s que mencionas no son cosa nueva. Este pa&iacute;s siempre se est&aacute; cayendo a pedazos. Es algo muy lamentable, pero es parte de quienes somos y de nuestra cultura. Yo pertenezco a una generaci&oacute;n que no ha conocido otra cosa que la perpetua crisis. Mi trabajo tiene que ver con estar consciente de esta realidad y juzgarla, interpretarla, criticarla y tratar de cambiarla a flautazos. Lo que quiero decir es que vivo y trabajo sumergido en un mundo est&eacute;tico que tiene que ver con nuestra miseria, con los sonidos de nuestra miseria. Siempre me he sentido distante del mundo sonoro de la m&uacute;sica cl&aacute;sica&nbsp; por esa raz&oacute;n. La m&uacute;sica cl&aacute;sica parte de conceptos est&eacute;ticos demasiado refinados, artificiales, idealizados, fijos. Yo no soy as&iacute;, ni puedo serlo. <br /><br />Busco trabajar con compositores (y lo mismo puedo decir de mi propia m&uacute;sica) que pertenezcan a un mundo sonoro m&aacute;s irregular, m&aacute;s fractal, m&aacute;s borroso, es decir, m&aacute;s cercano a mi percepci&oacute;n y a mi contexto. Este mundo sonoro, parad&oacute;jicamente, es tambi&eacute;n m&aacute;s amplio y libre, porque no est&aacute; codificado, se distancia de la &oacute;ptica de la m&uacute;sica como lenguaje y tiene una inmediatez emocional casi adictiva. Creo que lo que hago es importante porque, como manifestaci&oacute;n cultural, es insustituible, es una experiencia &uacute;nica y diferente, y a la vez, es s&oacute;lo una min&uacute;scula part&iacute;cula del riqu&iacute;simo entramado cultural de este jodido pa&iacute;s&hellip; &nbsp;<br /><br /><STRONG>[S]</STRONG> Dices bien de la tragedia de este pa&iacute;s, este eterno caer parece no tener fin, y es aqu&iacute;, en esta concreticidad de derrumbamiento donde tanto se nos critica a los que nos dedicamos a esta m&uacute;sica, ya sea a componerla o a interpretarla (recomponerla), &ndash;dicen- por vivir en un mundo alejado de la realidad, del dolor, de los problemas reales del pa&iacute;s. Yo quisiera hacerte algunas preguntas al respecto, a prop&oacute;sito de tus comentarios: hablas de una relaci&oacute;n de aprendizaje y conexiones emocionales que de alguna manera cambian la realidad del entorno inmediato, la pregunta es &iquest;qu&eacute; tan importante es cambiar lo inmediato y c&oacute;mo hacer para que esto se expanda y vaya m&aacute;s all&aacute;?<br /><br /><STRONG>[W]</STRONG> Yo creo que el hecho de que nos dediquemos a una cultura musical (o a varias) en particular no nos exime ni mucho menos de experimentar la misma realidad que todo el mundo experimenta. Simplemente hemos escogido esta manera de relacionarnos con el mundo, explorando los sonidos, los silencios, el tiempo, etc. El experimentar esta extra&ntilde;a m&uacute;sica que hacemos nos da un enfoque particular en un aspecto de nuestras vidas y punto. En todo lo dem&aacute;s, compartimos la misma realidad que otras personas. No estamos exentos de nada. Es as&iacute; que no estamos alejados de la realidad, sino m&aacute;s bien que hemos elegido relacionarnos con un aspecto de ella, el sonoro, de una manera distinta. A eso me refiero tambi&eacute;n cuando hablo de cambiar el entorno inmediato. Hablo de cambiar mi entorno inmediato, no el de nadie m&aacute;s. Eso es todo lo que podemos hacer. <br /><br />Los m&uacute;sicos establecemos redes humanas de conexi&oacute;n con gente que muchas veces ni siquiera conocemos personalmente. Se trata de un privilegio del que rara vez estamos conscientes, pero que es crucial para el desarrollo de una cultura musical. Cada cultura musical tiene sus miembros, quienes sancionan las reglas de la misma. Hay algunas culturas musicales mayoritarias, otras minoritarias. Creo que la llamada m&uacute;sica contempor&aacute;nea es y seguir&aacute; siendo minoritaria y no hay nada que podamos hacer al respecto. Se trata de una m&uacute;sica predominantemente urbana, joven, en buena medida ligada a la vida universitaria y (al menos en M&eacute;xico) clase mediera.<br /><br />Nosotros tenemos que salir en busca de nuestro p&uacute;blico y conectarnos con &eacute;l. Pero, al menos en mi experiencia, esas conexiones siempre se dan a partir de contextos inmediatos, casi de una persona a la vez. Idealmente, estas conexiones ser&aacute;n duraderas y generar&aacute;n un cambio en la manera de escuchar y de sentir de quien nos oye, dos maneras muy importantes de relacionarse con el mundo. Quiz&aacute; todo esto suene a sue&ntilde;os guajiros, pero al menos puedo afirmar que es mi caso, y que yo pas&eacute; y sigo pasando por esa experiencia.<br /><br /><STRONG>[S]</STRONG> Este caer eterno del pa&iacute;s a pedazos es claro, t&uacute; hablas de juzgar, interpretar, criticar y cambiarlo &ldquo;a flautazos&rdquo;. Otro juicio com&uacute;n hacia nosotros es que hacemos m&uacute;sica abstracta que la mayor&iacute;a no &ldquo;entiende&rdquo;, y quisiera saber si pudieras decirnos tu palabra acerca de c&oacute;mo intervienen tus flautazos en la realidad concreta y cotidiana. Muchas veces me he preguntado c&oacute;mo hacer para abrir los o&iacute;dos y o&iacute;r el mundo, o&iacute;r este pa&iacute;s y su miseria, en c&oacute;mo hacer para dar testimonio de lo que bien llamas &ldquo;los sonidos de nuestra miseria&rdquo; &iquest;Podr&iacute;as comentarnos lo que has pensado al respecto?<br /><br /><STRONG>[W]</STRONG> Yo creo que quienes hacemos nuestro trabajo de manera profesional, &eacute;tica y, sobre todo, creativa, cambiamos la realidad del pa&iacute;s. Sin embargo, hay que poner esta afirmaci&oacute;n en su justa dimensi&oacute;n. Recordemos un texto muy importante en el tercer movimiento de la Sinfonia, de Luciano Berio, que dice algo as&iacute; como que &ldquo;todo esto [la m&uacute;sica] no puede detener las guerras, no puede hacer j&oacute;venes a los viejos, ni bajar el precio del pan&rdquo;. Ser m&uacute;sico es un trabajo, como cualquier otro. Lo que hacemos es s&oacute;lo m&uacute;sica, no hay que olvidarlo. Obviamente no somos ajenos a lo que nos rodea y por eso estoy convencido de que esa realidad afecta nuestro trabajo. En mi caso, esa realidad me afecta tambi&eacute;n de manera creativa. Y creo que los compositores e improvisadores con quienes trabajo comparten esa manera de relacionarse con la realidad. Por eso, parcialmente en broma, he empezado a pensar en una posible est&eacute;tica musical de la miseria. <br /><br />Especulemos: &iquest;qu&eacute; tienen en com&uacute;n un chavo compositor despistado y clase mediero de Tijuana y uno de Canc&uacute;n, uno de Monterrey y uno de Puebla? Muchas m&aacute;s cosas de las que creen. Las casas de cart&oacute;n en las periferias de sus ciudades son id&eacute;nticas, por ejemplo. El mundo sonoro que est&aacute; a disposici&oacute;n de alguien que hace m&uacute;sica contempor&aacute;nea en la periferia de Occidente es potencialmente riqu&iacute;simo, ya que no le debe nada a nadie, incluido a Occidente. Quien parte de la miseria tiene que construir su mundo sonoro desde cero, aprendiendo a escuchar m&uacute;sica donde le dijeron que no la hab&iacute;a. <br /><br />Por otro lado, cuando hablo de cambiar la realidad a flautazos me refiero a la manera en la que me relaciono con ella: mi herramienta es la flauta. En mis conciertos, mi intenci&oacute;n es invitar al p&uacute;blico a ser libre conmigo a trav&eacute;s de la m&uacute;sica que hago. Por espacio de una hora o dos, si todo va bien, el p&uacute;blico y yo compartimos una experiencia &uacute;nica, irrepetible, cuya esencia es la energ&iacute;a ac&uacute;stica y emocional que est&aacute; contenida en la m&uacute;sica. Quiero que la m&uacute;sica los envuelva, que los tome por sorpresa, y, como dir&iacute;a Makis Solomos, que los impacte en una manera similar a la de un fen&oacute;meno de la naturaleza. Ese es mi trabajo, no pretendo m&aacute;s. No me interesa que la m&uacute;sica que hago &ldquo;se entienda&rdquo;, esa es mi responsabilidad, no la del p&uacute;blico. Podemos decir que &ldquo;entender&rdquo; la m&uacute;sica es parte de mi realidad cotidiana, como la llamas, para poder ofrecerla posteriormente convertida en una experiencia, en algo vivo, aut&eacute;ntico, dotado de fuerza, y con suerte, de revelaci&oacute;n.&nbsp;&nbsp; &nbsp;<br /><br /><STRONG>[S]</STRONG> Me parece que has dicho muchas cosas importantes y de manera muy clara, no me gustar&iacute;a hacer preguntas de m&aacute;s que de alguna manera has respondido ya. Me parece que si hubiera m&aacute;s m&uacute;sicos como t&uacute;, esos entornos inmediatos a los que te refieres como el tuyo se entrelazar&iacute;an y sin duda alguna el pa&iacute;s ser&iacute;a uno muy otro. A prop&oacute;sito de lo que comentas de cambiar tu entorno y no el de nadie m&aacute;s, quisiera decirte que la clase que me diste hace diez a&ntilde;os cambi&oacute; radicalmente mi vida, no s&eacute; si para bien, &iexcl;pues ahora hago la m&uacute;sica que hago!, as&iacute; que no estoy seguro de lo que dices de no poder cambiar el entorno de los dem&aacute;s: a veces no sabemos bien de la fuerza de nuestra palabra. Personalmente, y como compositor y escucha, quisiera darte las gracias por el trabajo que haces y la carga &eacute;tica que depositas en &eacute;ste. Para finalizar &iquest;Te gustar&iacute;a agregar algo m&aacute;s?<br /><br /><STRONG>[W]</STRONG> Al contrario, gracias a ti. Quiz&aacute; estar&iacute;a bien agregar un par de cosas. S&iacute;, es cierto que nunca sabemos el posible impacto que nuestro trabajo puede tener en los dem&aacute;s y eso es uno de los bellos misterios de la m&uacute;sica. La docencia es una parte muy importante de mi vida profesional y me da mucho gusto encontrarme a ex alumnos que siguen en este camino, como es tu caso. Quiz&aacute; lo que hace falta es ese esfuerzo de entrelazamiento al que te refieres. En la m&uacute;sica improvisada estoy viendo que eso s&iacute; est&aacute; sucediendo en M&eacute;xico. <br /><br />Con el grupo Generaci&oacute;n Espont&aacute;nea, al que pertenezco, hemos establecido una sorprendente red de conexiones con un p&uacute;blico entusiasta, por ejemplo. Quiz&aacute; es m&aacute;s dif&iacute;cil con la m&uacute;sica escrita. Supongo que es parte de las caracter&iacute;sticas particulares de ambas culturas musicales. Creo que, si bien hay entrecruzamientos y puntos intermedios, se puede ver a la m&uacute;sica contempor&aacute;nea de dos maneras b&aacute;sicas. Por un lado, est&aacute; la &oacute;ptica de la m&uacute;sica contempor&aacute;nea como prolongaci&oacute;n de la m&uacute;sica cl&aacute;sica. Por el otro lado, est&aacute; la visi&oacute;n de la m&uacute;sica contempor&aacute;nea como una cultura musical en s&iacute; misma, distinta de la m&uacute;sica cl&aacute;sica. Si bien yo participo de ambas maneras de entender la m&uacute;sica contempor&aacute;nea, me inclino evidentemente por la segunda. Es desde esta visi&oacute;n aut&oacute;noma que me pregunto sobre la pertinencia de mantener las convenciones de la m&uacute;sica cl&aacute;sica para una cultura musical ajena a ella. No veo ninguna raz&oacute;n por la cual deber&iacute;amos mantener h&aacute;bitos caducos, impuestos por una cultura musical distinta. Para m&iacute;, los protocolos de la m&uacute;sica cl&aacute;sica son s&oacute;lo obst&aacute;culos para la genuina conexi&oacute;n entre m&uacute;sicos y p&uacute;blico. Este entender que no soy un m&uacute;sico cl&aacute;sico me ha liberado de muchos atavismos, dudas y confusiones y me ha permitido hacer mi trabajo con m&aacute;s pasi&oacute;n, seguridad y energ&iacute;a.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</SPAN><br /></SPAN></SPAN><br /><br /></SPAN></div>]]></content:encoded></item></channel></rss>